La costa del Pacífico de los Andes provee diversos ejemplos de arquitectura monumental construida por grupos cazadores-recolectores especializados en el medio marítimo (Sandweiss y Prieto Reference Sandweiss and Prieto2020). Estas manifestaciones se enmarcan en labores mancomunadas y eventos de congregación claves para la emergencia de complejidad social (e.g., Burger y Rosenswig Reference Burger and Rosenswig2012; Haas y Creamer Reference Haas and Creamer2006; Moseley Reference Moseley1992; Sandweiss y Prieto Reference Sandweiss and Prieto2020). En la costa del Desierto de Atacama, expresiones de arquitectura en piedra con contextos funerarios in situ fueron desarrolladas por cazadores-recolectores marítimos hacia los 5500-4000 cal aP. Estas se caracterizan por agregados de estructuras circulares semisubterráneas, con una particular estratificación intramuro que intercala depósitos funerarios con niveles de ceniza cementada y/o materias colorantes. Estas construcciones se distribuyen en una amplia área geográfica (19ºS-27ºS), definiendo un patrón arquitectónico-funerario característico del período Arcaico tardío local (e.g., Ballester y Gallardo Reference Ballester and Gallardo2011; Llagostera Reference Llagostera2013; Núñez y Santoro Reference Núñez and Santoro2011; Núñez et al. Reference Núñez, Zlatar and Núñez1975; Salazar et al. Reference Salazar, Figueroa, Andrade, Salinas, Olguín, Power, Rebolledo, Parra, Orellana and Urrea2015; Urbina et al. Reference Urbina, Adán, Moragas, Olmos and Ajata2011).
El sitio Caleta Huelén-42 (en adelante CaH-42) constituye uno de los yacimientos más importantes de este patrón arquitectónico-funerario. Corresponde a un conchal monticular con alrededor de 100 estructuras arquitectónicas, que fue estudiado a inicios de la década de 1970 (Núñez et al. Reference Núñez, Zlatar and Núñez1975), y cuya investigación fue interrumpida por la dictadura militar chilena. Los trabajos en CaH-42 fueron trascendentales en la comprensión del rol de la economía marítima para la conformación de un patrón aldeano previo al proceso de agriculturización (Núñez et al. Reference Núñez, Zlatar and Núñez1975). La práctica arquitectónica-funeraria conjugada con una notable especialización marítima, la diversificación del asentamiento y la intensificación de las relaciones socioeconómicas a escala macrorregional, llevaron a postular procesos emergentes de sedentarización y complejización social de los grupos cazadores-recolectores-pescadores (e.g., Ballester y Gallardo Reference Ballester and Gallardo2011; Núñez y Santoro Reference Núñez and Santoro2011; Núñez et al. Reference Núñez, Zlatar and Núñez1975; Power y Salazar Reference Power and Salazar2020; Salazar et al. Reference Salazar, Figueroa, Andrade, Salinas, Olguín, Power, Rebolledo, Parra, Orellana and Urrea2015).
Si bien CaH-42 fue posteriormente revaluado como un campamento semiestable (Zlatar Reference Zlatar1983), el modelo aldeano ha persistido como base interpretativa de este y otros yacimientos arcaicos con arquitectura en las investigaciones de la costa de Atacama (e.g., Ballester y Gallardo Reference Ballester and Gallardo2011; Bittmann Reference Bittmann1984; Bustos Reference Bustos1974; Contreras et al. Reference Contreras, Cruz, Llagostera, Garcés, Núñez, Rodríguez, Gárate and Becerra2007, Reference Contreras, Núñez, Llagostera, Cruz, Francisco, Ballester, Rodríguez and Becerra2011; Núñez y Santoro Reference Núñez and Santoro2011). En las últimas décadas, se ha enfatizado el estudio de la variabilidad intrasitio, postulándose la mayoría de estos yacimientos como campamentos residenciales que fluctúan entre la dicotomía de un modelo aldeano de ocupación (semi)permanente y un modelo forrajero de ocupación cíclica (cf. Ballester y Gallardo Reference Ballester and Gallardo2011; Power y Salazar Reference Power and Salazar2020). Estudios de alta resolución de una estructura semisubterránea en el sitio Zapatero, complejizan aún más este panorama al plantear el carácter ritual neto de esta arquitectura (Power et al. Reference Power, Sitzia, Yrarrázaval, Salazar, Andrade, Hernández, Aliste and Muth2022).
Ante este escenario investigativo, la revaluación del “sitio-tipo” de este patrón constructivo-funerario de la costa de Atacama es fundamental para discutir el rol de los sitios arquitecturizados en los modelos de asentamiento regionales. Tras 50 años, retornamos a CaH-42 para reevaluar su historia formacional a partir de la sistematización de los antecedentes disponibles y la incorporación de análisis geomáticos, estratigráficos y radiocarbónicos. En esta instancia, volcamos nuestra atención a los depósitos antrópicos, entendidos como el producto de prácticas socialmente significativas (Sherwood y Kidder Reference Sherwood and Kidder2011). Los resultados obtenidos indican que CaH-42 debe su formación a una compleja dinámica arquitectónica-sedimentaria y ocupacional, permitiéndonos avanzar hacia nuevas posibilidades de interpretación de este emblemático yacimiento.
Antecedentes
El sitio CaH-42 se ubica en la desembocadura del Río Loa, único río perenne de la vasta región arreica costera del Desierto de Atacama (Figura 1a–b). La desembocadura constituye una biocenosis que combina elementos ecosistémicos del corredor del río y del estuario, así como de ambientes marinos costeros (Guerra Reference Guerra2004). En una franja de aproximadamente 200 m desde la costa, el estuario se caracteriza por un amplio humedal con vegetación característica y un hábitat favorable para aves y otras especies de vertebrados e invertebrados.
(a) Ubicación del sitio CaH-42; (b) emplazamiento del sitio en la terraza norte del Río Loa; las líneas intermitentes definen el polígono del conchal. Ortomosaico: elaboración propia. (Color en la versión electrónica)

Figura 1 Long description
The image consists of two parts. The left part (a) shows a map with a highlighted region in South America, indicating the location of site CaH-42. The map includes labels for Arica, Iquique, Caleta Huelén 42 and Antofagasta, with a scale bar at the bottom. The right part (b) displays a detailed topographic view of the northern terrace of Río Loa, with contour lines and various marked points. The terrain features are clearly outlined, showing elevation changes and landscape details.
El sitio se ubica 2 km al este de la línea de costa actual, a 26 m snm, y se emplaza sobre una amplia terraza litoral de edad Pleistoceno medio final (Vásquez et al. Reference Vásquez, Sepúlveda, Quezada, Aguilef, Franco and Blanco2018). Su topografía se caracteriza por un leve montículo de forma elipsoidal con inclinación conforme a la terraza.
La primera referencia al sitio CaH-42 aparece en la síntesis de prospecciones arqueológicas en la desembocadura del Río Loa, donde se plantea como un “campamento con recintos semicirculares y depósitos de basura” asociado a una fase temprana de pesca-caza-recolección marítima (Núñez Reference Núñez1971:12). El carácter no perturbado del sitio y su relevancia regional motivó diversas excavaciones entre los años 1970 y 1973 (Núñez Reference Núñez1974). El plan de trabajo incluyó la excavación de ocho cortes estratigráficos, ocho estructuras arquitectónicas completas y cinco estructuras parciales; conformando un sistema de trincheras perpendiculares que se mantiene expuesto hasta la actualidad (Figura 2).
