Teotihuacan fue una ciudad planificada, urbanizada y multiétnica; sus edificios, su pintura mural, sus esculturas e innumerables piezas provenientes de varias regiones fueron elaboradas de distintos materiales como concha, pizarra, serpentina, tecali, mica, entre otros, demostrando el esplendor y la calidad artística que alcanzaron los artesanos teotihuacanos.
La cerámica no fue la excepción; entre los años 150 y 600-650 dC florecieron varios estilos cerámicos, formas y complejos (López-Pérez Reference López-Pérez, Nicolás-Careta and Manzanilla2023:1024) que nos evidencian la intensa actividad de producción e intercambio que sostenían los teotihuacanos con otras regiones (Manzanilla Reference Manzanilla2017:99-105).
Después de 550 dC el esplendor que había alcanzado la ciudad comienza a decaer; la lucha de poder se va incrementando, los templos y las esculturas del núcleo central son destruidos sistemáticamente por la población local (Manzanilla Reference Manzanilla2017:111), lo que provoca un gran desplazamiento poblacional, siendo los grupos dominantes —los sacerdotes y artesanos calificados— los primeros que comienzan el abandono paulatino de la gran urbe (Rattray Reference Rattray2001:412). Linda R. Manzanilla (Reference Manzanilla2021) menciona que el centro rector de la ciudad fue incendiado hacia 570 dC y que se encuentran evidencias de trazas de fuego en diferentes partes de la ciudad como vigas y morillos carbonizados sobre el último piso de ocupación teotihuacana (Manzanilla Reference Manzanilla2021:41). A este periodo de inestabilidad política, social y de reagrupamiento poblacional, Jiménez Moreno (tomado de López Pérez Reference López-Pérez2003) lo denomina como “el Epiclásico”.
Linda R. Manzanilla (Reference Manzanilla2009:169) define al Epiclásico como: “Un periodo de cambios demográficos, de transformaciones en los estilos de vida, en las estrategias de aprovechamiento de recursos, en el patrón de asentamiento, en la conformación de esferas sociopolíticas.”
Teotihuacan nunca estuvo en total abandono. Algunos grupos minoritarios continuaron viviendo en el lugar y reocupando espacios para actividades rituales sobre las ruinas de la antigua urbe. Su densidad demográfica se calcula en 4.75 por km2, con una población entre diez y veinte mil habitantes (Rattray Reference Rattray and Solar2006:205). Es durante este lapso que comienza a prevalecer un nuevo sistema sociopolítico y estilo de vida denominado Coyotlatelco.
La convivencia entre los teotihuacanos y los coyotlatelcos aún no se ha podido demostrar; posiblemente este último grupo llegó a la ciudad mucho antes del colapso entre las fases Xolalpan o Metepec (López-Pérez Reference López-Pérez2003; Moragas Reference Moragas Segura2005). Se asentaron en la periferia y participaron en las actividades propias de la gran urbe. Cowgill (Reference Cowgill2015) menciona que los últimos ocupantes de la ciudad vivían fuera del centro cívico ceremonial. Hay tres formas cerámicas que tienen cierta reminiscencia teotihuacana que son los cajetes curvos divergentes trípodes, las ollas de cuello corto y los vasos.
Con los trabajos llevados a cabo por la Dra. Linda R. Manzanilla en su proyecto “Estudio de túneles y cuevas en Teotihuacan” (Manzanilla Reference Manzanilla2023), se exploraron extensivamente cuatro túneles ubicados al este de la Pirámide del Sol, registrando una intensa actividad después del colapso de la gran urbe, e identificando actividades como preparación y consumo de alimentos, almacenamiento, trabajo artesanal, basurero, rituales y entierros. A nivel cerámico se registró una variedad de formas representadas en fragmentos y piezas completas provenientes de contextos primarios con fechamientos que no habían sido identificados en Teotihuacan. Así se logró definir el complejo coyotlatelco, el complejo Mazapa y el complejo Azteca, que dieron como resultado una visión completa de lo que pasó desde la caída de Teotihuacan hasta el contacto.
