En muchas partes del mundo, la historia humana reconstruida por la arqueología puede entenderse como un ciclo de períodos de integración y fragmentación. Esto constituye la base del “modelo dinámico” de Marcus (Reference Marcus, Feinman and Marcus1998), inspirado originalmente por sus trabajos sobre los mayas, o de la “cliodinámica” de Turchin (Reference Turchin2023). En los Andes centrales, este ciclo se reconoce en la alternancia de “horizontes” y “períodos intermedios”, cuyas causas, consecuencias y cambios sociales asociados son temas de debate muy activos. Muchas veces, la interacción social identificable a través del intercambio juega un rol muy importante en estas discusiones. En este artículo presentamos una investigación sobre la interacción social de los habitantes de un sitio en el extremo norte de los Andes centrales durante el final del Horizonte Temprano (ca. 500/400 aC-200 dC), lo que vendría a corresponder al primero de estos períodos de fragmentación, después del “colapso” de Chavín.
Las interacciones visibles a través de la incorporación del conjunto faunístico en la vida y muerte de los habitantes del sitio Las Pampas de Panecillo constituyen el núcleo de nuestra argumentación. Las Pampas de Panecillo fue una aldea ubicada en el piedemonte andino del valle medio del río Piura, o “Alto Piura” (Figura 1). Esta zona ha sido entendida tradicionalmente como parte de una frontera cultural entre los Andes centrales y septentrionales, y como un eje de interacción e intercambio desde las ocupaciones de la cultura Siches en el sexto milenio aC (Richardson Reference Richardson, Lathrap and Douglas1973). Diversos investigadores han sugerido que la direccionalidad de su afiliación e integración en esferas de interacción centradas en las áreas culturales adyacentes cambió a lo largo del tiempo (Guffroy Reference Guffroy, Silverman and Isbell2008; Hocquenghem Reference Hocquenghem1998). Sin embargo, la ausencia de excavaciones en Piura, en comparación con otras regiones de los Andes centrales, ha dificultado la evaluación de estas hipótesis.
(a) Ubicación de Las Pampas de Panecillo y otros sitios mencionados en el artículo (véase Figura 6 para la determinación de la fecha relativa); (b) ubicación de Las Pampas de Panecillo y sitios vecinos en la región del “Alto Piura”; (c) unidades excavadas en Las Pampas de Panecillo. LPP = Las Pampas de Panecillo; JO-IC/PLC = José Olaya-Iglesia Colonial/Pampa La Cruz. (Color en la versión electrónica).

Figura 1 Long description
A) Map showing archaeological sites in a region with rivers and elevation contours. Sites are marked with symbols: stars for LPP, filled circles for earlier and open circles for later sites. LPP excavation units are outlined. Modern borders and rivers are shown. Elevation is indicated with contours: less than 1000 meters and more than 1000 meters. Key sites include Cerro Ñañañique, Complejo Vicos and others. B) Zoomed-in map of Cerro Ñañañique Complejo Vicús, and LPP with similar features. C) Aerial view of an area with labeled excavation units and structures, showing distances between them.
Los resultados del proyecto pionero “Alto Piura”, desarrollado durante las décadas de 1980 y 1990, plantean que las ocupaciones del valle medio durante la primera mitad del primer milenio aC (fases locales Ñañañique y Panecillo, Horizonte Temprano), y del primer milenio dC (fase Vicús, período Intermedio Temprano), fueron posiblemente de carácter “pluricultural/étnico”, caracterizado por la integración de los grupos locales de manera más estrecha en esferas culturales sureñas, dentro de las cuales ocuparon el área más septentrional (Guffroy Reference Guffroy1994; Kaulicke Reference Kaulicke1991; Makowski, ed. Reference Makowski1994). La relación entre las fases locales con las fases de los Andes centrales sería Ñañañique-Cupisnique, Panecillo-Chavín y Vicús-Moche. Asimismo, los investigadores propusieron dos fases intermedias entre Ñañañique/Panecillo y Vicús, denominadas La Encantada y Chapica, correspondientes al final del Horizonte Temprano y distinguidas por cambios sociales abruptos, por la posible reestructuración sociopolítica de la región y por movimientos poblacionales (Guffroy Reference Guffroy1994). No obstante, hasta ahora, ningún sitio correspondiente a estas fases de transición ha sido excavado en la región; dichas fases se basan principalmente en prospecciones superficiales (Bats Reference Bats1991).
Desde hace varias décadas, diversos estudios han señalado que la integración de gran parte de los Andes centrales, alcanzada por primera vez durante el fenómeno Chavín, terminó de manera relativamente abrupta, con investigaciones recientes que sitúan su “colapso” alrededor de 500/400 aC (Burger Reference Burger2019). En los últimos años, proyectos en distintas zonas de los Andes centrales han documentado respuestas sociales diversas relacionadas a este proceso, que van desde la continuidad (Clasby Reference Clasby, Burger, Salazar and Seki2019) hasta la experimentación con nuevas formas de vida, como el proto-urbanismo (Helmer y Chicoine Reference Helmer and Chicoine2015), e hipótesis sobre el surgimiento de la violencia (Arkush y Tung Reference Arkush and Tung2013). En términos generales, se considera que uno de los efectos de este colapso fue la disminución de las redes de interacción interregional. Sin embargo, estas investigaciones no siempre consideran las cronologías absolutas actuales a escala suprarregional en sus discusiones sobre la interacción (v.t. Contreras Reference Contreras2024), y rara vez se centran explícitamente en detallar la evidencia de la interacción social multiescalar o en articular la interacción con la construcción de modos de vida particulares. En ese sentido, aún queda mucho trabajo para poder contextualizar y socializar la interacción como parte de los cambios ocurridos durante el final del Horizonte Temprano.
Para explorar y contextualizar las relaciones e interacciones sociales en el tiempo post-Chavín en el extremo norte de los Andes centrales, nos centramos en las siguientes preguntas: (1) ¿Cuándo fue ocupado el sitio Las Pampas de Panecillo y con qué grupos sociales fue contemporáneo? (2) ¿Qué tipo de relaciones sociales produjeron los habitantes del sitio a través de interacciones de corta y larga distancia? (3) ¿Cómo se integraron estas relaciones en la vida y muerte de sus habitantes? La calibración y el modelado bayesiano de dieciocho nuevas fechas radiocarbónicas, proveniente de contextos estratigráficos seguros excavados en Las Pampas de Panecillo, permiten reconstruir una ocupación multifuncional correspondiente a una aldea con una duración mínima de 200 años, entre 415/210 cal aC y 35 cal aC/130 cal dC y ocupaciones intermitentes posteriores hasta la época colonial temprana.
Nuestra comparación de esta fase, denominada Pampas, con las formas de ocupación y fechados de 14C de sitios en Piura y las regiones vecinas establece, sin duda, que hemos documentado por primera vez, a través de excavaciones, lo que localmente se ha denominado como las fases La Encantada y Chapica. Estas son contemporáneas con la fase Las Juntas en Huayurco (provincia de Jaén); Sotera, EL y Layzón en la cuenca de Cajamarca; La Iglesia en José Olaya-Iglesia Colonial/Pampa La Cruz (provincia de Trujillo); y la fase Samanco en sitios del valle de Nepeña.
El análisis de los vertebrados e invertebrados recuperados de los contextos pertenecientes a esta fase, en una unidad representativa, revela que los camélidos del sur y los peces marinos del oeste y, probablemente, del norte desempeñaron papeles importantes en la dieta de los antiguos panecillanos. Además, la presencia de ambas especies de camélidos y de varios torteros indica la posible utilización de fibras de animales para elaborar textiles. Por otro lado, se prefirieron moluscos de aguas tropicales, pero no los famosos Spondylus sp. ni Strombus sp., como parte del ajuar funerario. El alto porcentaje de estos animales no locales y su integración multidimensional en el modo de vida de Las Pampas de Panecillo sugieren que las interacciones fueron intensas y comunes.
