El brillante color de las plumas, elegancia e inteligencia hicieron que los guacamayos, loros y otros psitácidos estén entre las aves de mayor importancia cultural en las Américas. Una particular manifestación de ello fue el transporte, uso y posible cría de guacamayos escarlatas (Ara macao) en la región del sudoeste de Estados Unidos y noroeste de México (abreviada como SW/NW por sus siglas en inglés) durante tiempos precolombinos. El presente libro aborda desde múltiples y contemporáneas perspectivas, metodologías y enfoques, el registro material de este fenómeno manifestado en decenas de restos óseos, representaciones visuales y otras evidencias dispersas en todo el SW/NW.
El prólogo a cargo de Charmion McKusick (a quien también está dedicado el libro) introduce los 14 capítulos que constituyen “Aves del Sol”. Por su parte, los editores aprovechan la Introducción para definir los antecedentes de investigación y explorar la variabilidad cultural, histórica y geográfica asociada con las evidencias de psitácidos en contextos arqueológicos del SW/NW. A continuación, Peter Whiteley emplea detallada evidencia etnohistórica, etnográfica y lingüística para esbozar hipótesis acerca del origen y transformación de los rituales y simbolismo vinculados con los guacamayos en esta región. Destaca que, si bien los guacamayos están recurrentemente asociados con el verano, sur y a menudo en contrapunto con cuervos y turquesa, una gran riqueza interpretativa matizó su culto. Coincidentemente, Octavius Seowtewa, en el siguiente capítulo, proporciona una perspectiva émica, que refiere como hasta el día de hoy, para los Zuni, los guacamayos reciben el mismo trato, afecto y respeto que un familiar.
La conexión precolombina entre el SW/NW y Mesoamérica es evaluada por Ben Nelson, José Luis Punzo Díaz y Christopher Schwartz a través de una revisión etnohistórica, etnográfica y arqueológica. A partir de ello demuestran que aun cuando la importancia cultural que tuvieron las coloridas plumas de psitácidos en Mesoamérica está bien documentada en códices y otros escritos, el registro zooarqueológico de loros está limitado a media docena de hallazgos. Esta aparente ausencia subraya las particularidades vinculadas con la explotación y transporte de guacamayos entre ambas regiones. Al respecto, habría que decir que, aunque existen algunos hallazgos omitidos por los autores, queda mucho trabajo por desarrollarse en Mesoamérica para identificar y caracterizar posibles centros de avicultura. Como ejemplo, sugerente evidencia molecular y etnohistórica apuntan a Veracruz como un potencial foco proveedor de aves.
Los siguientes capítulos presentan reanálisis de numerosos hallazgos de guacamayos y otros loros en diferentes subregiones del SW/NW, así como otros análisis complementarios, a partir de revisiones de colecciones empleando nuevas técnicas y aproximaciones teóricas. Christine Szutzer se enfoca en la región Hohokam del sur de Arizona donde hallazgos en 14 sitios sugieren que, si bien los guacamayos fueron relativamente escasos, también pudieron ser relativamente tempranos. En contraste, Stephen Plog, Katelyn Bishop, Douglas Kennett, Samantha Fladd y Thomas Harper reevalúan los restos de decenas de restos de guacamayos y otros psitácidos de Pueblo Bonito y otros sitios en Chaco Canyon, Nuevo México. Combinando detallada información contextual y espacial con fechados radiocarbónicos directos, ADN mitocondrial antiguo y otros reinterpretan la utilización, deposición ritual y posible significado de estas aves en esta subregión. De la misma forma, Patricia Gilman presenta reanálisis de especímenes y contextos de deposición en la subregión Mimbres para resignificar la relevancia de los guacamayos para las comunidades asentadas en esta cuenca. Christophe Schwartz, por su parte, sintetiza la información sobre los loros del área de Flagstaff en Arizona central, incluyendo análisis isotópicos recientes para explicar la circulación y uso de estas aves. Mientras tanto, Patrick Lyons y Patricia Crown revisan los registros de psitácidos de cuatro pueblos ubicados en el centro este de Arizona. Asimismo, Michael Whalen emplea registros originales de las excavaciones de Charles Di Peso en Paquimé, Chihuahua, para evaluar qué tan factible pudo haber sido la crianza de estas aves en el sitio que comprende la mayor cantidad de hallazgos de psitácidos. Como resultado sugiere que Paquimé (y por extensión, gran parte del SW/NW) fue, probablemente, más un centro de consumo que de crianza y avicultura.
La representación pictórica de guacamayos en el arte rupestre, kivas y vasijas ceremoniales en el SW/NW es examinada por Polly Schaafsma, quien destaca algunos patrones iconográficos y figurativos sugestivos, tales como la metafórica relación entre los guacamayos y el arcoíris al vincular el sol con la lluvia. Randee Fladeboe y Kelley Taylor, por su parte, consideran la cuestión de la crianza y salud de los guacamayos a partir de análisis paleopatológicos, empleando microtomografías computarizadas y avicultura moderna para reconstruir la edad, adquisición, mantenimiento y uso de estas aves. Christopher Schwartz, Kelley Taylor y Michelle Hegmon complementan esta apreciación empleando una perspectiva fenomenológica basada en la “arqueología de la experiencia humana” para destacar algunas de las limitaciones que hubieran hecho de la crianza y transporte de estas aves, una tarea enormemente compleja y especializada. Finalmente, en las Conclusiones, los editores presentan un balance de los estudios sobre los restos de guacamayos y otros loros en el SW/NW, resaltando no solamente la variabilidad temporal, geográfica y contextual de su deposición, pero también algunas de las problemáticas emergentes a partir de los estudios presentados en el libro.
“Aves del Sol” verifica y resignifica la importancia que los loros y guacamayos tuvieron para las sociedades indígenas del SW/NW. Si bien hubiera sido ideal que el trabajo incorpore una base de datos exhaustiva de los registros arqueológicos conocidos en toda la región, la diversidad de aportes y perspectivas es bienvenida. De hecho, la interdisciplinariedad de estos estudios resalta el gran potencial que tiene revisar colecciones existentes a la luz de nuevos análisis zooarqueológicos, paleopatológicos, dataciones radiocarbónicas, análisis isotópicos, paleogenómicos y otros. En este sentido, este volumen inspira e incentiva a que investigadores a lo largo de todo el continente se animen a explorar las numerosas y emergentes posibilidades interpretativas acerca de la interacción entre las sociedades que habitaron el continente y su enorme riqueza ornitológica a través de su complejo y variable registro arqueológico.