El Jasi Hablador es un paredón de areniscas terciarias de 150 m de altura, localizado en el norte del Valle de Hualfín (Departamento de Belén, Catamarca, Argentina), a 2.200 m snm (Figura 1). Se encuentra a 1,5 km al oeste del pueblo de La Soledad, en la margen norte del río Crucillo, un pequeño cauce permanente que desemboca en la Quebrada del Durazno. Este jasi —como se denomina localmente a las formaciones sedimentarias rosadas, anaranjadas o rojizas— lleva el apelativo de “hablador” por el eco que se produce al gritar o emitir sonidos desde su base. A su resguardo, una tumba construida bajo un gran bloque rocoso fue objeto de saqueo en años recientes. En mayo de 2022 realizamos tareas de rescate que permitieron recuperar más de 30 fragmentos de textiles junto con restos óseos humanos, marlos de maíz y un ramo de plantas secas. A partir de indagaciones en la comunidad que habita la quebrada, se logró localizar otro conjunto de materiales que habían sido extraídos por los saqueadores y abandonados en las inmediaciones. Este informe presenta el detalle de los hallazgos, los primeros avances en el estudio de los materiales y la discusión sobre su relación con los elementos que configuran el paisaje local y con las problemáticas vinculadas a los períodos Tardío e Inka a escala regional.
(a) Mapa del Valle de Hualfín, Belén, Catamarca; (b) zona del Jasi Hablador. (Color en la versión electrónica)

Figure 1 Long description
A) Mapa del Valle de Hualfín en Belén, Catamarca, Argentina, mostrando sitios arqueológicos. Los símbolos indican ′Sitios tardíos locales′, ′Sitios Inka′ y ′Localidades actuales′. Los sitios están distribuidos a lo largo del valle, con etiquetas como ′El Tolar′, ′La Ciénaga′, ′El Durazno′, y ′La Soledad′. Un recuadro muestra la ubicación del valle en un mapa de Argentina. B) Imagen de la zona del Jasi Hablador, destacando el Río Crucillo y el Río Losonco. El mapa muestra detalles topográficos y la vegetación cercana a los ríos. La orientación norte está indicada en ambos mapas.
El paisaje y la tumba
El paisaje en torno al Jasi Hablador presenta características muy particulares, tanto desde el punto de vista visual como sonoro, ya que además de su gran altura y su coloración rojiza, el jasi actúa como un amplificador natural que replica los sonidos (Figura 2; Material suplementario 1). La importancia de este lugar en el pasado se evidencia, además, en la presencia de pinturas rupestres a escasos 150 m de la base del jasi. En un rincón formado por dos bloques rocosos (Figura 3) se representaron distintos motivos de color blanco, rojo y anaranjado sobre dos paneles. En el panel izquierdo se registran cinco figuras “escutiformes” o “hachas personificadas” (Aschero Reference Aschero, Podestá and de Hoyos2000; López Campeny y Martel Reference López Campeny and Martel2014; Montt y Pimentel Reference Montt and Pimentel2009). Además, se representan cuatro figuras de camélidos, tres blancas y una roja. El panel de la derecha está dominado por un personaje pintado en color blanco y rojo, con tocado y un posible bastón o arma en su brazo izquierdo. Lorandi (Reference Lorandi1966) clasificó a estas pinturas en el “Estilo IV” de momentos tardíos e inkas, en base a fotografías de la colección Muniz Barreto del Museo de La Plata obtenidas por Weiser en 1924, y las asoció con la Gruta de Carahuasi (Guachipas, Salta).
(a) Fotografía desde el pie del Jasi Hablador, con la localización de la tumba saqueada; (b) tumba del Jasi Hablador fotografiada desde un dron. (Color en la versión electrónica)

Pinturas rupestres ubicadas frente al Jasi Hablador. (Color en la versión electrónica)