Sectorización y nomenclatura de perfiles estratigráficos de la Unidad-1: (a) Sector Norte; (b) Sector Sur; (c) estructuras arquitectónicas estudiadas en este trabajo; (d) ortomosaico: elaboración propia. (Color en la versión electrónica)

Figura 2 Long description
The image A shows an aerial view of an archaeological site labeled as 'a' with various structures marked by numbers 1 to 19. The structures are outlined in green. The image B shows a similar view labeled as 'b', with structures numbered 1 to 19, outlined in blue. The image C shows another view labeled as 'c', with structures numbered 33 to 37. The image D shows a composite view labeled as 'd', highlighting structures 3A and 38. Each image includes a scale bar and a north arrow for orientation.
Los estudios de la trinchera principal (Unidad-1) permitieron caracterizar estratigráficamente el montículo-conchal (Figura 2). Este se caracteriza por superposiciones de restos, rasgos de combustión y “pisos” agrupados en seis estratos (Núñez Reference Núñez1974; Núñez et al. Reference Núñez, Zlatar and Núñez1975). Si bien se evidencia continuidad en la mayoría de los indicadores culturales en la secuencia, la abundancia de anzuelos e ictiofauna en los estratos tempranos (VI, V y IV), indicaría un mayor énfasis en la pesca. En tanto, los estratos tardíos (I, II y III) se caracterizan por la preponderancia de restos malacológicos, evidenciándose también entierros intrusivos en los cortes estratigráficos. La base del montículo fue datada a partir de una muestra de carbón de un fogón, que entregó un resultado de 4780 ± 100 años aP (Núñez et al. Reference Núñez, Zlatar and Núñez1975).
El registro en superficie y las excavaciones permitieron reportar al menos 36 estructuras arquitectónicas y unas 100 estructuras bajo la superficie actual en un área de 2.850 m2 (Figura 3; Figura suplementaria 1; Núñez et al. Reference Núñez, Zlatar and Núñez1975; Zlatar Reference Zlatar1983, Reference Zlatar1987). Las relaciones estratigráficas y características arquitectónicas plantearon una diferenciación entre estructuras semisubterráneas y estructuras subterráneas (Zlatar Reference Zlatar1983). Las primeras poseen muros elaborados con grandes bloques verticales e hileras horizontales, reforzados con mortero de ceniza de algas. Característicos de estas estructuras son los denominados “pisos-sellos” de argamasa de algas, interpretados como aislantes de depósitos mortuorios y/o superficies de habitación (cf. Núñez et al. Reference Núñez, Zlatar and Núñez1975; Zlatar Reference Zlatar1987). En tanto, las estructuras subterráneas corresponden a recintos circulares simples, conformados por bloques verticales de menor tamaño y “pisos” singulares de menor compactación.
Estructuras arquitectónicas del sitio CaH-42: (a) Estructura-1; (b) detalle de “pisos-sellos” I y II y capas vegetales interestratificadas de Estructura-1; (c) Estructura-2: cactus sobre “piso-sello” corresponde a la muestra D-AMS 051335; (d) Estructura-6; (e) Estructura-34; (f) Estructura-35; (g) Estructura-36; (h) Estructura-3 y Estructura-38. (Color en la versión electrónica)

Figura 3 Long description
The image A showing a ground-level view of a structure with large upright stone blocks and smaller stones arranged across a sandy soil surface. A yellow measuring tape is placed horizontally across the lower portion of the frame for scale. The image B showing a cross-section view of a structure with distinct horizontal soil layers visible in a trench wall. Upright stone slabs are embedded within the layered deposit. A vertical measuring staff with alternating segments is placed against the exposed section. The image C showing a structure with large upright stone slabs arranged in a row. A cactus plant is visible growing from the soil surface directly above the stone arrangement. The image D showing a structure with multiple upright stone slabs set in a row forming a rectangular enclosure. The stones are closely spaced and of similar height, embedded in sandy soil. The image E showing a large excavated pit with stone slabs arranged along the interior walls. The pit is broad and shallow with a flat base. A measuring staff is placed inside the pit. The image F showing a broad shallow pit with stone slabs arranged along the perimeter. The stones are flat and of varying sizes. A measuring staff is placed inside the pit. The image G showing a narrow elongated structure with upright stones arranged in a curved linear row. A measuring staff with alternating segments is placed alongside the structure. The image H showing a shallow circular arrangement of rounded and flat stones set in sandy soil. The stones vary in size and are distributed around the perimeter of the circular form.
A pesar de ser uno de los elementos más característicos, el componente funerario cuenta con escasa información. Zlatar (Reference Zlatar1987) sintetiza 12 modalidades de entierros intramuro, en las que predominan cuerpos incompletos y restos humanos desarticulados. Destacan algunos cráneos alineados, cuerpos sin cráneos y osamentas enfardadas; además de abundantes restos fragmentados producto de remociones prehispánicas y/o saqueos contemporáneos. Los entierros más completos corresponden a cuerpos extendidos, mayoritariamente sobre esteras. El entierro de un adulto con turbante y con cobertura de arcilla en sus órbitas craneales expresa similitudes con manifestaciones tardías de tradición Chinchorro (véase Núñez y Santoro Reference Núñez and Santoro2011). La cantidad de cuerpos y osamentas intrasitio es variable, inicialmente estimada en 34 individuos (Núñez et al. Reference Núñez, Zlatar and Núñez1975); y, posteriormente rectificada a un total de 91 individuos (Cocilovo et al. Reference Cocilovo, Varela, Costa-Junqueira and Quevedo2005). Una muestra de un cabezal de arpón de un contexto funerario de la Estructura-1 dio como resultado una fecha de 3780 ± 90 años aP (Núñez et al. Reference Núñez, Zlatar and Núñez1975).
Si bien los fechados establecen un rango de 1.000 años de ocupación, los diferentes elementos estratigráficos y contextuales permitieron plantear una secuencia ocupacional de cuatro fases con una mayor extensión cronológica (Núñez et al. Reference Núñez1974; Zlatar Reference Zlatar1983). La primera ocupación se caracteriza por un énfasis en la pesca, la formación de montículos y la posible utilización de las depresiones entre estos como refugios. A esta fase seguiría un primer momento de construcción y uso de estructuras subterráneas, que continúa con una tercera ocupación, definida por la construcción y uso de las estructuras semisubterráneas. Una última fase de ocupación corresponde a la reocupación del sitio en épocas agroalfareras, debido a la presencia de cerámica, cultígenos y entierros intrusivos.
En lo respectivo al rol de CaH-42, los primeros estudios plantean este sitio como una “aldea”, encabezando los títulos de las monografías respectivas (Núñez Reference Núñez1974; Núñez et al. Reference Núñez, Zlatar and Núñez1975). La interpretación aldeana es implícita a nivel teórico, fundamentándose en diversos supuestos sobre sus componentes, a saber: las estructuras como viviendas, la funebria como entierros residenciales y los conchales como basurales. El yacimiento fue posteriormente replanteado como un “campamento semiestable” (Zlatar Reference Zlatar1983:27), formado progresivamente por grupos pequeños en sectores reducidos del sitio, con diversos ciclos de ocupación, abandono y reutilización funeraria de los recintos. Tras el cese de las investigaciones no han existido nuevos esfuerzos investigativos que apunten al conocimiento del yacimiento per se –ya sea para desentramar sus componentes, secuencia de ocupación y cronología– perpetuándose su conceptualización aldeana (e.g., Ballester y Gallardo Reference Ballester and Gallardo2011; Contreras et al. Reference Contreras, Cruz, Llagostera, Garcés, Núñez, Rodríguez, Gárate and Becerra2007; Núñez y Santoro Reference Núñez and Santoro2011).
