El análisis de densidad poblacional y distribución espacial constituye un tema medular en torno al desarrollo de las sociedades. La forma en la cual se distribuye una población humana en el espacio conlleva efectos determinantes en la estructura interna de la sociedad y, viceversa, la interrelación de los factores económicos, administrativos, sociales, culturales, tecnológicos y políticos en la sociedad es el reflejo de la organización espacial. La distribución y la densidad poblacional sugieren cómo una población ocupa, utiliza y aprovecha el espacio físico donde habita y se desarrolla.
En el caso de la cultura olmeca de la costa sur del Golfo de México, la densidad poblacional ha sido un punto de interés desde hace más de medio siglo precisamente porque guarda una estrecha relación con la organización social, la especialización y la mano de obra necesaria para la elaboración del arte y la arquitectura monumental. Heizer abordó la problemática de la población de la capital de La Venta, Tabasco, que en ese entonces fue considerada un centro ceremonial vacante. Heizer (Reference Heizer1960) tomó en cuenta el tamaño de la isla en donde se localiza este sitio, la posible área de sustento, la productividad del maíz cultivado con la técnica de la roza y el volumen de la arquitectura monumental como base para extrapolar la mano de obra que participó en su creación. Dos décadas después, Coe y Diehl estimaron una población de 1,000 habitantes en la capital de San Lorenzo, con base en el número de montículos bajos que se registraron en superficie (Coe y Diehl Reference Coe and Diehl1980:vol. 1, pp. 29–30). Posteriormente, al comprobar que los montículos bajos no eran construcciones olmecas, se rechazó dicho cálculo (Cyphers Reference Cyphers and Cyphers1997; Hernández Reference Hernández2010).
La antigua demografía olmeca quedó oculta a los arqueólogos hasta que se emprendieron reconocimientos sistemáticos e intensivos en superficie a nivel regional. En ellos se retomó la idea de que la densidad poblacional está estrechamente relacionada con el patrón de asentamiento por la intrínseca relación entre la organización social y la arquitectura. El reconocimiento que se llevó a cabo alrededor de San Lorenzo aportó las bases para calcular la población entre 4,900 y 10,500 habitantes durante el apogeo del sitio (Cyphers et al. Reference Cyphers, Murtha, Borstein, Noguera, Lunagómez, Symonds, Jiménez, Ortiz and Figueroa2007–2008).
Durante muchos años, los arqueólogos han obtenido diversos coeficientes poblacionales a través de estudios etnográficos y etnoarqueológicos, con el fin de realizar estimaciones y cálculos demográficos de sociedades extintas a nivel de unidad doméstica. Naroll (Reference Naroll1962) presenta uno de los estudios más significativos en torno a la estimación poblacional de una sociedad antigua que se basó en un estudio etnográfico de 18 comunidades. Naroll propone una fórmula estadística que se fundamenta en el área total de los pisos de las viviendas, llegando al resultado de una persona por cada 10 m2. Siguiendo el mismo sistema, Clarke, en su investigación en el suroeste de los Estados Unidos, propone una persona por cada 3 m2 (Clarke Reference Clarke1971) con base en la etnografía de la región respectiva de estudio. En el caso de Mesoamérica, Sanders propone para las tierras bajas mayas la cantidad de cuatro individuos por unidad doméstica, basándose en censos del siglo XVI (Sanders Reference Sanders1962–Reference Sanders1963). Por su parte, Puleston (Reference Puleston1973) plantea 10 personas por casa con base en datos de Noh Petén al momento de la conquista española. Asimismo, en la actualidad, el coeficiente más utilizado en esta área es el proveniente del trabajo etnográfico de Redfield y Villa Rojas (Reference Redfield and Villa R.1934) en Chan Kom, Yucatán, donde calculan 5.6 habitantes por familia.
Otro estudio sobre la estimación del tamaño de unidades domésticas pertenecientes al periodo Preclásico es el efectuado por Clark en el sitio Paso de la Amada, localizado en la región del Soconusco, en el estado de Chiapas. Con la intención de verificar la existencia de la estratificación social, se llevaron a cabo excavaciones en unidades domésticas de distintos sectores del sitio. Las investigaciones demostraron que las estructuras domésticas más comunes en Paso de la Amada tenían un área de 32 m2, estaban dispersas por todo el sitio y no fueron colocadas en plataformas o en grupos como en otras áreas de Mesoamérica (Clark Reference Clark1994). Aunado a lo anterior, se identificó una estructura de dimensiones mayores con respecto al tamaño promedio de las casas en el sitio. Dicha estructura, ubicada en el Montículo 6, presenta una serie de pisos sobrepuestos, una gran cantidad de basura doméstica y fogones. Por lo tanto, Clark la define como la más grande, elaborada e impresionante unidad doméstica de estatus elite perteneciente a las fases Locona Temprano y Ocós (1600–1450 a.C.) con una área de 262.57 m2 (Clark y Pye Reference Clark, Pye, Laporte, Arroyo and Mejía2006).