La ocupación Coyotlatelco y su complejo cerámico
Entre 600-650 dC y 850-900 dC, al interior de los túneles se desarrollaron actividades como preparación y consumo de alimentos, almacenamiento, rituales y prácticas funerarias (Manzanilla Reference Manzanilla2023:32). La cerámica presente nos muestra que todo el estilo y tradición alfarera teotihuacana queda totalmente desplazada por diferentes formas que integran el complejo cerámico Coyotlatelco el cual está integrado (véase Rattray Reference Rattray and Solar2006; López-Pérez Reference López-Pérez2003, Reference López-Pérez, Nicolás-Careta and Manzanilla2023) por:
Vajilla de servicio: Conformada por cajetes curvos divergentes trípodes, hemisféricos, de silueta compuesta, vasos y platos trípodes; algunos monocromos y otros con decoración pintada en rojo, blanco y rojo sobre café o naranja, con diseños de tablero de ajedrez, “S” entrelazadas o en forma horizontal, líneas escalonadas, ganchos, línea continua, formando pequeños triángulos del tipo Coyotlatelco. También hay decoración sellada con diseños de rombos, ganchos, líneas geométricas, decoración incisa de líneas rectas horizontales y sobresale la decoración al negativo (Figura 1).
Complejo cerámico Coyotlatelco, platón trípode Coyotlatelco con decoración rojo-sobre-bayo, producción local. (Color en la versión electrónica)

Figura 1 Long description
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Vajilla doméstica: Compuesta por cazuelas con el borde ancho, grandes ollas de almacenamiento como las ollas de cuello corto, de cuello largo, con asas dobles y asas sencillas, comales de paredes levantadas, ollas de formato mediano y cucharas. Estas mismas formas suelen presentar solo el borde en rojo y en ocasiones toda la olla con engobe rojo. También algunas ollas cuentan con decoración rojo sobre café con diseños geométricos, otras con decoración al negativo, siendo este grupo el más representado.
Vajilla ritual: Formada por sahumadores tetrápodos con decoración pintada en rojo, sellada y al negativo. El mango suele ser un tubo cilíndrico hueco o doble. Algunas formas de servicio o domésticas pueden ser reutilizadas con una intención ritual, y también hay fragmentos de incensarios.
Los acabados presentes son pulido, bruñido, alisado; las técnicas de manufactura fueron a través de rollos de arcilla, molde y placas. La decoración se realizó con engobes, pintados, incisos, negativos y sellos. La cocción la realizaban utilizando un horno abierto; las pastas presentan el mismo contenido mineralógico que las pastas teotihuacanas, lo que implica un amplio conocimiento de los diferentes yacimientos de materias primas en el área (Crider Reference Crider2013; López-Pérez Reference López-Pérez2003). Los desgrasantes siguen siendo feldespatos, arenas, hematita, tezontle, fragmentos de cerámica y lascas de obsidiana.
La producción alfarera en ese tiempo era para cumplir las necesidades básicas que tenían los diferentes asentamientos que se encontraban sobre las ruinas de la antigua urbe (Figura 2). Continúa el contacto con otras regiones de la Cuenca de México y regiones lejanas ya que existen formas epiclásicas compartidas por todos los sitios con presencia Coyotlatelco y variantes estilísticas decorativas locales para cada sitio (Manzanilla Reference Manzanilla2023; Manzanilla et al. Reference Manzanilla, López, Nicolás, Merino-Carrión and García-Cook2006).
Complejo Coyotlatelco, cajete hemisférico Coyotlatelco con decoración sellada al exterior, producción local. (Color en la versión electrónica)

Figura 2 Long description
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Cerámica Coyotlatelco—Mazapa “transicional”
Además de los portadores del Coyotlatelco que seguían viviendo en el lugar, grupos culturales procedentes de otras regiones seguían llegando al valle, provocando una interacción y el surgimiento de nuevos estilos cerámicos. La cerámica y las fechas obtenidas en las Cuevas del Pirúl y de las Varillas (Manzanilla Reference Manzanilla2023; Manzanilla et al. Reference Manzanilla, López and Freter1996) no sólo permitieron enriquecer el conocimiento sobre los complejos Coyotlatelco y Mazapa, sino también detectar formas y diseños diferentes (Manzanilla Reference Manzanilla2023).
Los contextos y los fechamientos sugieren que en algún momento estos grupos coexistieron, este periodo lo hemos denominado Transicional; es una etapa portadora de elementos cerámicos de ambos grupos, y su producción es local. Se detectaron básicamente cuatro formas transicionales (López-Pérez y Nicolás-Careta Reference López-Pérez, Nicolás-Careta and Manzanilla2023:1170): cajete recto divergente al negativo; cajete curvo convergente de paredes cortas con decoración roja sobre café, líneas rectas y ondulantes; cajete curvo convergente de paredes cortas con decoración al interior rojo sobre café, círculos y semicírculos, y cajete curvo convergente de paredes cortas, decoración al interior rojo sobre naranja con líneas ondulantes, líneas rectas. Estas formas combinan el estilo, la técnica y el color utilizado en la cerámica Coyotlatelco sobre formas Mazapa.