Metodología
La reevaluación de CaH-42 consideró una primera etapa de sistematización bibliográfica orientada a la estandarización y tabulación de la información disponible sobre las excavaciones de la década de 1970. La data gráfica, planimétrica, estratigráfica, arqueológica y radiocarbónica fue tratada a fin de homologar los registros y establecer la reconstrucción contextual del conchal, las estructuras arquitectónicas y los rasgos funerarios.
Para definir las dimensiones y localizar las unidades arqueológicas del sitio se elaboró un modelo fotogramétrico aéreo Structure from Motion desde fotografías verticales obtenidas por un vehículo aéreo no tripulado DJI Mavic Pro 2, controlado con la aplicación PIX4Dcapture (versión 4.10.0). Tanto el modelo de elevación digital (MDE) como el ortomosaico obtenido, sirvieron de apoyo para localizar los cortes estratigráficos y estructuras previamente excavadas. El plano original del sitio fue georreferenciado para identificar tanto rasgos arquitectónicos como los límites originales del polígono (Figura suplementaria 1). En base a las oquedades circulares de baja profundidad que definen los recintos arquitectónicos en superficie, se diseñó un protocolo de teledetección para identificar nuevos recintos. Dicho estándar se basó en el uso del ortomosaico y de cálculos derivados del MDE que permitieron asegurar una identificación de alta confiabilidad (Kokalj y Somrak Reference Kokalj and Somrak2019), registrándose únicamente aquellos rasgos subsuperficiales geométricamente discretos y que mantuvieran una forma circular a elipsoidal regular (Figura 4).
(a) Modelo digital de elevación (MDE) del sitio CaH-42. En la leyenda se señalan las estructuras arquitectónicas identificadas a partir del trabajo de teledetección (1), la identificación de disturbaciones y excavaciones (2). En azul se muestran los límites del sitio establecidos por Zlatar (Reference Zlatar1987). El recuadro negro indica el área de las secciones correspondientes a los productos derivados del MDE, las cuales muestran parte de la trinchera y estructuras semisubterráneas; (b) ortomosaico; (c) modelo digital de elevación; (d) sombreado del relieve desde 16 direcciones; (e) apertura negativa; (f) modelo de pendiente; (g) análisis de componentes principales superpuesto a un sombreado del relieve desde 16 direcciones. (Color en la versión electrónica)

Figura 4 Long description
The composite image consists of seven sub-images labeled a to g, each depicting different analyses of the archaeological site CaH-42. Image a shows a digital elevation model of the site with architectural structures identified through remote sensing. The site boundaries are marked and a black rectangle indicates the area of sections corresponding to derived products. Image b presents an orthomosaic view. Image c shows a digital elevation model. Image d displays shaded relief from 16 directions. Image e illustrates negative openness. Image f depicts a slope model. Image g shows principal component analysis overlaid on shaded relief from 16 directions. Each sub-image provides a unique perspective or analysis of the site, aiding in the identification of architectural features and disturbances.
Para evaluar los procesos de formación del sitio se realizó la limpieza y lectura estratigráfica del sistema de trincheras de la Unidad-1 y de ocho estructuras arquitectónicas (Figuras 2 y 3). La Unidad-1 fue dividida en dos sectores y sus perfiles estratigráficos fueron numerados correlativamente (Figura 2). La lectura estratigráfica consideró la caracterización in situ de láminas y capas. La descripción de estructuras sedimentarias, límites estratigráficos, textura, color, inclinación y composición de las principales capas, se basó en Collinson y Mountney (Reference Collinson and Mountney2019). Dichas características permitieron definir unidades estratigráficas, entendidas como conjuntos de capas con cierto grado de similitud composicional y/o geométrica. Finalmente, se definieron secuencias estratigráficas referidas a agrupamientos o conjuntos de unidades limitadas por discontinuidades estratigráficas.
Una vez definidas las secuencias, se obtuvieron 15 muestras orgánicas para fechados radiocarbónicos desde rasgos de combustión, conchales primarios y elementos estructurales de los recintos arquitectónicos. Las dataciones obtenidas fueron calibradas en OxCal v4.4 (Bronk Ramsey Reference Bronk Ramsey2009). Los fechados sobre material vegetal se calibraron utilizando la curva atmosférica SHCal20 (Hogg et al. Reference Hogg, Hua, Blackwell, Niu, Buck, Guilderson and Heaton2013). Las muestras de conchas fueron calibradas con la curva marina Marine 20 (Heaton et al. Reference Heaton, Köhler, Butzin, Bard, Reimer, Austin and Ramsey2020), considerando adicionalmente el efecto reservorio marino para la costa norte de Chile y sur de Perú (Ortlieb et al. Reference Ortlieb, Vargas and Saliège2011). Las muestras de material carbonizado fueron analizadas mediante espectroscopía Raman para diferenciar su origen terrestre o marino (Sitzia et al. Reference Sitzia, Power, Zurro, Maalouf, Cárcamo, Chandía and Vega2023).
Resultados
Los trabajos in situ permitieron corroborar la presencia de 13 estructuras arquitectónicas excavadas en la década de 1970, además de identificar dos nuevas estructuras, numeradas correlativamente respecto a las proyectadas en el plano original (Figura 2c; Texto suplementario 1). La teledetección corroboró la existencia de seis estructuras previamente registradas en superficie, mientras que el modelo fotogramétrico y derivados permitió la identificación de otras 99 estructuras dentro y fuera del área del polígono original del sitio (Figura 4a; Texto suplementario 1). Si bien las nuevas estructuras deben ser confirmadas, esta información redimensiona el área del sitio a 36.229 m2, sobreponiéndose al sitio CaH-43 (Figura 4a; Núñez Reference Núñez1971).
Los análisis estratigráficos confirmaron que el sitio corresponde a un montículo-conchal formado por depósitos predominantemente antrópicos, dividido en dos secuencias compuestas por diferentes unidades estratigráficas. La descripción de la litología, tipo de unidades y procesos depositacionales inferidos se detallan en la Tabla suplementaria 1. A continuación, se sintetiza consecutivamente la información de las secuencias y se proponen interpretaciones sobre la dinámica de acumulación de cada unidad estratigráfica observada.
Secuencia 2
La Secuencia 2 yace sobre la terraza litoral pleistoceno-holocénica. Esta secuencia se registra desde la superficie hasta el sustrato en todos los perfiles del Sector Sur y en el Perfil 7 del Sector Norte (Figuras 5 y 6). Se caracteriza por dos unidades principales: unidades de vertido y superficies de ocupación.
Secuencia estratigráfica del Sector Norte de la Unidad-1. (Color en la versión electrónica)

Figura 5 Long description
The image shows three stratigraphic profiles labeled as Sector Norte - Perfil 3, Perfil 4 and Perfil 6. Each profile displays various geological layers and features. Perfil 3 shows layers with different textures and colors, marked with symbols for clasts and combustion surfaces. Perfil 4 is a longer profile with similar features, including discontinuities and stratigraphic surfaces. Perfil 6 includes detailed annotations such as radiocarbon dating ranges and plant fragment symbols. A legend at the bottom right explains symbols for sequences, substrate, stratigraphic discontinuity, combustion surfaces, shells, rock clasts, plant fragments and radiocarbon samples.
Secuencia estratigráfica del Sector Sur de la Unidad-1. (Color en la versión electrónica)

Figura 6 Long description
The image shows two stratigraphic profiles labeled Perfil 8 and Perfil 1 from Sector Sur. Perfil 8 includes Estructura 37 and Estructura 36, with various layers and sample points marked. Perfil 1 includes Estructura 33 and Estructura 35, with detailed stratification and sample locations. The legend indicates symbols for combustion residue, shells, carbon samples and stratigraphic discontinuities. Sequences 1 and 2 are highlighted, along with substrate and occupation surfaces. Measurements are provided in meters.