Los Andes centrales después de Chavín
En los Andes centrales, el fenómeno Chavín, y especialmente el período comprendido entre 700 y 500 aC, se asocia con el aumento e intensificación de la interacción y del movimiento tanto de bienes como de personas en largas distancias. Bajo el llamado “Pax chaviensis” diversos investigadores han rastreado el intercambio de parafernalia ceremonial y de pequeños objetos portátiles vinculado a conexiones entre élites, tales como cerámica exótica (Druc Reference Druc2004; Druc et al. Reference Druc, Burger, Zamojska and Magny2001, Reference Druc, Inokuchi and Dussubieux2017), minerales semipreciosos (Young Reference Young, Burger and Nesbitt2023), vasijas de piedra (Clasby Reference Clasby2023), moluscos (Sayre y López Aldave Reference Sayre and Luisa López Aldave2009) y huesos de animales marinos (Sayre et al. Reference Sayre, Miller and Rosenfeld2016). Sin embargo, el intercambio de bienes no directamente vinculados a estas redes sigue siendo poco conocido, con excepción de la circulación de obsidiana desde la fuente de Quispisisa (Matsumoto et al. Reference Matsumoto, Nesbitt, Glascock, Cavero Palomino and Burger2018) y de camélidos (Miller y Burger Reference Miller and Burger2000) trasladados desde el sur hacia el norte.
El movimiento de materiales y personas entrelazó numerosos centros ceremoniales y políticos regionales, cuya arquitectura tiende a mostrar una creciente similitud, especialmente en la sierra (contribuciones en Burger y Nesbitt Reference Burger and Nesbitt2023; y en Seki Reference Seki2023). Aunque investigaciones anteriores han sugerido que los ocupantes de Piura estuvieron involucrados en la esfera de interacción de los Andes centrales durante este período, dicha hipótesis se sustenta principalmente en similitudes iconográficas de los objetos de oro saqueado de Loma Macanche (Kaulicke Reference Kaulicke1998) y en ciertos rasgos de la cerámica y arquitectura de Cerro Ñañañique (Guffroy Reference Guffroy1994). No obstante, la ausencia de bienes representativos de la esfera de interacción Chavín, como la obsidiana, y la rareza de los moluscos tropicales famosos, a pesar de que Piura se ubica cerca de las aguas tropicales del océano Pacífico, parece relegar a la región a un margen (Burger Reference Burger, Browman, Burger and Rivera1984) de dicha esfera de interacción o, alternativamente, a una esfera distinta de carácter multiétnica (Guffroy Reference Guffroy1994).
Alrededor de 500 aC, el fenómeno Chavín y la integración suprarregional de los Andes centrales colapsó. Lo ocurrido posteriormente, en los últimos siglos aC y los primeros dC, antes de la proliferación de las culturas del período Intermedio temprano, constituye un tema de investigación activo. En la costa norte de los Andes centrales, este lapso suele vincularse con los estudios sobre “Salinar”. Siguiendo a Ikehara y Chicoine (Reference Ikehara Tsukayama and Chicoine2011), entendemos el período Salinar como un tiempo de profundas transformaciones sociales con manifestaciones locales. En otros términos, aunque de manera general se observan procesos de fragmentación o regionalización social, incremento de tensiones sociales, concentración de poblaciones, así como innovaciones en los estilos materiales y en las formas de vida, las maneras concretas en que se producen estos cambios variaron considerablemente entre regiones, valles e incluso dentro de un mismo valle (e.g., Chicoine y Ikehara Reference Chicoine and Ikehara2014; Helmer y Chicoine Reference Helmer and Chicoine2015; Inokuchi Reference Inokuchi2014; Prieto Reference Prieto2023; Terada y Onuki Reference Terada and Onuki1988). El final de este período coincide con el surgimiento de nuevas formas jerarquizadas de organización sociopolítica.
Aunque se reconocen cambios significativos en el papel de las redes de interacción como parte de estos procesos transformadores, aún no se han realizado estudios tan detallados sobre su naturaleza como los existentes para el fenómeno Chavín. Más allá de afirmaciones generales que sostienen que dichas redes se habrían reducido a una escala meramente regional (Burger Reference Burger1992:229), el panorama actual nos deja con varias hipótesis sobre la naturaleza de la interacción social durante este período, a menudo reflejando las particularidades de las manifestaciones locales.
En el valle Nepeña, por ejemplo, donde los investigadores han reconstruido una trayectoria cultural diferenciada entre la parte alta y baja del valle durante la fase Samanco (ca. 500-100 aC), Ikehara y Chicoine (Reference Ikehara Tsukayama and Chicoine2011:159, 163) describen un cambio en el cual la escala del intercambio de bienes se redujo y los objetos comúnmente estudiados por los arqueólogos y fácilmente reconocibles como exóticos por las poblaciones locales (obsidiana, antracita, cinabrio, conchas exóticas) fueron reemplazados por objetos menos conspicuos, como puntas de piedra pizarra pulida y maíz.
Por el contrario, en la zona del litoral del valle de Moche, Prieto (Reference Prieto2023) documentó una ampliación de la interacción social que alcanzó su punto máximo durante la fase La Iglesia (400-200/150 aC). Esta expansión se evidencia en la introducción del camélido como un nuevo recurso, en la presencia de Theobroma spp. y semillas de aguaymanto (Physalis peruviana), procedentes del bosque tropical, en residuos cerámicos y muestras de sedimento, así como en la incorporación de bienes no locales, orgánicos e inorgánicos en contextos funerarios y domésticos (por ejemplo: Spondylus sp., loros, malaquita, turquesa, tungsteno). Algunos de estos bienes intercambiados se utilizaron para marcar nuevas formas de diferenciación social reflejadas en las prácticas funerarias, aunque este experimento de desigualdad parece haber sido breve (Prieto Reference Prieto2023; Rivera Prince Reference Prince and Armani2023).
Una situación distinta, con indicadores de continuidad, fue registrada por Clasby (Reference Clasby2014:420-430) en Huayurco, en la ceja de selva de Jaén donde los camélidos, introducidos previamente en cantidades reducidas, representan un porcentaje importante del conjunto faunístico durante la fase Las Juntas (400-1 aC), mientras que moluscos marinos trabajados (Strombus gracilior, Pinctada mazatlanica y Prunum curtum) fueron depositados como ofrendas de manera similar a las fases más tempranas.
En síntesis, tres proyectos recientes han recuperado materiales que indican tres dinámicas distintas en las redes de interacción después del colapso de Chavín: una disminución asociada con un mayor esfuerzo para aportar valor (Nepeña), una ampliación de las redes vinculada a nuevas formas de experimentación con la desigualdad (Huanchaco) y una continuidad (Huayurco). Por lo tanto, siguiendo a Prieto (Reference Prieto2023:78), consideramos que estudios enfocados en el rol del intercambio a múltiples escalas son esenciales para comprender la relación entre estas redes de interacción social y otros procesos de cambio social ya documentados. Con el fin de contribuir a este debate, excavamos el sitio no-monumental Las Pampas de Panecillo, en Piura, una zona alternativamente considerada como una franja o eje de interacción. Nuestro enfoque contextual y comparativo nos permite no solo identificar los bienes móviles de manera reproducible, sino también explorar cómo las interacciones fueron integradas como un componente esencial y “normal” en la vida y muerte de un grupo social específico.
Reconstruyendo interacciones
Existen múltiples métodos para investigar las interacciones en la arqueología, diferenciados según las preguntas de interés y el tipo y la calidad de los datos disponibles. Para este caso, sugerimos que un método adecuado debe ser reproducible, comparativo y fundamentado en lo social a través del análisis contextual y de la representatividad. La reproducibilidad se refiere a la necesidad de publicar y poner a disposición todos los datos primarios requeridos para replicar un estudio, de modo que sea posible verificar y ampliar sus argumentos (Marwick Reference Marwick2017; Tenopir et al. Reference Tenopir, Allard, Douglass, Aydinoglu, Lei, Read, Manoff and Frame2011). Con el enfoque comparativo, queremos enfatizar la definición de los interlocutores contemporáneos sobre la base de datos no influenciados por, ni que formen parte de la interacción. El creciente número de dataciones radiocarbónicas ofrece esta posibilidad y, al mismo tiempo, obliga a revisar las cronologías relativas existentes, especialmente cuando se realizan comparaciones entre valles o regiones (véase infra, Contreras Reference Contreras and Seki2023, Reference Contreras2024; Contreras et al. Reference Contreras, Marsh and Rademaker2025; Koons et al. Reference Koons, Rizzuto, Trever, Boswell, Bazán Pérez, Ynoñán and Prieto2024; Osborn et al. Reference Osborn, Hundman, Weinberg and Huaman2023).