Otro aspecto destacable con respecto a la localización se relaciona con la excepcional preservación de los materiales orgánicos. Este tipo de restos se conserva solo en situaciones muy particulares, ya que, año tras año, las lluvias de verano lo van desintegrando (Morello Reference Morello1958). Indudablemente, la ubicación fue determinante para su preservación, dado que la gran altura del jasi protege a este rincón de las lluvias; además, la tumba se encuentra varios metros por encima del nivel del río.Footnote 1
La estructura funeraria (Figura 2; Material suplementario 2) consiste en un bloque de 4,8 × 3,3 m, debajo del cual se preparó un hueco de aproximadamente 2,5 m de largo y 1,5 m de ancho, con una abertura orientada hacia el norte. Dentro del espacio funerario se hallaron restos de textiles, marlos de maíz y un atado de plantas secas. En el exterior de la tumba, en superficie, se recuperaron restos óseos humanos desarticulados, principalmente vértebras, y algunos fragmentos cerámicos. En los alrededores se encontraron rodados dispersos que debieron formar un “pircado” o pequeña pared como cierre (Figura 2). Este tipo de estructura, definido como “tumba bajo bloque pircado” (Sempé Reference Sempé1999), ha sido registrado en otras partes del norte de Belén y se asocia con momentos tardíos e inkas (Wynveldt Reference Wynveldt2009). En la región los entierros tardíos generalmente van acompañados por piezas cerámicas de los tipos Belén, Ordinarias, Santa María y, en muy pocos casos, Inka Provincial (Wynveldt Reference Wynveldt2009).
Luego del rescate, se realizaron indagaciones en la comunidad local para obtener mayor información sobre el saqueo; esto permitió recuperar varios elementos que habían sido extraídos de la tumba, entre ellos numerosos restos óseos humanos, algunos de los cuales conservan tejidos blandos adheridos al esqueleto. A partir de un examen preliminar basado en el número de fémures, su lateralidad y su estado de osificación, fue posible determinar un mínimo de cuatro individuos adultos y un subadulto.
Textiles
Entre las decenas de fragmentos de textiles recuperados se identificaron, al menos, cinco telas y un cordel (Figura 4), todos elaborados con fibras de camélidos.Footnote 2 Las estructuras corresponden a elementos entretejidos con ligamento de estructura llana, tipo faz de urdimbre y tramas múltiples, logrados con empleo de telar, características que indican una tradición indígena sin influencias europeas. Las telas presentan densidades o grados de cobertura media a media-alta. Los hilados son dobles o pares, de torsión final derecha (2Z S; López Campeny et al. Reference López Campeny, Martínez and Romano2023). Los análisis microscópicos de las fibras textiles permitieron identificar que en su mayoría corresponden a llama (Lama glama), mientras que las de vicuña (Vicugna vicugna) se emplearon exclusivamente para elementos de urdimbres, es decir, para los hilos verticales del textil (Iucci et al. Reference Iucci, López Campeny, Donadio, Figuerero Mineti, Fuertes and Romano2024).
Muestras de los textiles hallados en la tumba del Jasi Hablador. (Color en la versión electrónica)

El empleo de la variante de urdimbres transpuestas para confeccionar el textil, así como la gama cromática que combina colores naturales (castaños claros, medios y oscuros) y teñidos (rojo y azul), el grado de cobertura y otros atributos técnico-visuales de las prendas, son compartidos con textiles de diversos sitios desde el norte de Chile al centro de Argentina (e.g., Agüero Reference Agüero2018; Dransart Reference Dransart2019; Rolandi de Perrot Reference Rolandi de Perrot1979). Estas similitudes permitieron asignar estas piezas a momentos inkas (Iucci et al. Reference Iucci, López Campeny, Donadio, Figuerero Mineti, Fuertes and Romano2024), lo cual fue corroborado a partir de un fechado radiocarbónico por AMS (LEMA 2212: 480 ± 30 aP; 1431-1461 dC calibrado a 1 sigma de probabilidad)Footnote 3 de una muestra de un fragmento textil polícromo.
Restos arqueobotánicos
Los materiales arqueobotánicos (Figura 5) fueron recuperados manualmente entre el sedimento del interior de la tumba y mediante el tamizado en seco del montículo dejado por los saqueadores al cavar la tumba. Se registraron: un cotiledón fragmentado de poroto común (Phaseolus spp.), un ramo atado de plantas secas (aún sin identificar), siete marlos y varios fragmentos de chalas de maíz (Zea mays) y un objeto de madera, posiblemente de algarrobo blanco (Neltuma chilensis o N. alba) que correspondería a un instrumento de labranza similar a una pala.
Restos arqueobotánicos hallados en la tumba del Jasi Hablador: (a) objeto de madera tallado; (b) ramo atado de plantas secas; (c) marlos de maíz comparados a las razas actuales, de izquierda a derecha: Capia, Altiplano/Bola y cf. Pisingallo amarillo. (Color en la versión electrónica)