Unidades de vertido
Corresponden a unidades con estratificación oblicua identificadas en el Sector Norte (Figura 7). Estas se interpretan como el resultado de acciones repetidas de vertido (sensu Binford Reference Binford1978), a partir de la heterometría de los materiales y la presencia de capas clasto-soportadas en alternancia con capas matriz-soportadas. Depósitos naturales con estas características se vinculan a procesos de sedimentación en ladera dominados por gravedad (Bertran Reference Bertran2004). En contextos arqueológicos, procesos comparables corresponden al vertido de sedimentos desde distintas alturas, utilizando contenedores (Figura suplementaria 2; Karkanas y Goldberg Reference Karkanas and Goldberg2019; para conchales véase Power et al. Reference Power, Sitzia, Yrarrázaval, Salazar, Andrade, Hernández, Aliste and Muth2022; Villagrán et al. Reference Villagrán, Balbo, Madella, Vila and Estévez2011). El espesor y continuidad lateral de las unidades sugieren que las acciones de vertido formaron uno o varios montículos contiguos alargados de 60 a 80 cm de alto. La existencia de perfiles orientados perpendicularmente entre sí, indica la dirección de acumulación de las unidades hacia el norte (Perfil 3 y 4; Figura 5).
Unidades de la Secuencia 2: (a) y (b) unidades con estratificación oblicua; (c) unidad con estratificación subhorizontal e intercalaciones lentiformes. Nótese la presencia de rasgos de combustión, uno posiblemente in situ (secuencia de ceniza sobre carbón); (d) unidad con estratificación subhorizontal e intercalaciones lentiformes. Se observa el sustrato y capas con láminas dominadas por materia vegetal; (e) bloque esbozado para muestreo micromorfológico donde se nota claramente la laminación con abundante material vegetal; (f) unidades con estratificación masiva de la Secuencia 1 sobre el rasgo de combustión que sella la Secuencia 2 en el Sector Norte del sitio; (g) detalle de la unidad sellada por el rasgo de combustión señalado en (f), que se caracteriza por una matriz dominada por restos vegetales e hilados de fibra vegetal bien preservados. (Color en la versión electrónica)

Figura 7 Long description
The image A shows a stratified soil layer with oblique stratification, marked with a measuring tape for scale. The image B shows a close-up of a similar stratified soil layer with visible layers. The image C shows a stratified soil section with a measuring rod placed vertically for scale, highlighting the stratification. The image D shows a soil section with subhorizontal stratification and lenticular intercalations, with a measuring rod for scale. The image E shows a block of soil prepared for micromorphological sampling, with clear lamination and abundant plant material, marked with a measuring rod. The image F shows a massive stratified unit with a measuring tape for scale, indicating the stratification. The image G shows a detail of a unit sealed by a combustion feature, characterized by a matrix dominated by plant remains and well-preserved plant fibers, with a scale for reference.
Las capas que componen estas unidades se caracterizan por la mezcla de materiales de distinta naturaleza y una amplia variabilidad interestrato, sugiriendo eventos de vertido múltiples en depósitos secundarios (sensu Schiffer Reference Schiffer2010). La composición apunta al descarte producido por un extenso abanico de actividades y trayectorias depositacionales. El volumen principal de depósito del Sector Norte destaca por su componente ecofactual y artefactual vegetal, sugiriendo el descarte de los subproductos de la producción de fibra, cordelería y cestería (Figura 7f-g). Por otra parte, la presencia de rasgos de combustión da cuenta de quemas in situ y limpieza de fogones (sensu Mentzer Reference Mentzer2014).
Superficies de ocupación
Las unidades con estratificación subhorizontal e intercalaciones lentiformes se interpretan como posibles superficies de ocupación en contextos domésticos, predominando actividades de procesamiento de recursos marinos y de mantenimiento/limpieza. La laminación fina y subhorizontal ha sido señalada para superficies y pisos de ocupación (Karkanas y Goldberg Reference Karkanas and Goldberg2019). La abundante materia vegetal observada en estas unidades, que incluye restos que alcanzan tamaños superiores a los 5 cm (Figura 7d-e), sugiere la presencia de camadas vegetales (Nadel et al. Reference Nadel, Weiss, Simchoni, Tsatskin, Danin and Kislev2004; Wadley et al. Reference Wadley, Esteban, de la Peña, Wojcieszak, Stratford, Lennox and d’Errico2020). Interestratificados en estas camadas, se registraron varios rasgos de combustión –que dan cuenta de quemas in situ–, así como lentes de restos ictiológicos, indicando posibles actividades de procesamiento y descarte (Figura 7c).
Se identifican adicionalmente lentes interestratificados de concha clasto-soportados (Figura 7c-d), interpretados como conchales acotados resultantes del descarte primario (sensu Schiffer Reference Schiffer2010). Estos se componen exclusivamente por valvas de Choromytilus chorus, Fissurella maxima y Concholepas concholepas; especies con la mayor biomasa dentro de sus respectivas familias taxonómicas (Osorio Reference Osorio2002). Lo anterior puede indicar prácticas de captura-traslado selectivas debido al rendimiento calórico de estos moluscos, sin descartarse elecciones en cuanto a palatabilidad y/u otras propiedades físicas de sus valvas. Conchales de estas características han sido registrados igualmente en superficie en el sitio y en áreas alejadas del polígono (Figura suplementaria 3).
Secuencia 1
Esta secuencia incluye a los recintos arquitectónicos y sus respectivos depósitos intramuro y depósitos extramuro. La Secuencia 1 sobreyace a la Secuencia 2, diferenciándose de esta última en base a las relaciones de corte de los recintos arquitectónicos (y respectivos depósitos intramuro). Estas relaciones indican que la arquitectura es posterior a la formación del montículo-conchal, siendo elocuentes los cortes registrados en los perfiles 1, 8, 9, 11, 12 y 13 (Figura 6). Adicionalmente, en el Sector Norte del sitio el contacto entre las secuencias es neto, lo cual indica la existencia de una pausa en la sedimentación. El contacto es evidente en los perfiles 3, 4, 5, 6 y 7, mientras que en los perfiles 5, 6 y 7 el contacto corresponde a un rasgo de combustión encostrado (Figuras 5 y 8c-d).
Unidades Secuencia 1: (a) unidades con estratificación subhorizontal a oblicua (20º–30º). Nótese los bloques de un muro derruido que podrían corresponder a la Estructura-32; (b) unidades con estratificación subhorizontal a oblicua (20º–30º) asociadas a las Estructura-31 y Estructura-32; (c) unidades con estratificación masiva; (d) unidades con estratificación masiva sobre rasgo de combustión encostrado que sella la Secuencia 2. (Color en la versión electrónica)

Figura 8 Long description
The image A shows a stratified soil layer with a vertical and horizontal measuring tool placed on the surface. The image B shows another soil layer with similar measuring tools, with rocks visible on the left side. The image C shows a close-up of a soil layer with visible stratification and a measuring tool along the top edge. The image D shows a similar close-up of a stratified soil layer with a measuring tool along the top edge, highlighting the texture and composition of the soil.
Depósitos extramuro
Los depósitos extramuro corresponden a unidades con estratificación masiva o mal expresada y unidades con estratificación subhorizontal a oblicua. Estas han sido registradas únicamente en el Sector Norte y confieren un espesor total de 10 a 50 cm (Figuras 5 y 8). Ambas unidades son interpretadas como el resultado de acciones de vertido en base a los criterios referidos en el acápite anterior.