El análisis a nivel intra-sitio, es decir, el seguimiento del contexto con la ubicación de los bienes intercambiados, hace posible examinar qué aspectos de la vida cotidiana se vieron afectados o implicados en la interacción, lo que proporciona pistas sobre las relaciones sociales que hay detrás de esas interacciones (Dietler Reference Dietler2010; Rogers Reference Rogers1990). Finalmente, intentamos abordar la representatividad del intercambio en dos dimensiones. En primer lugar, exploramos no solo objetos raros o de élite tradicionalmente conocidos (como, por ejemplo, Spondylus sp. o antracita), sino el conjunto completo de una categoría material: el conjunto faunístico. En segundo lugar, reconocemos que la presencia de un tipo (o de un ejemplar de un tipo) de objeto no local indica una relación distinta a la de un conjunto de varios ejemplares. Por ello, iniciamos un esfuerzo por cuantificar la representatividad de la interacción.
Aunque muchos de estos planteamientos metodológicos pueden parecer cercanos al análisis de redes sociales (“Social Network Analysis” [SNA]; e.g., Mills Reference Mills2017; Peeples y Mills Reference Peeples, Mills, Harry and Herr2018), sostenemos que la aplicación formal del SNA aún no resulta adecuada en el caso de Piura. Esto se debe a la escasez de sitios arqueológicos conocidos y excavados, lo que hace que la incorporación de nuevos datos producto de nuevos proyectos en el futuro, o la exclusión de algunos a medida que se reevalúa su contemporaneidad, podría generar cambios drásticos en las redes y, por ende, en las relaciones sociales reconstruidas. Reconocemos, por tanto, que este artículo constituye únicamente un punto de partida y que presenta datos de una región poco estudiada. Por lo tanto, nos concentramos en (1) establecer una cronología de ocupación del sitio arqueológico Las Pampas de Panecillo, (2) ofrecer una visión general de su historia ocupacional, y (3) examinar las evidencias de interacción presentes en un tipo de material —el conjunto faunístico— el cual, a nuestro juicio se entrelaza de múltiples maneras con la vida social y la muerte de los habitantes del yacimiento.
Investigando Las Pampas de Panecillo
Descripción del sitio
El sitio arqueológico Las Pampas de Panecillo se ubica en la margen derecha del río Yapatera, tributario del río Piura, a 150 m snm, sobre una elevación natural de baja altura que forma parte de las primeras estribaciones andinas en el valle medio de Piura (Figura 1). Está detrás del anexo Las Pampas del centro poblado Panecillo, aproximadamente 7 km al noreste de la ciudad de Chulucanas, donde se localiza Cerro Ñañañique, en la provincia de Morropón, departamento de Piura. Este territorio, por sus características geológicas, fisiográficas y ecológicas, ofrece ventajas para el asentamiento humano y para el establecimiento de los medios de circulación horizontal y vertical, gracias al acceso permanente al recurso hídrico y a una flora y fauna variada.
Se trata de un asentamiento de solo 0,7 ha (100 × 70 m), sin arquitectura monumental. Basados en la comparación de mapas previamente publicadas y en los materiales cerámicos en la superficie del sitio, planteamos antes de la excavación que Las Pampas de Panecillo podría constituir el único sitio con toda la secuencia Formativa (Ñañañique-Panecillo-La Encantada) identificado durante las prospecciones realizadas alrededor de Cerro Ñañañique en las décadas de 1980 y 1990 (Guffroy Reference Guffroy1994:Figura 5). Aunque no encontramos evidencia de ocupaciones de los períodos más tempranos, las excavaciones del PIA PAMPAN, realizadas en 2023 con autorización del Ministerio de Cultura, demostraron la existencia de una estratigrafía con niveles delgados de ocupaciones intermitentes del tipo doméstico y funerario, que se extienden desde finales del Horizonte Temprano (La Encantada-Chapica) hasta la época colonial temprana.
El PIA PAMPAN excavó un área total de 68,5 m2, distribuidos en siete unidades (unidades 1, 3, 4, 5, 6, 8 y 9), localizadas en las pendientes sur, suroeste y central y en la planicie norte, central y sur del sitio (Figura 1c). La ubicación y distribución de las unidades fue establecida a partir de la frecuencia de materiales culturales documentada en la superficie por S. Martini en febrero de 2023 y de los registros hechos por el equipo completo entre julio y octubre del 2023. Todo el material excedente de las excavaciones fue pasado por un tamiz de 1,5 mm, lo que permitió recuperar los diversos tipos de materiales.
Para el análisis contextual en este artículo, los contextos han sido agrupados en cinco categorías: relleno, fosa, contexto funerario, fogón (que incluye también deposiciones concentradas de ceniza) y otros. Los rellenos incluyen pisos o superficies de actividad, así como acumulaciones de sedimentos mezclados con altas concentraciones de residuos orgánicos que probablemente se formaron in situ o fueron depositados parcialmente desde zonas cercanas a las unidades de excavación. La ausencia general de pisos claramente preparados en el interior de las estructuras, junto con la naturaleza cuasi micro-estratigráfica del registro arqueológico, dificulta diferenciarlos con mayor detalle en el estado actual de la investigación. No obstante, no parecen corresponder a una mezcla vertical (diacrónica) significativa, sino más bien a actividades humanas relativamente contemporáneas, lo que permite realizar un análisis contextual.
Situando la ocupación de Las Pampas de Panecillo en el tiempo
Para investigar la interacción dinámica de los habitantes de Las Pampas de Panecillo con otros grupos sociales, cercanos y distantes, primeramente, es necesario establecer la contemporaneidad. Por ello, este estudio inicia con una pregunta fundamental: ¿cuándo fue ocupado Las Pampas de Panecillo?
Dado que el análisis cerámico todavía está en proceso, en este trabajo nos enfocamos en los resultados de los fechados radiocarbónicos. Además, consideramos que especialmente para estudios de interacción e intercambio, es indispensable establecer cronologías absolutas y tipologías de la cultura material de manera independiente. De lo contrario, existe el riesgo de asumir contemporaneidad a partir de estilos compartidos, lo que dificulta el análisis detallado de la direccionalidad y los cambios diacrónicos en las interacciones sociales.
La discusión sobre la extensión espacial, la cronología de las fases y la cultura material de la sociedad mochica ilustra claramente este problema: desde la clasificación estilística de Larco Hoyle (Reference Larco Hoyle1948), pasando por la incorporación de fechados absolutos (50-800 dC, de Pillsbury Reference Pillsbury and Pillsbury2001) y los primeros modelos bayesianos (200-900 dC, de Koons y Alex Reference Koons and Alex2014), hasta los modelos más amplios y recientes (siglos cuarto/sexto-siglo noveno dC, de Koons et al. Reference Koons, Rizzuto, Trever, Boswell, Bazán Pérez, Ynoñán and Prieto2024), se enfatiza la necesidad de integrar y refinar las cronologías. Estos avances tienen implicaciones importantes para los estudios de las interacciones mochicas (e.g., Espinosa Reference Espinosa2023).
Dieciocho muestras orgánicas, que incluyen carbón, restos animales y restos humanos, indican que Las Pampas de Panecillo fue ocupado entre el siglo quinto aC y el siglo diecisiete dC, con ocupaciones más intensas y prolongadas entre el siglo quinto aC y el primer siglo dC y durante el período colonial temprano. La Tabla 1 y la Figura 2 muestran las edades 14C y los rangos calibrados (utilizando SHCal20; Hogg et al. Reference Hogg, Heaton, Hua, Palmer, Turney, Southon and Bayliss2020) correspondientes a estas muestras. Debido a las malas condiciones de conservación, en muchos casos no fue posible datar el colágeno, sino la fracción de bioapatita. En una muestra con colágeno conservado se realizaron dataciones utilizando ambas fracciones para evaluar posibles desplazamientos cronológicos. Los resultados sugieren que las fechas obtenidas a partir de la bioapatita tienden a presentar edades más tempranas en comparación con las del colágeno; sin embargo, la edad tardía de la muestra comparativa y su intersección con el extremo de la curva de calibración dificultan su interpretación. En conjunto, las dataciones permiten identificar tres fases generales de ocupación en Las Pampas de Panecillo.
Fechas calibradas y distribución espacial de las ocupaciones en las tres fases reconocidas. (Color en la versión electrónica).