La ocupación Mazapa y su complejo cerámico
Hacia finales del Epiclásico aproximadamente hacia el 750-800 dC (López-Pérez Reference López-Pérez2003, Reference López-Pérez, Nicolás-Careta and Manzanilla2023; Manzanilla Reference Manzanilla2023; Manzanilla et al. Reference Manzanilla, López and Freter1996), comienza a predominar en el valle de Teotihuacan otro estilo cerámico, compuesto principalmente por formas que presentan una decoración muy característica consistente en líneas ondulantes. Se trata del complejo Mazapa conformado por diferentes vajillas. Al interior de los túneles se desarrollaron actividades de preparación y consumo de alimentos, almacenamiento, desecho, ritual y entierros (Manzanilla Reference Manzanilla2023:32; Figura 3).
Complejo Cerámico Mazapa, cajete de silueta compuesta Mazapa con decoración de líneas ondulantes. (Color en la versión electrónica)

Figura 3 Long description
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Vajilla de servicio: Está conformada por cajetes curvos convergentes, platones de gran formato, platos de paredes levantadas, cajetes de silueta compuesta y vasos. La decoración pintada consiste en grupos de líneas ondulantes, líneas rectas, círculos, rojo sobre un fondo café a naranja, y se presentan tanto al interior como al exterior de las vasijas del grupo Mazapa. Los cajetes trípodes son monocromos; algunos presentan decoración en patrón de pulimento y otros tienen una decoración consistente en una banda roja al interior y exterior de soportes de diferente forma; esta decoración en ocasiones está intercalada con diseños al negativo y presenta el fondo cuadriculado a manera de molcajete de tipo Macana. Los platones de gran formato presentan círculos y diseños en espiral que abarcan toda la superficie interior, de color rojo sobre naranja o café, siendo estas formas las más representativas (Figura 4).
Complejo cerámico Mazapa, macana roja sobre café y decoración al negativo. (Color en la versión electrónica)

Figura 4 Long description
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Vajilla doméstica: Formada por ollas de bordes evertidos; en ocasiones presentan bandas gruesas en el cuerpo en forma vertical; además de ollas blanco levantado que se caracterizan por el tipo de decoración y por tener una larga tradición en el Bajío al igual que la tradición roja sobre bayo (Crespo Reference Crespo, Crespo and Viramontes1996:77), siendo este el origen de este grupo.
Vajilla ritual: Sólo está representada por incensarios que se caracterizan por su acabado burdo; presenta cazoleta y un asa de canasta, y al interior tiene líneas incisas simulando un molcajete. Algunas piezas presentan decoración en rojo. Los acabados son pulidos, alisados y la técnica de manufactura es a través de rollos de arcilla, molde y placas; la decoración es pintada en rojo y rojo especular, negativo y patrón de pulimento.
Las pastas presentan el mismo contenido mineralógico y se parecen a las pastas de la fase Xolalpan. Crider (Reference Crider2011) pudo definir variantes locales, lo que implica que estos tipos cerámicos eran producidos en un centro importante en el valle y quizás la producción era más controlada realizando formas y diseños locales, pero conservando el estilo.
A diferencia de la ocupación Coyotlatelco, no hay arquitectura asociada a esta ocupación; el uso fue principalmente ritual y funerario. A través de las diversas exploraciones que se han realizado en Teotihuacan, se ha registrado una gran cantidad de entierros Mazapa; es posible que la concepción que tenían sobre la mítica ciudad haya sido de respeto y sacralidad, y la utilizaban para sepultar a su gente tanto al interior de los túneles, como sobre las ruinas. En ocasiones destruían parcialmente los muros de estructuras teotihuacanas con el único objetivo de hacer sus cistas funerarias (López-Pérez y Nicolás-Careta Reference López-Pérez, Nicolás-Careta and Manzanilla2023). Su centro importante posiblemente estaba en el valle de Teotihuacan, no sobre la antigua urbe; Sanders (Reference Sanders1987) menciona que podría ser Maquixco y serían los predecesores de Tula (Sanders Reference Sanders1987:7).
Teotihuacan en el Posclásico
Hacia el 900-1150 dC sobre el valle de Teotihuacan prevalece un estado de semiabandono. Los asentamientos no son de gran extensión, a pesar de que Cowgill (Reference Cowgill1996; Nichols Reference Nichols2016:33) estima una población de 30.000 y es posible que haya sido mucho menor, con baja presencia sobre las ruinas de Teotihuacan. Nichols (Reference Nichols2016) menciona que el valle de Teotihuacan comprendía un solo estado centralizado.