Las unidades masivas o con estratificación mal expresada se componen de capas que incluyen restos malacológicos, vegetales e ictiofauna en una matriz de arena-grava-gravilla. Pueden incluir también capas de ceniza poco espesas (<20 cm) que recubren la parte superficial de algunas estructuras (Figura 5). Estas unidades se interpretan como el resultado del descarte secundario o depósitos retrabajados (sensu Villagrán Reference Villagrán2014), asociados a la fase de construcción-uso de las estructuras y/o a la reocupación tardía del sitio.
Las unidades con estratificación subhorizontal a oblicua, por su parte, fueron observadas en los perfiles 9 y 11 (Figura 8). Estas subyacen a las unidades masivas, están acotadas espacialmente (<1 m), su espesor varía entre 30 a 50 cm y su asociación con recintos arquitectónicos es notoria (Figura 8). Se componen por abundantes clastos y material arqueológico. Se propone que estas unidades derivan del vertido de depósitos retrabajados y/o de descarte secundario asociados a la construcción y socavamiento de las fosas arquitectónicas-funerarias, la fundación de muros y la eventual ocupación de las estructuras.
Depósitos intramuro
Las unidades intramuro, se disponen al interior de las estructuras en el siguiente orden: (1) unidades de trinchera de excavación, (2) unidades a estratificación subhorizontal y (3) unidades de relleno de estructuras con estratificación masiva mal expresada o unidades de relleno de estructuras con estratificación oblicua. Las primeras corresponden a unidades acotadas en torno a los muros de las estructuras (Figura 9a-b). Se caracterizan por sus límites erosivos en “U” que dan cuenta de la excavación de unidades anteriores. Estos depósitos presentan un aspecto masivo y variabilidad de la matriz que indican la adición de sedimentos locales retrabajados. Se interpretan como trincheras de fundación de los muros de piedra de las estructuras semisubterráneas.
Unidades de relleno de trinchera de excavación estructuras: (a) Estructura-3; (b) Estructura-37, con muro colapsado. Nótese en el interior de la estructura, una unidad con estratificación oblicua como consecuencia de apilamiento de materiales de composición y textura variada. (Color en la versión electrónica)

Figura 9 Long description
The image A shows an excavation site with a labeled area indicating 'Relleno Trinchera'. A measuring stick is placed vertically in the trench. The surrounding terrain is uneven with visible layers of soil. The image B shows another excavation site with labeled areas 'Relleno Trinchera', 'Relleno Estructura' and 'Rocas Muro'. A measuring stick is placed horizontally across the site. The site shows stratified layers of soil and rocks, indicating different fill and structural areas.
Las unidades con estratificación subhorizontal corresponden a los denominados “pisos-sello” y sus respectivos estratos intercalados (Figura 3a–c). Debido a la escasez de testigos de sedimento intramuro preservados, nuestras observaciones estratigráficas se focalizaron en las estructuras-1, 2 y 3B (Figuras 2 y 3). En todas se registraron “pisos-sellos”, correspondientes a capas de color gris con una matriz limoso-arenosa compuesta de ceniza y fragmentos de conchas, carbones, restos óseos y material vegetal. Estas se alternan con estratos de camadas vegetales, lentes de grava-arena-limo y láminas de ocre. La diferencia principal interestructura corresponde a la cantidad de capas de ceniza, a su grado de encostramiento y a las modalidades de alternancia con los estratos (Tablas suplementarias 1 y 2). Las descripciones de estos estratos son exiguas en cuanto a grosor y características texturales, más es notoria la referencia a la naturaleza parcial y/o fragmentaria de los “pisos” producto de alteraciones antrópicas (Tabla suplementaria 2).
En lo relativo a los contextos mortuorios intramuro, hemos podido corroborar que 10 de 13 estructuras presentan entierros y/o restos humanos (Tabla suplementaria 2). Las tres excepciones corresponden a las Estructuras-32, 34 y 36, lo cual puede deberse a sesgos vinculados a su excavación parcial y a las técnicas de decapado y/o tamizado empleadas en la década de 1970 (Zlatar Reference Zlatar1974). En efecto, nuestros trabajos de limpieza de perfiles de la Estructura-35 permitieron registrar cuatro vértebras cervicales desarticuladas en la base del depósito de relleno de la estructura, lo que aumenta el registro de estructuras funerarias previamente documentadas (Tabla suplementaria 2).
Finalmente, las unidades de relleno de estructuras evidencian características estratigráficas similares a aquellas masivas o con estratificación oblicua de la Secuencia 1. Destaca la variabilidad de textura, composición y geometría de los rellenos en cada una de las estructuras estudiadas (Tabla suplementaria 1). Dichos elementos sugieren procesos de vertido, específicamente mediante el apilamiento rápido de sedimento destinado a rellenar oquedades hasta alcanzar el nivel de la superficie actual (véase Karkanas et al. Reference Karkanas, Dabney, Smith and Wright2012). Casos particularmente elocuentes corresponden a los rellenos de las Estructuras-32, 33, 34, 36 y 37 (Figuras 9b y 10a-f). Asimismo, destacamos un caso de excavación de una estructura previamente colmatada por sedimento, lo que indica procesos de reapertura y/o reutilización (Figura 10b).
Rellenos de estructuras: (a) Estructura-32; (b) Estructura-32, relleno con estratificación oblicua. Nótese una primera fase de relleno (lado derecho), seguida por una excavación y posterior relleno (lado izquierdo); (c) Estructura-33, relleno con estratificación oblicua; (d) Estructura-33, detalle de relleno; (e) Estructura-36; (f) Estructura-36, relleno masivo; (g) Estructura-34, relleno con estratificación mal expresada. (Color en la versión electrónica)

Figura 10 Long description
Image A shows a structure with scattered stones and uneven surface. Image B depicts a structure with oblique stratification, showing a first phase of fill on the right side, followed by excavation and subsequent fill on the left side. Image C presents a structure with oblique stratification, displaying layers of sediment. Image D provides a detailed view of the fill within the structure, highlighting the stratification. Image E shows a structure with massive fill, featuring large stones and sediment. Image F illustrates a structure with massive fill, showing a compacted layer of sediment. Image G displays a structure with poorly expressed stratification, showing uneven layers and scattered stones. Each image highlights the variability in texture, composition and geometry of the fills in the studied structures.
Cronología
De un total de 15 muestras analizadas, 14 presentaron resultados positivos, mientras que una no pudo ser fechada debido a la falta de material suficiente tras el pretratamiento (Tabla 1). Un total de cuatro carbones pudo ser determinado como carbones de algas mediante espectroscopía Raman (Tabla 1). Al no reconocerse su origen marino o terrestre, los carbones no identificados y el carbón óseo GAK-3546, no fueron considerados en la calibración (Tabla 1).
Estructuras identificadas en el sitio CaH-42.

Tabla 1 Long description
The table presents data on archaeological samples from site CaH-42, including laboratory IDs, sample IDs, archaeological contexts, materials, and ages in years before present. Key materials include Cyperaceae fibers, algae charcoal, and Cactaceae wood. The calibrated age range spans from 3910 to 5463 years before present, with some samples lacking a calibrated age. Notable findings include the oldest calibrated age of 5463 years for a Cactaceae wood sample and the youngest at 3910 years for a wood sample associated with a harpoon head. The data provides insights into the chronological framework of the site, with variations in material types and contexts across different site sectors.
Nota: Detalles de año y metodología de registro (basado en Núñez Reference Núñez1974; Zlatar Reference Núñez1974) y respectiva corroboración para este trabajo; rango de medidas registradas in situ y mediante teledetección.