Figura 2 Long description
La parte superior presenta la distribución espacial con fases etiquetadas como ′Fase 1: Pampas′, ′Fase 2: Platanal/Yapatera′, y ′Fase 3: Colonial′. Los marcadores cuadrados y rectangulares representan ubicaciones de muestras, con números que parecen ser identificadores de muestra. La parte inferior muestra distribuciones de probabilidad calibrada para cada muestra, agrupadas por ′Unidad′ y etiquetadas con códigos ′R_Date′ y ′UGAMS′. El eje X está etiquetado como ′cal aC/cal dC′, con marcas de 1500, 1000, 500, 0, 500, 1000, 1500, 2000. El eje Y representa filas de muestras agrupadas por unidad y fase. Las distribuciones de probabilidad indican la edad calibrada de cada muestra, con marcas verticales que podrían representar estimaciones centrales o intervalos. Las leyendas indican materiales como ′colágeno′, ′bioapatita′, y ′carbón′. Algunas muestras muestran múltiples distribuciones de colores, indicando diferentes materiales medidos para el mismo espécimen. La mayoría de las muestras de la fase Pampas parecen agruparse en fechas anteriores en comparación con las fases Platanal/Yapatera y Colonial. Las unidades muestran variaciones en los rangos de fechas, con algunas distribuciones extendiéndose a lo largo de varios siglos. En resumen, el gráfico proporciona una visión de la cronología de ocupación en diferentes fases y unidades, destacando las diferencias temporales entre ellas.
Fechas radiocarbónicas de Las Pampas de Panecillo.

Tabla 1 Long description
Listado de fechados radiocarbónicos por muestra, con código de laboratorio, contexto arqueológico, material analizado, fracción (bioapatita, colágeno o carbón), edad radiocarbónica con error y rangos calibrados al 95 por ciento con sus probabilidades. Los contextos incluyen entierros sellados con piedras y fosas simples, fogones con ceniza y carbón, depósitos de cerámica y superficies antiguas de ocupación, además de un caso redepositado por huaqueo moderno. El rango cronológico total va desde el primer milenio antes de Cristo, con fechas calibradas alrededor de 455 a 445 aC y 415 a 200 aC en restos humanos, hasta periodos históricos, con una muestra que se extiende desde 1925 dC en adelante. Varias muestras de hueso animal y posibles restos humanos se concentran cerca del cambio de era, con rangos frecuentes entre 150 aC y 115 dC y varios resultados que caen en 60 aC a 60 dC. Para épocas tardías, aparecen fechas entre 1320 y 1635 dC en individuos funerarios y entre 1415 y 1675 dC en contextos como fosas y fogones, además de un diente humano con rangos entre 1450 y 1625 dC. Una misma muestra de Lama sp. fue fechada en dos fracciones, colágeno y bioapatita, y ambas apuntan a periodos históricos, aunque con rangos calibrados distintos y múltiples intervalos. Algunos resultados presentan varios intervalos calibrados con probabilidades repartidas, por lo que la interpretación debe considerar la dispersión de rangos y el tipo de material y fracción analizados.
a Código del laboratorio. Todas las muestras fueron fechadas en el Center for Applied Isotope Studies, University of Georgia, EE. UU.
b Todas las edades 14C fueron corregidas por fraccionamiento isotópico.
c Las fechas fueron calibrada por SHCal20 (Hogg et al. Reference Hogg, Heaton, Hua, Palmer, Turney, Southon and Bayliss2020) en Oxcal v. 4.4 (Bronk Ramsey Reference Ramsey2009) y se redondean las cifras al múltiplo de 5 más cercano para evitar una precisión artificial.
Dado que no constituyen el enfoque principal de este artículo y considerando que la primera fase de ocupación fue la más extensa y completa, solo mencionaremos de manera breve las fases tardías. El sitio fue reutilizado de forma intermitente entre los siglos séptimo y dieciséis como cementerio (Fase 2: Platanal/Yapatera) y, de manera más intensa, durante el período colonial (Fase 3). Esta última ocupación se caracteriza tanto por enterramientos como por actividades de preparación y consumo de alimentos. En ambos casos, las reocupaciones se restringieron a la parte norte del sitio.
La Fase 1 —Pampas— corresponde a todas las actividades humanas desarrolladas entre el siglo quinto aC y el siglo primero dC, y fue documentada en todas las unidades excavadas (unidades 1 y 3, a partir de los materiales recuperados). Toda la secuencia estratigráfica de la unidad 9 pertenece a esta fase, la cual se caracteriza por una ocupación continua de carácter doméstico y funerario.
La unidad 9 se ubica en la sección central sur de la parte alta del sitio y mide 3 × 5 m. Con excepción de la capa superficial moderna, su estratigrafía evidencia una compleja secuencia de ocupaciones ininterrumpidas. En los 85-95 cm de estratigrafía arqueológica, hasta la roca madre del afloramiento natural que conforma la colina, se documentó una compleja serie de fogones, deposiciones de ceniza, hoyos de poste, fosas, concentraciones de materiales, contextos funerarios y superficies preparadas y de uso, con acumulación de sedimentos y residuos (Figuras 3-5).
El perfil norte de la unidad 09: (a) ortofoto a partir de fotogrametría; (b) interpretación de contextos de deposición. (Color en la versión electrónica).

Figura 3 Long description
La imagen A muestra un perfil o sección de suelo con una textura compacta y variaciones de color, indicando diferentes capas de sedimentos. La imagen B es un diagrama detallado de la estratigrafía arqueológica, con múltiples capas etiquetadas. Las capas incluyen roca madre, sedimentos con inclusiones de grava, sedimentos con mucha ceniza, y sedimentos naturales. También se identifican estructuras como hoyos de poste, posibles hoyos de poste, fogones, y posibles fogones. Cada capa y estructura está numerada y coloreada de manera distinta para facilitar su identificación. La escala en la parte inferior derecha indica una longitud de 100 centímetros, proporcionando una referencia para el tamaño de las capas y estructuras observadas.
(a) Estructuras tempranas de la fase Pampas; (b) interpretación de otros contextos contemporáneos con las tres estructuras. (Color en la versión electrónica).

Figura 4 Long description
La primera imagen muestra una capa de sedimento marrón-amarillento oscuro con gravas, posiblemente parte de una superficie preparada. Se identifican tres estructuras marcadas con líneas punteadas y etiquetas: estructura 1, estructura 2 y estructura 3. La imagen también incluye una etiqueta para ′CapaNivel diferente′ y ′piedras′ en áreas rayadas. La segunda imagen es la mapa explicativo que representa la distribución de diferentes contextos en una superficie. La leyenda identifica varias categorías: roca madre/sedimento natural, sedimento con inclusiones de grava, posible hoyo de poste, posible fogón, posible superficie preparada, fogón, hoyo de poste, prueba, y concentración de materiales. Cada categoría está representada por un color diferente. El mapa muestra áreas de concentración de materiales y ubicaciones de fogones y hoyos de poste, con una escala de 0 a 100 cm y una flecha de orientación norte.
Ejemplos de fogones y deposiciones de ceniza en la unidad 09: (a) excavación Capa/Nivel 3b2 mostrando varios ejemplos de fogones y deposiciones de ceniza. La flecha blanca indica el fogón F09050 mostrado en la figura b; (b) ejemplo de un fogón (F09050). (Color en la versión electrónica).

El patrón de hoyos de poste sugiere la presencia de al menos tres estructuras contemporáneas construidas durante la parte temprana de la fase Pampas, así como una cuarta correspondiente a su etapa tardía. Aunque hemos documentado solamente las esquinas de las estructuras, es probable que, en su forma completa, hayan sido de planta rectangular, con sus extremos cortos y redondeados, y dimensiones de aproximadamente 2 × 3,5 m (Figura 4). Esta forma es notablemente diferente de los paravientos comúnmente documentados en sitios domésticos de la parte baja de los ríos Piura y Chira (e.g., Cárdenas Martin et al. Reference Cárdenas Martin, Huapaya Manco and Rivasplata1991; Lanning Reference Lanning and Matos Mendieta1960).
Además de las estructuras, documentamos un gran número de fogones y depósitos de ceniza (Figura 5). Al menos dos fogones estaban presentes en cada superficie antigua, y hasta 14 fogones individuales se documentaron en una fase estratigráfica. Los materiales culturales recuperados de estos contextos incluyen huesos de animales muy fragmentados, conchas, algunas herramientas líticas y una gran cantidad de tiestos de cerámica.