Se analizaron los marlos de maíz, todos con evidencias de procesamiento culinario, tales como rallado o desgranado. Para su identificación taxonómica se utilizó la metodología propuesta por Abiusso y Cámara Hernández (Reference Abiusso and Cámara Hernández1974), Oliszweski (Reference Oliszweski, Archila, Giovannetti and Lema2008) y Cámara Hernández y colaboradores (Reference Cámara Hernández, Miante Alzogaray, Bellón and Galmarini2012). Cinco marlos de la muestra pudieron vincularse con razas actuales (Material suplementario 3): Capia, cf. Pisingallo, cf. Pisingallo amarillo y Altiplano o Bola, este último típico de zonas más altas.
Consideraciones finales
El Jasi Hablador forma parte de un paisaje natural particularmente llamativo por sus características geomorfológicas y su sonoridad. La presencia de una tumba “bajo bloque” y las pinturas rupestres ubicadas en la margen opuesta del río, evidencian la relevancia que los grupos del pasado otorgaron a este espacio, el que sin embargo no fue utilizado para la vida doméstica. En relación a las pinturas, los “escutiformes” han sido interpretados como representaciones de personajes poderosos (i.e., jefes, curacas o guerreros) o metáforas visuales de ese poder, incluso en los casos en que carecen de rasgos humanos (López Campeny y Martel Reference López Campeny and Martel2014; Montt y Pimentel Reference Montt and Pimentel2009). La amplia distribución de estas figuras en el NOA y el norte de Chile ha sido asociada con redes de circulación ligadas al caravaneo durante tiempos tardíos e inkas (Aschero Reference Aschero, Podestá and de Hoyos2000; López Campeny y Martel Reference López Campeny and Martel2014).
La identificación de fibras de vicuña y de llama combinadas en los textiles se condice con los hallazgos de restos óseos de ambas especies en los sitios de la región. La vicuña fue reconocida localmente solo en dos sitios, ambos con influencias inkas: Cerro Colorado (La Ciénaga de Abajo) y El Molino (Puerta de Corral Quemado). En este último, ubicado a 13 km del Jasi Hablador, se hallaron varios elementos relacionados con la elaboración y/o consumo de objetos de prestigio realizados en oro, Spondylus, turquesa y aragonita; esto llevó a plantear su ocupación por parte de líderes locales ligados a la estructura de poder inka (Wynveldt et al. Reference Wynveldt, Iucci, Morosi, Fuertes and Sallés2024). Teniendo en cuenta que la vicuña era también un bien de alto valor simbólico regulado por el estado, su hallazgo en el valle por fuera de su ámbito natural y en contextos con elementos inkas, refuerza la idea de los vínculos con el Tawantinsuyu, cuya presencia de facto se registra en las instalaciones de Hualfín Inka (27 km al este) y El Shincal de Quimivil (60 km al sur).
En síntesis, podemos plantear a modo de hipótesis que, tanto la tumba como los textiles y las pinturas, son evidencias del uso del espacio del Jasi Hablador por parte de un grupo local poderoso que pudo considerarlo un paisaje sagrado desde tiempos pre-inkas, y quizás una waka durante la época inka, en el marco del nuevo sistema de poder.
Los materiales arqueobotánicos recuperados destacan por su buena preservación y ofrecen información sobre las prácticas agrícolas en el pasado. Entre los marlos de maíz, tres de las variedades identificadas son cultivos propios de la región, como lo indica su hallazgo en sitios tardíos cercanos (Fuertes et al. Reference Fuertes, Wynveldt and López2023). La identificación de un marlo similar a la variedad Altiplano/Bola, típica de los valles altos de Salta y Jujuy en Argentina (Abiusso y Cámara Hernández Reference Abiusso and Cámara Hernández1974), sugiere vínculos con zonas de mayor altura.
El estudio de los restos humanos, aún pendiente, brindará información valiosa sobre los vínculos entre las personas enterradas y otras poblaciones, así como de sus formas de vida y las causas de su muerte. Los análisis de isótopos estables, de elementos traza y de lípidos podrán aportar información sobre la dieta, y los estudios de isótopos de estroncio y oxígeno, y de ADN, brindarán datos sobre el origen de los grupos. Por otra parte, los análisis isotópicos en los marlos sin carbonizar y en las fibras de camélidos pueden ampliar la información sobre la ecología isotópica del pasado.
Finalmente, cabe destacar la importancia del aporte de las comunidades actuales a la reconstrucción arqueológica, incluso de contextos huaqueados. En este sentido, sostenemos que un vínculo abierto, en el que se exponga la importancia de la conservación del patrimonio arqueológico, es fundamental para lograr un mayor compromiso de las comunidades en su protección.
Agradecimientos
Agradecemos a Noelia Casimiro, por su acompañamiento y colaboración en el registro de la tumba, y a la Laura López por su colaboración en la identificación del registro arqueobotánico. Todas las fotografías e ilustraciones son cortesía de los autores.
Declaración de financiamiento
Esta investigación se realizó en el marco de los proyectos 11/951 (Universidad Nacional de La Plata), PIP 2015-2017 (CONICET) y PICT-2015-3716 (Agencia I+D+i).
Declaración de disponibilidad de datos
Los datos analizados en esta investigación se encuentran en el Laboratorio de Análisis Cerámico, Facultad de Ciencias Naturales y Museo, Universidad Nacional de La Plata, La Plata, Argentina.
Conflicto de intereses
Los autores declaran que no hay ningún conflicto de intereses.
Material suplementario
Para acceder a los materiales suplementarios que acompanan este articulo, visitar https://doi.org/10.1017/laq.2025.10132.
Material suplementario 1. Vista hacia el oeste del paisaje del Jasi Hablador, con la indicación de la ubicación de las pinturas rupestres, el jasi y la tumba (figura).
Material suplementario 2. Vista de la tumba al pie del Jasi Hablador desde un dron (figura).
Material suplementario 3. Características de los marlos de maíz hallados en la tumba del Jasi Hablador (tabla).