Nuestra evaluación actual de la cronología del sitio se basa así en un total de 13 fechados: seis procedentes de la Secuencia 2, con un rango entre 5308-4221 cal aP y siete de la Secuencia 1, con un rango entre 5463-3910 cal aP (Tabla 1). Al evaluar los fechados sobre fibra vegetal, se observa que la Secuencia 2 es más antigua que la Secuencia 1 (Tabla 1; Figura suplementaria 4). En efecto, el material utilizado para rellenar la Estructura-33 data posteriormente a la acumulación de la Secuencia 2. Los resultados obtenidos de las muestras de cactus de la Estructura-2 y de la Estructura-33 señalan una mayor antigüedad que las estructuras y que todas las fechas obtenidas en el sitio (Tabla 1; Figuras 3c y 6). Esta inversión puede indicar el uso de sedimento retrabajado para cubrir las estructuras, o bien la reutilización de madera antigua y/o potenciales efectos del aerosol marino en las muestras de cactáceas (véase Göhring et al. Reference Göhring, Hüls, Hölzl, Mayr, Strauss and Hamann2025).
Los “pisos-sellos” y argamasas de las Estructuras-1 y 2 datados a partir de carbones de algas, muestran resultados prácticamente idénticos, sugiriendo un mismo episodio constructivo (Tabla 1; Figura suplementaria 4). Complementariamente, la fecha GAK-3545 obtenida desde la base de la Estructura-1, es más reciente que el fechado obtenido del “piso-sello” correspondiente, lo que indica una posible excavación y depositación del arpón/entierro posteriormente a la construcción (Tabla 1). Lo anterior difiere con la propuesta original que indica a este depósito funerario como el inicio de la ocupación del recinto (Núñez et al. Reference Núñez, Zlatar and Núñez1975).
En relación con la separación cronológica de las secuencias, se realizaron ensayos de modelado bayesiano en OxCal utilizando los fechados sobre fibra vegetal. Los análisis incluyeron la combinación de fechas por fase y la comparación entre los límites cronológicos de ambas fases mediante modelos con y sin restricciones explícitas de ordenamiento temporal. En ninguno de los casos fue posible obtener una diferencia cronológica estadísticamente significativa entre las fases, ya que los intervalos de credibilidad muestran una superposición sustancial. En consecuencia, el traslape de ambas fases durante varios siglos debe considerarse un resultado del análisis y no permite delinear claramente una separación cronológica.
En síntesis, aunque los resultados obtenidos tienen limitantes debido a los amplios rangos de precisión de las muestras marinas, la eficiencia en la identificación de material carbonizado como terrestre y/o marino, los potenciales problemas de uso de madera antigua y/o las posibilidades de contar con muestras terrestres para datar estructuras y otros rasgos primarios, es posible plantear que ambas secuencias estratigráficas se acumularon dentro de un intervalo temporal relativamente acotado. La Secuencia 2, si bien se traslapa con la Secuencia 1, habría comenzado a acumularse con anterioridad a esta última, lo que corrobora la propuesta de sucesión estratigráfica establecida.
Discusión
Los resultados obtenidos en este trabajo permiten revaluar las interpretaciones propuestas hace 50 años para CaH-42 y profundizar en la comprensión de la formación del sitio y del espacio construido durante el Arcaico tardío de la costa de Atacama. Las nuevas lecturas estratigráficas y fechados han permitido identificar una compleja dinámica de depositación antrópica organizada en dos secuencias que discutimos a continuación.
Secuencia 2: Formación del montículo-conchal
La Secuencia 2 corresponde a la primera fase de ocupación y formación del conchal monticular (5308-4221 cal aP), lo cual involucró un proceso progresivo de acreción de sedimentos producto de distintas actividades desplegadas por grupos cazadores-recolectores-pescadores. En efecto, este constituye el momento de uso más intensivo y extensivo del sitio, reflejado en la acumulación de sedimentos hasta la superficie actual en la mayoría de los sectores estudiados. Las variaciones laterales del montículo-conchal permiten plantear además un área doméstica y otra de descarte periférica; segmentación del espacio característica de campamentos con proyección de uso en el mediano-largo plazo (Kent Reference Kent1992).
El área doméstica se conforma por superficies ocupacionales relativas a actividades de combustión, descarte alimenticio y de acondicionamiento/mantenimiento del espacio (Binford Reference Binford1978). El uso de camadas vegetales, cueros y fibras animales en las prácticas de acondicionamiento de áreas de habitación y de trabajo, ha sido documentado etnográficamente en grupos cazadores-recolectores (Brooks y Yellen Reference Brooks, Yellen and Kent1987). La extrema aridez del área de estudio pudo además evitar la descomposición de la materia vegetal de las camadas, usualmente quemadas con fines de sanitización (e.g., Miller y Sievers Reference Miller and Sievers2012; Nadel et al. Reference Nadel, Weiss, Simchoni, Tsatskin, Danin and Kislev2004).
Los conchales lentiformes de Choromytilus chorus, Fissurella maxima y Concholepas concholepas intercalados en estas superficies, difieren notoriamente de otros conchales del Holoceno medio de Atacama, los cuales se caracterizan por un amplio espectro taxonómico que incluye gastrópodos, poliplacóforos, bivalvos y equinodermos (cf. Ballester et al. Reference Ballester, Vidal, Calás, Gallardo, Aguilera, Pellegrino and Clarot2018; Olguín Reference Olguín2014; Olguín et al. Reference Olguín, Castro, Castro, Peña-Villalobos, Ruz and Santander2015; Power y Salazar Reference Power and Salazar2020). Lo anterior sugiere prácticas selectivas en cuanto a la colecta, traslado y consumo de moluscos con alta biomasa desde la costa hasta CaH-42 (ca. 2 km); o bien, decisiones depositacionales específicas del yacimiento. Destaca igualmente la alta visibilidad de estos conchales en estratigrafía y superficie (Figura suplementaria 3). Esta cualidad está dada por el color y lustre de sus valvas componentes, lo cual los vuelve hitos destacables en el paisaje, pudiendo constituirse también como acumulaciones de concha intencionalmente construidas (véase Klökler et al. Reference Klökler, Gaspar and Scheel-Ybert2018).
Por otra parte, el sector de descarte reporta una alta acumulación de restos óseos de peces y mamíferos marinos, plumas, conchas; artefactos líticos, óseos y conquiológicos (Núñez et al. Reference Núñez, Zlatar and Núñez1975). Destaca un área de vertido de derivados del procesamiento de plantas locales, posiblemente para la producción de fibra y artefactos de fibra vegetal (Figura 7f-g). El humedal del Río Loa cuenta con especies tipo juncáceas, tifáceas o ciperáceas que pudieron ser usadas para el consumo de sus rizomas, o bien como materia prima para la confección de cestería, cordelería, esteras y otros artefactos (e.g., Alday y Oyaneder Reference Alday and Oyaneder2018; García et al. Reference García, Santoro, McRostie, Mendez-Quiros, Salas-Egaña, Carter, Rothhammer and Latorre2020; Santos y Standen Reference Santos and Standen2022). En ese sentido, la desembocadura del Loa representa un importante foco en un rango de 200 km sin cuencas exorreica para asentamientos dirigidos al aprovechamiento de recursos de humedal, tanto para uso local, como para la generación de un stock productivo para equipar la costa de Atacama.
Secuencia 1: Construcción, uso y sedimentación de las estructuras arquitectónicas
La Secuencia 1 yace sobre la secuencia anterior y se asocia al ciclo de construcción-uso-abandono de las estructuras arquitectónico-funerarias. El rango cronológico que se propone para esta secuencia (5032-3910 cal aP) no incluye los dos fechados obtenidos sobre cactáceas, debido a los problemas metodológicos previamente discutidos (véase sección Cronología). Se registra una amplia diversidad de prácticas depositacionales vinculadas a la construcción de recintos semisubterráneos; la producción de estratos de ceniza compactada (“pisos-sellos”), la depositación de restos mortuorios y el consecuente relleno de las estructuras. La construcción incluyó la excavación de las fosas arquitectónicas y la fundación de muros. Las relaciones de corte y superposición estratigráfica entre las estructuras y la Secuencia 2 demuestran que todos los recintos fueron construidos sobre el montículo-conchal (Figuras 5 y 6), por lo que el material extraído debió ser acumulado en el área circundante y/o en sectores especializados (i.e., depósitos extramuro – Secuencia 1).