Durante la fase Pampas, el sitio fue una pequeña aldea situada en un cruce de caminos. Al integrar las fechas procedentes de todos los contextos de esta fase con su posición estratigráfica en un modelo bayesiano en OxCal, se estima que el período de ocupación oscila entre 200-495 años, dentro de un lapso comprendido entre 415/210 cal aC y 35 cal aC/130 cal dC. Este intervalo corresponde al Horizonte Temprano, posterior al colapso de Chavín.
Una comparación de las fechas modeladas de la fase Pampas con modelos bayesianos de otros sitios en Piura excavados de manera sistemática, con fechados debidamente contextualizados y publicados, permite situar esta fase de manera regional (Figura 6, véase Figura 1 para ubicación de sitios; para el código de OxCal véase Código suplementario 1). Estos resultados indican que la fase Pampas se posiciona cronológicamente entre la segunda fase de ocupación propuesta para Cerro Ñañañique (Panecillo) y la ocupación Vicús de Loma Valverde. Además, es claramente más temprana que la ocupación Vicús-Moche del complejo Vicús y del sitio costero de Bayóvar. En el Alto Piura, las ocupaciones de estos últimos siglos aC han sido definidas principalmente a través de prospecciones superficiales, proponiendo dos fases cerámicas relativas: La Encantada y Chapica (Bats Reference Bats1991; Richardson Reference Richardson1987). La fecha radiocarbónica frecuentemente citada para La Encantada de 580 ± 65 aC (DIC-1386, Richardson Reference Richardson1987) no procede de excavaciones, por lo que resulta limitado y no la consideramos confiable. Por lo tanto, Las Pampas de Panecillo es el primer sitio de este período excavado de manera sistemática en el departamento de Piura.
Comparación de la fase Pampas en Las Pampas de Panecillo con una selección de los sitios excavados en Piura y recientemente involucrados en discusiones del fin del Horizonte Temprano en la parte norte de los Andes centrales mediante gráficos KDE (Bronk Ramsey Reference Ramsey2017) y boundaries (véase Billman et al. Reference Billman, Ringberg, Bardolph and Briceño Rosario2023; Chicoine Reference Chicoine2006; Chicoine y Ikehara Reference Chicoine and Ikehara2014; Clasby Reference Clasby2014; Goepfert et al. Reference Nicolas, Christol, Gutierrez, Wuscher, Béarez, Lefévre and Mogollón2016; Guffroy y Fournier Reference Guffroy and Fournier1994; Helmer Reference Helmer2015; Inokuchi Reference Inokuchi2014; Madowski, ed. Reference Makowski1994; Prieto Reference Prieto2023; Terada y Onuki Reference Terada and Onuki1985). (Color en la versión electrónica).

Figura 6 Long description
Gráfico de densidad de kernel que compara cronologías de sitios arqueológicos en Piura y el norte de los Andes Centrales. El eje horizontal está etiquetado como ′Fecha modelada′ y abarca de 500 a 1500, representando años calibrados antes del presente. El eje vertical lista sitios como Las Pampas de Panecillo-Pampas y Cerro Ñañañique-Panecillo. Las curvas de densidad en azul y rojo indican las estimaciones del incio y fin de la ocupación del sitio, respectivamente, a base de las fechas modeladas y calibradas. Las líneas grises verticales marcan periodos específicos. Los límites iniciales y terminales, así como los medianos, están indicados. El gráfico destaca patrones temporales y desplazamientos entre las regiones, proporcionando una visualización de la distribución temporal de las ocupaciones arqueológicas.
En contraste, las cronologías modeladas de sitios recientemente investigados —enfocados en comprender los procesos ocurridos durante los últimos siglos del Horizonte Temprano y los cambios sociales internos y externos asociados al colapso de Chavín— muestran una clara coincidencia cronológica con la fase Pampas (Figura 6; Tabla 2). En el contexto comparativo, se observa una concordancia cronológica con la fase Las Juntas de Huayurco en Jaén; con la fase La Iglesia de José Olaya-Iglesia Colonial / Pampa La Cruz, en el valle de Moche; así como con las ocupaciones de Caylán, Huambacho y Samanco en el valle de Nepeña. Del mismo modo, la fase Pampas también coincide con el fin de la fase EL y Layzón de Huacaloma y, potencialmente, con el final de la fase Sotera de Kuntur Wasi, en la cuenca de Cajamarca. Dadas las limitaciones de espacio y las dificultades para precisar la contemporaneidad al final de estas fases en Cajamarca, en este trabajo nos concentramos en establecer comparaciones con sitios de la llanura costera, el piedemonte occidental y la ceja de selva de Jaén, en la parte norte de los Andes centrales. En conjunto, la fase Pampas de Las Pampas de Panecillo y estas fases contemporáneas de otros sitios constituyen una secuencia clave que antecede a las ocupaciones más tempranas de grupos plenamente asociados al período Intermedio temprano, tales como Cerro León en el valle de Moche, o las fases Higuerones, Perico y Tamborapa en Huayurco.
Fechas modeladas de sitios y fases comparativos en Piura y del fin del HT en la parte norte de los Andes Centrales (Comparar con Figura 6; Código suplementario 1).

Tabla 2 Long description
Fechas modeladas de inicio y fin de ocupación por sitio y fase en Piura, ceja de selva, costa norte y sierra norte, con rangos de probabilidad del 95,4 por ciento y medianas; también se reportan duraciones estimadas cuando hay datos. En Piura, Cerro Ñañañique fase Panecillo abarca un rango muy amplio desde 1740 aC hasta 470 dC (mediana 1050 a 350 aC), mientras Las Pampas de Panecillo se concentra entre 415 a 210 aC y 35 aC a 130 dC (mediana 280 a a 35 dC). Las fases más tardías de Piura incluyen Loma Valverde Vicús-Tamarindo A/B, que puede extenderse hasta 990 dC (mediana 25 a 645 dC), y Complejo Vicús Vicús-Mochica, entre 235 a 515 dC y 635 a 855 dC (mediana 365 a 715 dC). En la ceja de selva, Huayurco muestra una secuencia desde Ambato-Tabaloso (mediana 530 a 420 aC) y Las Juntas (mediana 505 a 105 aC) hasta una fase EIP que llega a 690 dC (mediana 100 a 460 dC). En la costa norte, los rangos suelen ser más acotados, como José Olaya IC o Pampa La Cruz La Iglesia (mediana 345 a 300 aC) y Samanco (mediana 310 a 120 aC), aunque Huambacho presenta una duración mediana alta de 865 años. En la sierra norte, Kuntur Wasi Copa tiene una duración mediana de 500 años, y Huacaloma Layzón muestra el rango de duración más amplio reportado, con hasta 2015 años y mediana de 880 años. Algunas filas no incluyen duración o mediana de duración, y las ocupaciones de Panecillo y Sotera no se consideran para duraciones por el bajo número de muestras; además, las cifras están redondeadas para evitar una precisión artificial.
Nota: “-” significa aC. Sitios incluidos en el Complejo Vicús: Huaca Nima I, Loma Valverde, Pampa Juárez, Vicus VI-11B, Yecalá. Las duraciones de las ocupaciones de Panecillo y Sotera no son incluidos por el poco número de muestras. Las fechas modeladas están en cursiva siguiendo (Bayliss et al. Reference Bayliss, Bronk Ramsey, van der Plicht and Whittle2007) y se redondean las cifras al múltiplo de 5 más cercano para evitar una precisión artificial.
a Fechas estimadas a base de la función Boundary en OxCal.
b Duraciones estimadas a base de la función Interval en OxCal.
En consecuencia, la modelación bayesiana de la fase Pampas de Las Pampas de Panecillo sugiere que sus habitantes interactuaron con diversos grupos sociales inmersos en profundas transformaciones que caracterizaron el final del Horizonte Temprano. Cabe señalar, además, que para este mismo período se ha propuesto un proceso de cambios de similar magnitud en los Andes septentrionales, asociado al colapso de Chorrera (e.g., Clasby Reference Clasby, Burger, Salazar and Seki2019).