Prevalece básicamente el complejo cerámico Mazapa, con poca presencia representativa del complejo Tollan; son escasas las piezas o fragmentos que hay de este grupo cerámico para el tamaño de la antigua urbe. La presencia de material correspondiente al complejo cerámico Azteca I sobre la antigua ciudad es muy poca; no se ha identificado algún tipo de asentamiento para este tiempo.
A la fecha, la escasa presencia de cerámica del complejo Tollan, así como del complejo Azteca I nos demuestra la intensa actividad a la que estaba sometido el valle por ser un lugar de paso obligatorio; estos pocos ejemplares con que contamos no son producción local. Entre 1390 y 1521 dC en el valle de Teotihuacan aparece el complejo cerámico Azteca II, III tardío y Contacto. Nichols (Reference Nichols2016) menciona que para este tiempo era la capital de una pequeña ciudad-estado con su propio gobernante (Nichols Reference Nichols2016:34).
Evans (Reference Evans and Sanders2000:906) estima una población de 7.000 a 8.000 habitantes. Fue un centro administrativo y religioso, y sede de un mercado semanal, tanto de obsidiana como de cerámica que se producía en el pueblo (Nichols Reference Nichols2016:35). Se ha registrado arquitectura doméstica, ritual y funeraria reutilizando materiales y espacios teotihuacanos, así como una gran actividad de preparación, cocción, consumo de alimentos, almacenamiento y basurero al interior de los túneles, modificando espacios y construyendo al interior de ellos.
Hacia 1350-1521 dC, Teotihuacan es incorporado por los acolhuas; la importación de la cerámica Azteca III negro sobre naranja se incrementa, especialmente del grupo Tenochtitlán. Otumba pasa a ser el Altepetl del valle de Teotihuacan, siendo un importante centro manufacturero y enclave pochteca (Nichols Reference Nichols2016:36). La presencia de cerámica Rojo Texcoco y Azteca Polícromo es continua. En Atetelco, Rubén Cabrera en exploraciones realizadas en 1998 registra un horno abierto de producción cerámica de contacto (Carrillo Reference Carrillo-Ruiz, Cabrera and Ortega2011).
Vajilla de servicio: Conformada por cajetes hemisféricos, cajetes de silueta compuesta, cajetes rectos divergentes, platos. No es muy abundante la cerámica decorada negro sobre naranja, pero sí encontramos diseños característicos del Azteca II, Azteca III tardío, Azteca IV y del Contacto, además de cerámica Rojo Texcoco, Azteca Polícromo, Azteca Polícromo Esgrafiado y Engobe guinda, además de monocromos naranja y café pulido (Figura 5).
Complejo cerámico Azteca, molcajete con decoración negro sobre naranja Azteca III, se observa el fondo muy desgastado por el uso. (Color en la versión electrónica)

Figura 5 Long description
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Vajilla doméstica: Formada por ollas de gran formato, ánforas, jarras, comales, molcajetes, cazuelas y apaxtles; la mayoría de ellas presentan un engobe café claro y oscuro con una capa de cal. Algunas ollas y jarras presentan decoración negra sobre naranja.
Vajilla ritual: Básicamente la conforman hasta el momento los sahumadores calados y pintados, y en ocasiones los mangos cuentan con una terminación zoomorfa. No se han encontrado fragmentos de braseros hasta el momento.
Conclusiones
Con el análisis detallado de toda la cerámica proveniente de contextos primarios y fechamientos de los túneles que exploró la Dra. Linda R. Manzanilla, se pudieron establecer y definir los complejos cerámicos presentes durante el Epiclásico hasta el momento del contacto, los que no estaban identificados en su totalidad. En la mayoría de los casos esto se realizó con material doméstico proveniente de las diferentes actividades que se desarrollaron allí. Con este trabajo se logró entender la dinámica del sitio y el uso de los túneles para actividades domésticas y rituales durante la ocupación Coyotlatelco y Azteca, y principalmente ritual y funeraria durante la ocupación Mazapa.
Agradecimientos
Gracias a la Dra. Linda R. Manzanilla por darme la oportunidad de realizar el análisis de la cerámica dentro del Proyecto “Estudio de túneles y cuevas en Teotihuacan”.
Declaración de financiamiento
Esta investigación no ha recibido subsidios específicos de ningún organismo de financiación, sector comercial o sin fines de lucro.
Declaración de disponibilidad de datos
Los datos que respaldan los hallazgos de este estudio están disponibles abiertamente en las diferentes publicaciones que se ha hecho sobre este proyecto de investigación cuya directora es la Linda Manzanilla Naim. Las piezas arqueológicas procedentes de este sitio se encuentran resguardadas en el Acervo Arqueológico de la Zona Arqueológica de Teotihuacan, INAH.
Conflicto de intereses
El autor declara que no hay ningún conflicto de intereses.