En tanto, los antecedentes y características estratigráficas de los “pisos-sello” apuntan a procesos de formación complejos, estrechamente asociados al componente mortuorio. En la mayoría de las estructuras se documenta la alteración de “pisos-sello”. Lo anterior, sumado a los fechados invertidos de la Estructura-1 y las excavaciones post-relleno de la Estructura-32, sugieren depósitos intrusivos y diferentes fases de depositación mortuoria de las estructuras en uso y/o en desuso (Zlatar Reference Zlatar1987). Estos elementos, junto con la ausencia de refacción y/o mantenimiento, problematizan la función de “piso” clásicamente atribuida a estos estratos (cf. Núñez et al. Reference Núñez, Zlatar and Núñez1975). Trabajos recientes plantean que estos depósitos intramuro pueden derivar de quemas in situ y retrabajo de cenizas, asociados a actividades pirotécnicas y agencia de sedimentos específicos en torno al ritual mortuorio (Power et al. Reference Power, Sitzia, Yrarrázaval, Salazar, Andrade, Hernández, Aliste and Muth2022).
En lo respectivo a los depósitos mortuorios, la revisión de antecedentes y nuevos datos estratigráficos, dan cuenta de la presencia de restos humanos en 10 de 13 estructuras estudiadas a la fecha en CaH-42, sin descartar su presencia en estructuras con excavaciones inconclusas. La mayoría de las estructuras presenta entierros secundarios (sensu Hertz Reference Hertz and Robben2018), siendo conspicuo el registro de cuerpos incompletos, restos desarticulados, agregados y/o alineamientos de determinadas osamentas (Tabla suplementaria 2). Estas prácticas han sido identificadas profusamente en otros sitios de este patrón arquitectónico-funerario en la costa de Atacama (Andrade et al. Reference Andrade, Castro and Aldunate2016; Ballester et al. Reference Ballester, Vidal, Calás, Gallardo, Aguilera, Pellegrino and Clarot2018; Bittmann Reference Bittmann1984; Llagostera y Llagostera Reference Llagostera and Llagostera2010; Núñez y Santoro Reference Núñez and Santoro2011; Power y Salazar Reference Power and Salazar2020).
En cuanto a los rellenos de las estructuras, estos se deben al vertido de sedimentos desde su exterior, a modo de apilamientos. Esto contrasta con las interpretaciones relativas a la sedimentación intramuro producto de la actividad doméstica y funeraria (Núñez et al. Reference Núñez, Zlatar and Núñez1975). Con todo, nos preguntamos: ¿son las estructuras arquitectónicas rellenadas con basuras? o bien, ¿se trata de depósitos estructurados como parte de la clausura de las estructuras? A raíz de nuestros resultados, proponemos que la variabilidad estratigráfica, composicional y textural de los rellenos de las estructuras, obedece a un conjunto de prácticas depositacionales socialmente significativas que incluyeron la producción y/o relocalización de sedimentos locales, con mayor o menor selección. No se excluye la reutilización post-abandono de estructuras como osarios y/o receptáculos de basura (véase Zlatar Reference Zlatar1987). Más allá de las diferentes posibilidades interpretativas, es importante recalcar la intencionalidad y repetición de la práctica de relleno en todas las estructuras analizadas en CaH-42.
Los itinerarios depositacionales en la dinámica de relleno pueden entenderse a raíz de pautas sociales específicas que expresan la estrecha relación del ciclo de vida de las estructuras arquitectónicas con sus constructores-usuarios (Boivin Reference Boivin2000; Brück Reference Brück1999). Estas pueden ser igualmente entendidas desde el concepto de entombment (sensu Izumi y Matsuzawa Reference Izumi and Matsuzawa1967); referido al acto deliberado de sepultación de recintos arquitectónicos, ampliamente registrado en el área andina (e.g., Burger y Salazar-Burger Reference Burger and Salazar-Burger1991; Núñez y Perlès Reference Núñez and Perlès2018; Shady y López Trujillo Reference Shady and López Trujillo1999; Vega-Centeno Reference Vega‐Centeno2010). El entombment involucra así una aproximación transformativa del espacio construido, asociándose generalmente a prácticas de conmemoración de lugares y/o a rituales de clausura (McAnany y Hodder Reference McAnany and Hodder2009; Walker y Berryman Reference Walker and Berryman2023).
Caleta Huelén-42, 50 años después
Los resultados obtenidos permiten profundizar y ampliar el panorama interpretativo clásico del sitio CaH-42. En primer lugar, la data geomática y trabajos in situ permitieron definir al menos 138 estructuras arquitectónicas en el sitio y alrededores, aumentando la proyección de hallazgos arquitectónicos establecida en trabajos previos (Texto suplementario 1; Núñez et al. Reference Núñez, Zlatar and Núñez1975; Urbina et al. Reference Urbina, Adán, Moragas, Olmos and Ajata2011). Esta nueva información establece una extensión aproximada de 36.229 m2 para el sitio (Figura 4).
En relación con la secuencia de formación del sitio, nuestra propuesta coincide globalmente con las investigaciones anteriores al proponer dos ocupaciones arcaicas y reocupaciones funerarias post-Formativas (Núñez y Santoro Reference Núñez and Santoro2011). Las monografías respectivas lamentablemente no cuentan con suficiente información estratigráfica en los textos o en la data gráfica y/o tabulada, lo cual dificulta la ponderación de nuestros resultados. La presente propuesta hace por primera vez explícitas las relaciones estratigráficas y el aporte sedimentario de cada ocupación. Así, y a modo de aunar los registros, desde la data estratigráfica y cronológica obtenida en este trabajo establecemos una secuencia en base a dos rangos ocupacionales:
Primer rango ocupacional (5308-4221 cal aP): definido por el establecimiento del campamento residencial y la formación del conchal monticular. Estratigráficamente corresponde a la Secuencia 2 planteada en este trabajo y a los estratos tempranos de Núñez y colaboradores (Reference Núñez, Zlatar and Núñez1975).
Segundo rango ocupacional (5032-3910 cal aP): corresponde a la fase arquitectónica-funeraria; se asocia a nuestra Secuencia 1 y a los estratos tardíos de Núñez y colaboradores (Reference Núñez, Zlatar and Núñez1975).
La nueva secuencia difiere del modelo de construcción de estructuras propuesto originalmente para el sitio, al establecer que el montículo-conchal antecede a la fase arquitectónica-funeraria. Dicha superposición estratigráfica ha sido observada en otros sitios coetáneos de la costa de Atacama, registrándose la construcción de estructuras semisubterráneas de piedra sobre la cima de conchales monticulares más antiguos, tales como Cobija 13/S1, Copaca 1, Zapatero, Morro Colorado, Punta Morada y, posiblemente, Los Canastos-3 y Punta Guasilla-1 (véase Ballester et al. Reference Ballester, Clarot, Bustos, Llagostera and Garcés2014; Bittmann Reference Bittmann1984; Capdeville Reference Capdeville1921; Castro et al. Reference Castro, Aldunate, Varela, Olguín, Andrade, García-Albarido, Rubio, Castro, Maldonado and Ruz2016; Montenegro Reference Montenegro1982; Power et al. Reference Power, Sitzia, Yrarrázaval, Salazar, Andrade, Hernández, Aliste and Muth2022; Salazar et al. Reference Salazar, Figueroa, Andrade, Salinas, Olguín, Power, Rebolledo, Parra, Orellana and Urrea2015).