Contextualizando interacciones en Las Pampas de Panecillo
La presencia y frecuencia de vertebrados e invertebrados marinos, así como de ciertos animales terrestres, indican sin duda que los habitantes de Las Pampas de Panecillo participaron en interacciones a gran escala. Dada la posibilidad de comparar la posición del sitio con la distribución natural de las especies mediante el método biogeográfico, el conjunto faunístico nos brinda la posibilidad de empezar a reconstruir estas interacciones incluso antes de concluir los análisis detallados necesarios para otros materiales, como la cerámica. Asimismo, el análisis contextual revela que los recursos de origen animal se entrelazan con varios aspectos de la vida y muerte de los habitantes de Las Pampas de Panecillo. A continuación, discutimos las redes de interacción visibles en el porcentaje de representación según el NISP de los vertebrados y la presencia/ausencia de los invertebrados. En el caso de los vertebrados, consideramos tanto el conjunto faunístico total del sitio (NISPvertebrados total = 2.814) como solo los especímenes recuperados en la unidad 9 (NISPvertebrados U9 = 1.298). Para los invertebrados, incluimos todos los ejemplos marinos (NISPMolusco total = 402).
Redes de intercambio de peces para el consumo y la cocina local
El principal indicio de contactos sociales en Las Pampas de Panecillo procede del número inesperadamente alto de peces marinos recuperados (Figura 7a; Tabla suplementaria 1). Considerando tanto los especímenes óseos como los cartilaginosos, los peces constituyen el segundo grupo faunístico mejor representado, alcanzando el 21% del conjunto total por NISP y un porcentaje aún más elevado en la unidad 9 (33%). Asimismo, después de los camélidos sudamericanos domésticos (Lama sp. = 41% total, 30% U9), el taxón más común identificado por NISP fue el tiburón martillo (Sphyrna sp. = 11% total, 20% U9). En conjunto, seis de los diez géneros o especies más representados corresponden a peces marinos (Figura 8). Esta diversidad y frecuencia de vertebrados marinos es sorprendente si se considera la distancia entre Las Pampas de Panecillo y la costa, a unos 100 km en línea recta o cerca de 150 km siguiendo la trayectoria del río Piura.
La fauna de Las Pampas de Panecillo: (a) prevalencia relativa de tipos de vertebrados en los conjuntos faunísticos para todas las unidades (n = 2.814) y para la unidad 9 (n = 1.298). NISP = número de especímenes identificados; (b) contexto de deposición de la fauna. (Color en la versión electrónica).

Figura 7 Long description
A Gráfico de barras verticales. Eje horizontal: Ensamblaje. Categorías: Mamífero, Pez, Reptil, Ave, Anfibio. Eje vertical: percent NISP. Rango del eje vertical: 0 a 100. Leyenda: Total, U9. Valores mostrados: Mamífero: Total 73.8; U9 57.8. Pez: Total 20.5; U9 33.1. Reptil: Total 4.1; U9 7.6. Ave: Total 1.6; U9 1.5. Anfibio: Total 0; U9 0. b Gráfico de barras apiladas horizontales. Eje horizontal: 0 percent, 25 percent, 50 percent, 75 percent, 100 percent. Eje vertical: Contexto. Etiquetas visibles en el eje vertical: Vertebrado Marino (NISP equals 68) Camélido U9 (NISP equals 90) Vertebrado Marino (NISP equals 430) Invertebrado Marino (NISP equals 66) Invertebrado Marino (NISP equals 346) Leyenda: Relleno, Otro, Funerario, Fosa, Fogón.
Representación de especies por porcentaje de NISP recuperadas en la unidad 9. (Color en la versión electrónica).

Figura 8 Long description
Dos gráficos de barras horizontales lado a lado. Gráfico izquierdo: Título: Representación de Especies en la Unidad 09. Eje horizontal: percent NISP. Rango visible: 0 a 50. Eje vertical: Taxon. Valores mostrados: Sphyrna sp. 19.5. Rhinobatos planiceps 2.9. Myliobatis sp. 2.5. Cynoscion sp. 2.2. pez óseo n/i 1.9. Carcharhinus sp. 0.8. Paralabrax sp. 0.6. Sarda chiliensis 0.5. Paralonchurus peruanus 0.5. Mustelus sp. 0.4. pez cartilaginoso n/i 0.4. Sciaena sp. 0.4. Sciaena deliciosa 0.2. Sicyases sanguineus 0.1. Sardinops sagax 0.1. Gráfico derecho: Título: Representación de Especies en la Unidad 09. Eje horizontal: percent NISP. Rango visible: 0 a 50. Eje vertical: Taxon. Valores mostrados: Lama sp. 29.4. Mammalia indet. 18.6. Iguana iguana 7.5. Sigmodon sp. 4.9. Odocoileus virginianus 2.9. Ave NI 1.4. Canis lupus familiaris 0.7. Vicugna pacos 0.4. Rodentia 0.3. Cavia porcellus 0.3. Sciurus sp. 0.2. Phalacrocorax bougainvillii 0.2. Lama glama 0.2. Carnivora 0.1.
Aunque peces marinos también fueron recuperados en las excavaciones del proyecto “Alto Piura”, la diversidad y el alto porcentaje registrado en Las Pampas de Panecillo siguen destacando. Por ejemplo, Guffroy y Cardosa (Reference Guffroy, Cardosa and Guffroy1994) describen menos de 100 vértebras de peces marinos frente a 2.414 huesos de animales terrestres (%-NISPmarino = 4) en todos los cientos de metros cuadrados excavados en Cerro Ñañañique, un centro ritual-público de al menos 50 hectáreas, ubicado 7 km al suroeste y cronológicamente anterior a Las Pampas de Panecillo. Sin embargo, esta diferencia podría estar influida por la estrategia de excavación, ya que no está claro si se utilizó el tamizado para la recuperación de materiales. Los autores, no obstante, mencionan la presencia de peces óseos y cartilaginosos. Del mismo modo, Kaulicke (Reference Kaulicke1991) señala la inclusión de tollo (Mustelus sp.), raya y suco/coco (Paralonchurus sp.) en los conjuntos faunísticos de Loma Valverde y Huaca Nima, dentro del complejo Vicús-Tamarindo, que se extiende a lo largo de 4 km por la ribera del río Piura, ubicado más hacia el suroeste y cronológicamente posterior a Las Pampas de Panecillo. Desafortunadamente, no existe información publicada sobre la prevalencia ni la asociación contextual o cronológica de estas especies en dichos sitios.
Si nos fijamos más detenidamente en los peces de Las Pampas de Panecillo, observamos una rica diversidad de especies, lo que sugiere que las interacciones con el Pacífico o con grupos costeros asentados cerca de la orilla marina no fueron breves ni oportunistas, sino sostenidas y significativamente importantes. Los peces óseos están representados por siete géneros, mientras que los cartilaginosos incluyen seis géneros (más un taxón de la familia Lamnidae). Muchas de estas especies continúan siendo importantes objetivos de pesca en la actualidad. En el caso de los peces óseos, la presencia de elementos esqueléticos de la cabeza indica que, al menos en algunos casos, los peces fueron transportados completos. Aunque todos los géneros pueden encontrarse en aguas frías de la zona biogeográfica conocida como provincia peruana, cuatro de ellos incluyen especies que también se encuentran en las aguas tropicales de la provincia panámica (Galeorhinus sp., Mustelus sp., Carcharhinus sp. y Sphyrna sp.).
La mayoría de los huesos de peces fueron recuperados en áreas de desechos mezclados con alto contenido de residuos orgánicos y ceniza, muchos de los cuales se formaron in situ; también se registró un número considerable de huesos directamente en los fogones (Figura 7b). No obstante, las huellas de quema no fueron comunes. Estos contextos de deposición indican que los peces formaban parte de la dieta de los habitantes, como sería de esperar. Sin embargo, la elevada proporción de peces y la ausencia de agrupaciones espaciales o cronológicas especificas indican algo más relevante: dada la distancia con la costa estas especies reflejan patrones de consumo específicos y persistentes, centrados en los tipos de peces que podían formar parte de la dieta cotidiana. En otras palabras, las redes de intercambio de peces fueron esenciales para el consumo y la cocina local.
Redes de intercambio de conchas para ofrendas funerarias
La gran diversidad de invertebrados marinos recuperados en Las Pampas de Panecillo también respalda el patrón de contactos costeros estrechos, con una mayor variedad de posibles puntos de origen (Tabla 3). Debido a que los análisis aún están en curso, la discusión se centra en la presencia/ausencia de especies y no en el NISP. Lo que podemos señalar es que se recuperó un número significativo de moluscos (NISPMolusco total = 402). Se identificaron tanto bivalvos como gasterópodos, representados por al menos seis y nueve géneros, respectivamente. Para diecinueve casos (trece especies y seis géneros adicionales), recopilamos datos sobre la zona de origen biogeográfico y la temperatura preferida del agua (Alamo y Valdivieso Reference Alamo and Violeta Valdivieso1997; Keen Reference Keen1971; WoRMS Editorial Board 2025). Trece especies prefieren aguas cálidas tropicales, mientras que seis se asocian a aguas frías; once se distribuyen principalmente en la provincia panámica, dos en la peruana y seis en ambas zonas biogeográficas.
Presencia de invertebrados en Las Pampas de Panecillo y específicamente en la Unidad 9.

Tabla 3 Long description
Listado de taxones de invertebrados agrupados en terrestres, de aguas dulces y marinos, indicando si están presentes en el área general, en la Unidad 9, si podrían provenir de aguas tropicales y si hay ejemplos modificados. La mayor diversidad corresponde a invertebrados marinos, con presencia general marcada para todos los taxones listados. En la Unidad 9 aparecen varios marinos y algunos de agua dulce, mientras que entre los terrestres solo Bulimulidae y Drymaeus sp. se registran en la Unidad 9. Los indicios de posible origen tropical se concentran en varios marinos, incluidos Donax mancorensis, Spondylus sp., Spondylus crassisquama, Chione sp., Tivela sp., Malea ringens, Cantharus janelli, Olivella columellaris, Conus sp., Conus gladiator, Conus fergusoni, Columbella paytensis y Rhinocoryne humboldti. Los ejemplos modificados se señalan sobre todo en marinos, como molusco marino no identificado, Donax obesulus, Donax mancorensis, Pteriidae, Spondylus sp., Spondylus crassisquama, Oliva sp., Oliva peruviana, Prunum curtum, Conus sp., Conus gladiator, Conus fergusoni, Columbella paytensis y Cantharus janelli. Algunos taxones están presentes en el área general pero no en la Unidad 9, por ejemplo Thaumastus sp., Charopidae, Pisidium sp., Donax sp., Arcidae, Turbinidae y Columbellidae. Las marcas solo indican presencia o ausencia y no reflejan abundancia, fechas de registro ni certeza taxonómica en los casos “no identificado”.
La representación de especies tropicales en el conjunto de invertebrados marinos probablemente refleja tanto la ubicación particular de Las Pampas de Panecillo como las diferencias en el uso de vertebrados e invertebrados. La costa de Piura se encuentra en la confluencia de las zonas biogeográficas panámica y peruana; aunque diferentes investigadores sitúan la ubicación exacta de esta frontera en diferentes latitudes. Por ello, las características reales de los hábitats oceánicos a lo largo de la costa de Piura son transitorias y están muy influenciadas por las particularidades locales. Sin embargo, como se muestra en la Figura 7b, la relevancia de los moluscos tropicales también podría deberse al frecuente uso ornamental de valvas de moluscos modificadas (NISPMolusco modificado = 346).
Aunque los invertebrados no modificados se recuperaron mayoritariamente en contextos de relleno, más del 95% de los invertebrados modificados proceden de contextos funerarios. De manera general, los moluscos modificados fueron incorporados como ajuar funerario desde períodos tempranos, tanto en los Andes centrales (e.g., Grieder y Bueno Mendoza Reference Grieder and Mendoza1981) como en los Andes septentrionales (Stothert Reference Stothert, Raymond and Burger2003). Pero, a diferencia de lo observado en Huanchaco, donde los objetos no locales se concentraban en un número reducido de enterramientos (Prieto Reference Prieto2023; Rivera Prince Reference Prince and Armani2023), los ornamentos elaborados con conchas marinas eran relativamente comunes en los contextos funerarios de la fase Pampas (presentes en 4/8 casos) y constituían el principal tipo de ajuar funerario. Esta prevalencia sugiere que estos elementos probablemente funcionaban como marcadores de relaciones sociales, más que como indicadores de jerarquías sociales establecidas.
En otros yacimientos andinos con una alta representación de vertebrados marinos, los moluscos no modificados también se transportaban tierra adentro como alimento (e.g., Chicoine et al. Reference Chicoine, Rojas, Vásquez, Rosales, Prieto and Sandweiss2020). Este no es el caso en Las Pampas de Panecillo, lo que sugiere que los habitantes del sitio interactuaban con los peces marinos y los incorporaban a sus prácticas sociales de manera notablemente distinta de las conchas marinas. Como señalamos en la sección anterior, los peces marinos formaban parte del consumo local, mientras que las relaciones contextuales de los moluscos sugieren que las redes de interacción vinculadas a las conchas marinas estuvieron principalmente ligadas con las tradiciones funerarias en Las Pampas de Panecillo.
La inclusión de estas conchas en los entierros refuerza la evidencia de las interacciones sociales con el mar, reflejándose en un número relativamente alto de especímenes identificados en comparación con la información disponible sobre moluscos marinos en Cerro Ñañañique y el complejo Vicús-Tamarindo. En el primero, Guffroy y colegas (Reference Guffroy, Girard, Ortlieb and Guffroy1994) registraron menos de 100 ejemplares, mientras que en el segundo, Kaulicke (Reference Kaulicke1991) describe cantidades igualmente reducidas. Al igual que en Las Pampas de Panecillo, aunque en números menores, los investigadores resaltan una alta diversidad de géneros y especies representados.
Por otro lado, hay diferencias notables en las especies presentes a lo largo de más de un milenio que abarca la ocupación de estos tres sitios. Solo Donax sp. y Trachycardium sp. están presentes en Cerro Ñañañique, Las Pampas de Panecillo y Vicús-Tamarindo. Cabe destacar que no hay taxones compartidos únicamente entre Las Pampas de Panecillo y el complejo Vicús-Tamarindo. En cambio, siete taxones se encuentran en Cerro Ñañañique y Las Pampas de Panecillo (Chione sp., Conus sp., Malea ringens, Olivella columellaris, Polinices sp., Pteridae, y Spondylus sp.). También se identifican géneros únicos en cada sitio y otros que “saltan” un período. Por ejemplo, Anadara sp., Pecten sp. y Thais sp., aparecen en Cerro Ñañañique y el complejo Vicús-Tamarindo, pero están ausentes en Las Pampas de Panecillo, mientras que Oliva sp. modificada se evidencia en Las Pampas de Panecillo y en las áreas de producción Vicús-Moche de Pampa Juárez (Makowski Reference Makowski and Makowski1994), pero no en el complejo Vicús-Tamarindo.
Existen dos posibles explicaciones para estas fluctuaciones de recurrencia, ambas con implicaciones interesantes. Primero, es posible que reflejen variaciones en las condiciones ambientales de la costa de Piura, situada directamente al oeste. Alternativamente, podrían representar transformaciones en las relaciones sociales que condicionaron y modificaron el acceso a conchas de diferentes requerimientos ambientales. Nuestros estudios detallados en curso sobre la deposición contextual, la biogeografía y la chaîne opératoire de las conchas trabajadas contribuirán a desentrañar estas dos posibilidades.
Redes de intercambio de camélidos para diversas prácticas
El género más prevalente recuperado en Las Pampas de Panecillo fue Lama sp. (Figura 8), un género de la familia Camelidae, que agrupa dos especies domésticas y que, al igual que los recursos marinos, indica contactos sociales, aunque esta vez a través de distancias mayores y siguiendo un eje norte-sur. La osteometría indica la presencia de llama (Lama glama) y alpaca (Vicugna pacos) tanto en el conjunto faunístico general como en la unidad 9. Estas especies son nativas de la sierra meridional de los Andes centrales, a más de 1.000 km al sur de Las Pampas de Panecillo. El cuy (Cavia porcellus), también originario de esta región, se encuentra en el sitio, aunque en cantidades reducidas.