Como segundo contrapunto, nuestra propuesta establece que la fase arquitectónica-funeraria no conformó conchales extensivos, sino más bien depósitos constructivos y/o rituales. Los planteamientos originales vinculan los depósitos extramuro al descarte exterior de las estructuras, como parte de la mantención de viviendas (Núñez et al. Reference Núñez, Zlatar and Núñez1975). Nuestra propuesta establece que los depósitos extramuro son acotados al Sector Norte y resultan del vertido de sedimentos sustraídos durante la construcción de estructuras semisubterráneas. En menor medida, estos podrían haberse acumulado en el marco de prácticas de comensalidad en la dinámica propia de los rituales mortuorios (Hayden Reference Hayden2009). Vale decir que el escaso a nulo desarrollo de conchales durante la fase arquitectónica-funeraria, ha sido reconocido también en los sitios Chacaya-2, Zapatero y Caleta Bandurrias, y es uno de los argumentos principales de nuestra propuesta crítica sobre la ocupación estable o semisedentaria tradicionalmente asignada a estos yacimientos (Power y Salazar Reference Power and Salazar2020; Power et al. Reference Power, Sitzia, Yrarrázaval, Salazar, Andrade, Hernández, Aliste and Muth2022).
Finalmente, la sepultación de todas las estructuras estudiadas a la fecha en CaH-42 apunta a uno de los argumentos más relevantes para cuestionar su uso como viviendas. La sedimentación intencional de las estructuras ocluye su potencial de uso residencial. Lo evidenciado en CaH-42 replica pautas depositacionales identificadas en el sitio Zapatero (ca. 400 km al sur del Río Loa), las cuales incluyen en el ciclo constructivo-funerario, la agencia de estratos de ceniza y la sepultación del recinto (Power et al. Reference Power, Sitzia, Yrarrázaval, Salazar, Andrade, Hernández, Aliste and Muth2022). En esta lógica, y en contraste con las propuestas previas, estamos en pie de sugerir que las estructuras no son abandonadas porque se colmatan, sino que se colmatan porque se abandonan (cf. Núñez Reference Núñez1974; Núñez et al. Reference Núñez, Zlatar and Núñez1975). Su sedimentación está así intrínsecamente vinculada al ciclo de vida de cada estructura, sugiriendo acciones que dicen relación con procesos conmemorativos y/o de refuerzo de los vínculos comunitarios en torno al ritual funerario y a prácticas de hacer lugar (Whitridge Reference Whitridge2004).
De esta forma, el conjunto de observaciones estratigráficas y elementos contextuales presentados en esta revaluación de CaH-42, amplía las posibilidades interpretativas y aporta a la discusión crítica de la noción “aldeana” clásicamente atribuida a estos yacimientos a nivel regional (véase Llagostera Reference Llagostera2013; Power y Salazar Reference Power and Salazar2020). La formación de este yacimiento revela así una historia depositacional compleja, asincrónica y con varios elementos que apuntan a la creación de arquitectura de carácter ritual, no así a un proyecto arquitectónico-funerario para la vida sedentaria. La superposición de CaH-42 con el Cementerio de Túmulos CaH-43 y la reocupación post-Formativa del sitio, apuntalan elementos a seguir explorando en cuanto a la reconocida continuidad espacial –y posiblemente funcional– de las arquitecturas funerarias de la costa del Desierto de Atacama (Capdeville Reference Capdeville1923; Latcham Reference Latcham1939).
Conclusión
La temprana evidencia de arquitectura en piedra y entierros funerarios asociados a un denso conchal, definieron por décadas la interpretación del yacimiento Caleta Huelén-42 como una aldea incipiente de cazadores-recolectores-pescadores especializados en el marco de procesos de complejización social durante el período Arcaico tardío costero (ca. 5500-–4000 cal aP).
Los resultados obtenidos desde nueva data geomática, estratigráfica y dataciones radiocarbónicas proponen una dinámica formacional que difiere de las propuestas previas, planteando que la formación del montículo-conchal y la ocupación más intensiva del sitio anteceden a la construcción de estructuras arquitectónicas-funerarias. Dicha ocupación se enmarca en el rango 5300-4200 cal aP, evidenciándose áreas de actividad segmentadas resultantes del establecimiento de un campamento residencial orientado al aprovechamiento de recursos del humedal del Río Loa. Una segunda fase se caracteriza por el ciclo de construcción, uso y abandono de estructuras arquitectónicas-funerarias en el marco de los 5000-3900 cal aP. Durante esta fase, el desarrollo del conchal extramuro fue escaso a nulo, y las estructuras con sus respectivos depósitos funerarios habrían sido sepultadas mediante prácticas depositacionales socialmente pautadas a modo de rituales de clausura.
La construcción, sepultación intencional y rápido abandono de los recintos cuestionan la asumida función residencial de la arquitectura semisubterránea en piedra y la función de “aldea” del sitio Caleta Huelén-42. Este nuevo replanteamiento, invita a considerar los rituales funerarios y la creación de lugares significativos como cimientos del espacio construido y social de los grupos cazadores-recolectores-pescadores de la costa del Desierto de Atacama.
Agradecimientos
Los autores agradecen a Catalina Aliste y a los estudiantes de la asignatura Métodos III en Arqueología (Cohorte 2022) del Magíster en Antropología UTA por su apoyo en el trabajo de campo. Asimismo, agradecen a Virginia McRostie y Estación Científica Loa UC por el apoyo logístico. Finalmente, agradecemos al Digital Humanities Lab, University of Exeter, por facilitar estaciones de trabajo empleadas en los modelamientos fotogramétricos.
Declaración de financiamiento
Este trabajo fue financiado por los proyectos FONDECYT 3250310; FONDECYT 1241736; UTA-MAYOR 3772-24 y AACCRA–PIAR–CSIC 2023.
Declaración de disponibilidad de datos
Los autores confirman que los datos que respaldan los hallazgos de este estudio están disponibles en el artículo y sus materiales suplementarios.
Declaración de conflicto de intereses
Los autores declaran no tener conflicto de intereses.
Material suplementario
Para acceder a los materiales suplementarios que acompañan este artículo, visitar https://doi.org/10.1017/laq.2026.10189.
Texto suplementario 1. Metodología de teledetección y análisis geomáticos ampliada.
Figura suplementaria 1. (a) Croquis del sitio CaH-42 (tomado de Zlatar Reference Zlatar1987:Lámina 1); (b) ortomosaico del área visible en el croquis (líneas corresponden a curvas de nivel cada 10 cm, establecidas a partir del MDE).
Figura suplementaria 2. (a) Conchal actual en Caleta Chipana (10 km de la desembocadura del Río Loa); (b) detalle de valvas descartadas de Choromytilus chorus y Thaisella chocolata.
Figura suplementaria 3. Conchales lenticulares de Choromytilus chorus, Concholepas concholepas y Fissurella spp., visibles en la superficie actual del sitio CaH-42 y alrededores.
Figura suplementaria 4. Fechados radiocarbónicos del sitio CaH-42; (a) diagrama de fechados sobre material terrestre: fibra vegetal (1) y madera de cactus (2); (b) diagrama de fechados sobre material marino: concha (1) y carbones de alga (2).
Tabla suplementaria 1. Síntesis de la lectura estratigráfica de las excavaciones abiertas de CaH-42.
Tabla suplementaria 2. Sistematización de la data estratigráfica y contextual de estructuras arquitectónicas de CaH-42 (basado en Zlatar Reference Zlatar1975, Reference Zlatar1987).