En general, estudios previos han señalado la expansión de los camélidos hacia el norte durante el último milenio aC, posiblemente como parte de la red asociada al fenómeno Chavín (e.g., Miller y Burger Reference Miller and Burger1995). A nivel local, algunos huesos de camélidos fueron identificados en las excavaciones de Cerro Ñañañique (Guffroy y Cardosa Reference Guffroy, Cardosa and Guffroy1994); sin embargo, con solo un 1% del conjunto faunístico según el NISP, estos fragmentos reflejan una integración de los camélidos completamente distinta en la vida social de los antiguos piuranos. Además, los camélidos más tempranos documentados en contextos seguros al norte de la frontera peruano-ecuatoriana, procedentes del sitio de Pirincay, datan de los primeros siglos dC (aunque véase las sugerencias de camélidos en Putushio, ca. 800 aC, de Freire Paredes y Posligua Viteri Reference Paredes, Maritza and Posligua Viteri2004; Miller y Gill Reference Miller and Gill1990).
Por la ausencia de cantidades significativas de camélidos en los Andes septentrionales y Piura antes de la ocupación de Las Pampas de Panecillo, sostenemos que la representación considerable de los camélidos en este sitio y la probable presencia de ambas especies de camélido doméstico pueden representar aún las fases iniciales de una transformación de las economías locales que integró de manera más plena a estas especies originarias del sur. Esto también indicaría una transferencia más profunda de los conocimientos de pastoreo asociados y/o relaciones más estrechas con pastores procedentes de esa región.
La introducción de camélidos como recurso importante después del fenómeno Chavín fue documentada también por Prieto (Reference Prieto2023) para la fase La Iglesia en Huanchaco. La importancia de las múltiples variedades de camélidos para los habitantes de Las Pampas de Panecillo establece un patrón en el valle medio de Piura. Durante la ocupación del complejo Vicús-Tamarindo, posterior a Las Pampas de Panecillo, la representación de camélidos aumentó significativamente, alcanzando entre el 60% y el 80%, identificándose tanto llamas como un animal “de tamaño intermedio entre la llama y la alpaca (chasa-llama)” (Kaulicke Reference Kaulicke1991:414).
Los contextos de deposición, la presencia de varios torteros y piruros en contextos pertenecientes a la fase Pampas, la presencia de ambas especies de camélido doméstico y las huellas de modificaciones humanas en unos huesos indican la integración de estos animales en diversas actividades de la vida cotidiana en Las Pampas de Panecillo. Más de 95% de los restos de camélidos en la unidad 9 provienen de áreas de descarte (relleno, véase Figura 7b), siendo los fogones el único otro tipo de contexto representado por más del 1% del NISP. Junto con las huellas de corte y percusión, aunque poco frecuentes, proponemos que esta deposición indica el consumo de camélidos en la cocina local. La presencia de huesos de todas las partes del cuerpo sugiere que, por lo menos, algunos de los animales fueron sacrificados y procesados en el sitio.
En cambio, los restos de alpaca, reconocida mundialmente por la calidad de su lana, y la variedad de torteros indican la práctica del hilado local y, posiblemente, la producción de textiles (Figura 9). En la unidad 9 se encontraron cuatro torteros de cerámica, dos de piedra y dos posibles “preformas” elaboradas a partir de tiestos de vasijas; además, otros ejemplares y preformas se registraron en contextos de la fase Pampas en el resto de las unidades. Por último, es probable que los camélidos también hayan sido utilizados para el transporte de bienes hacia y desde otras regiones. Así, las redes de intercambio de camélidos se integraron en la vida cotidiana de los habitantes, reflejándose en la comida que consumían, la ropa que vestían y los posibles medios que facilitaron sus redes de interacción.
Ejemplos de materiales relacionados con las redes de interacción de la fase Pampas. 1-11: Torteros y posibles preformas de torteros de la fase Pampas. Elaborado de cerámica (1-5), tiestos de vasijas (6-9), piedra (10-11). 12: Parte de un collar con cuentas y un colgante ornitomorfo hecho de nácar modificado. Todos los ejemplares de la unidad 9 con excepción de 1(unidad 4), 6 (unidad 8), y 7 (unidad 1). (Color en la versión electrónica).

Conclusiones
El análisis del conjunto faunístico demuestra que las interacciones sociales en diversas escalas jugaban un papel muy importante en la vida y muerte de los habitantes de Las Pampas de Panecillo, a pesar de haberse desarrollado durante los últimos siglos aC, después del colapso de la esfera de interacción de Chavín. Los peces marinos de diversas especies y la carne de camélido formaron parte esencial de la cocina local; moluscos marinos, particularmente de aguas tropicales, fueron preferencialmente modificados como adornos personales y depositados como ofrendas en contextos funerarios; y la lana de las alpacas para la elaboración de textiles y las llamas para el transporte de bienes materiales. Estas redes de interacción involucradas en la comunidad se extendían hacia el norte, oeste y sur, abarcando distancias de viaje de varios días, en al menos 100 km.
Nuestro estudio se suma al creciente conjunto de investigaciones sobre las diversas respuestas sociales al colapso del fenómeno Chavín, mostrando la posibilidad de que las interacciones a escalas relativamente grandes se mantuvieron o incluso aumentaron su importancia. La continuidad de estas interacciones, observada también por Clasby en Huayurco, al otro lado de los Andes, pero a una latitud similar, abre la posibilidad de que esta región del extremo norte de los Andes centrales haya sido menos afectada por la disolución de las redes vinculadas a Chavín. En contraste, algunos sitios de la región, como Ingatambo y Cerro Ñañañique, sí parecen haber experimentado colapsos. Así, el mantenimiento de las redes en Huayurco y Las Pampas de Panecillo, pudo haber constituido una estrategia de resiliencia frente a estos cambios. En ese sentido, es importante destacar que Prieto (Reference Prieto2023) también menciona indicios de la relevancia inesperada de interacciones a gran escala para las comunidades contemporáneas de Huanchaco, en la costa norte.
En conclusión, en Las Pampas de Panecillo no se ha identificado evidencia de desigualdad social (a diferencia del modelo de Huanchaco) ni, como correspondería a una aldea pequeña, indicios de proto-urbanismo (como el modelo planteado para Nepeña) asociados a procesos de experimentación social durante los últimos siglos aC. En cambio, la evidencia obtenida subraya el valor de persistentes redes de interacción implicadas en la vida cotidiana y la muerte, incluso para “no-élites” y aldeas pequeñas. Estos resultados indican la importancia de promover estudios futuros en los Andes centrales con énfasis en la definición y contextualización de las redes de interacción durante este período de transformaciones, así como de estudios locales para evaluar la representatividad de la comunidad de Las Pampas de Panecillo en el contexto de la región intrigante entre los Andes centrales y septentrionales.
Agradecimientos
Las excavaciones del PIA PAMPAN fueron realizadas bajo la Resolución Directoral N° 000302-2023-DCIA/MC (Ministerio de Cultura del Perú). Las muestras para datación radiocarbónica mediante la técnica de AMS fueron exportados bajo la Resolución Viceministerial N° 000315-2023-VMPCIC/MC (Ministerio de Cultura del Perú) al Centro de Estudios de Isótopos Aplicados de la Universidad de Georgia, EE. UU. Los autores agradecen a los empleados de la DDC de Piura por su ayuda. El apoyo y trabajo de la comunidad moderna de Panecillo y especialmente la Junta Vecinal de Panecillo y su presidente Manuel Eduardo Núñez Pallela, además de Grecia Carranza y estudiantes de arqueología de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo de Lambayeque, fueron esenciales para el éxito del proyecto.
Declaración de financiamiento
Esta investigación ha sido financiada por la Josef Albers Travelling Fellowship y la US National Science Foundation Doctoral Dissertation Improvement Grant (Award No. 2313480), ambas recibidas por Sarah Joy Martini.
Declaración de disponibilidad de datos
Todos los datos están almacenados en formato de base de datos y fotos con la autora de contacto, actualmente afiliada al Departamento de Antropología de la Universidad de Yale en New Haven, CT, EE. UU. Los materiales excavados están almacenados en el depósito de la oficina local (DDC) del Ministerio de Cultura del Perú en Piura, Perú.
Declaración de conflicto de intereses
Los autores declaran no tener ninguno.
Materiales suplementarios
Para acceder a los materiales suplementarios que acompañan este artículo, visitar https://doi.org/10.1017/laq.2026.10202.
Tabla suplementaria 1. Representación de Vertebrados en Las Pampas de Panecillo y Específicamente en la Unidad 9.
Código suplementario 1. Modelo bayesiano de la fase Pampas de Las Pampas de Panecillo y sitios comparativos en los Andes centrales.