Para el caso de San Lorenzo, hasta 2007 no se contaba con una amplia muestra arqueológica de las casas de habitación procedente de las excavaciones. En parte se debió a que la cobertura vegetal de la región olmeca y la profundidad de las ocupaciones antiguas inhiben el registro de las estructuras desde la superficie. Por otro lado, la extensión vertical y horizontal de las excavaciones está limitada por el corto tiempo de la estación seca, la única temporada en que es posible realizar trabajos subsuperficie.
En vista de lo anterior, se diseñó una investigación en la cual se podría obtener una muestra adecuada de las estructuras y, por ende, evaluar con mayor precisión el tamaño y la densidad de la población de la capital de San Lorenzo, Veracruz. Mediante un programa sistemático de 2,602 pruebas hechas con barreno (Figura 1), se registraron 1,099 superficies ocupacionales, las cuales incluyen en su mayoría pisos preparados que corresponden al interior de estructuras. Estos pisos permiten estimar confiablemente el número y el tamaño de las estructuras durante la parte final del apogeo de la capital, 1200–1000 cal a.C. (Cyphers et. al. Reference Cyphers, Murtha, Borstein, Noguera, Lunagómez, Symonds, Jiménez, Ortiz and Figueroa2007–2008). Luego, mediante el análisis de la distribución espacial de estas superficies mediante Sistemas de Información Geográfica (SIG) se calculó la población del sitio, la cual tiene importantes implicaciones para la interpretación del desarrollo y decadencia de esta capital.
Plano del sitio arqueológico de San Lorenzo, Veracruz, en el cual se muestra la ubicación geográfica de las 2,602 pruebas de barreno y la extensión mínima del asentamiento. Mapa topográfico de T. Murtha y Gerardo Jiménez.
LA CAPITAL OLMECA DE SAN LORENZO, VERACRUZ
El sitio de San Lorenzo se ubica sobre una isla que se eleva dentro de los vastos humedales de la cuenca baja del río Coatzacoalcos (Ortiz y Cyphers Reference Ortiz, Cyphers and Cyphers1997). Las investigaciones arqueológicas previas (e.g., Stirling Reference Stirling1955; Coe y Diehl Reference Coe and Diehl1980), aunadas a las del Proyecto Arqueológico San Lorenzo Tenochtitlan (PASLT 1990–2016), aportan elementos que indican que San Lorenzo llegó a ser un centro regional muy grande y complejo que se ubicó en una zona con alta concentración de recursos naturales y que desarrolló un sistema regional de comunicación y transporte en sintonía con las características de las llanuras costeras del Golfo de México (Cyphers et al. Reference Cyphers, Noguera and Rodríguez2013).
Los elementos especiales del entorno particular de la isla de San Lorenzo incluyen: a) la alta disponibilidad de recursos alimenticios en los cercanos humedales, b) el resguardo del lugar a través de la circunscripción total por agua, c) la interconectividad extraordinaria que procede de la forma atípica de la red fluvial navegable que lo encierra, y d) su tamaño modesto (unas 2,200 ha), lo cual permite un acceso relativamente expedito a las cercanas concentraciones de recursos en los humedales (Cyphers Reference Cyphers2012). Sin duda alguna, el entorno ambiental de San Lorenzo jugó un papel muy importante en su desarrollo, y las características fisiográficas lo hacían un asentamiento estratégico en todos los aspectos.
Alrededor de 1800 cal a.C., llegaron los primeros moradores a la isla de San Lorenzo en donde fundaron una aldea sobre el terreno más alto, en ese entonces cubierto con selva virgen. Los tubérculos figuraban de manera importante en su alimentación y el maíz en menor grado. Estos pobladores construyeron islotes en los humedales para usarlos como campamentos estacionales durante los periodos en que se abastecían de alimentos y otros recursos acuáticos (Cyphers y Zurita Reference Cyphers, Noguera, Burger and Rosenswig2012; Cyphers et. al. Reference Cyphers, Noguera and Rodríguez2013).
Los habitantes tempranos de San Lorenzo realizaron los primeros esfuerzos destinados a crear arquitectura monumental, los cuales lograron darle forma al lomerío mediante nivelaciones y rellenos. Entre 1800 y 1400 cal a.C. movieron 1,300,000 m3 de tierra para iniciar la construcción de la réplica de una montaña sagrada. Comenzaron otras construcciones menores como plataformas escalonadas y patios hundidos. En este tiempo se colocaron las primeras ofrendas en la base del cerro El Manatí (Ortiz y Rodríguez Reference Ortiz, del Carmen Rodríguez M., Clark and Pye2000), quizá el primer espacio ritual para las élites y demás grupos sociales. En su vida cotidiana, usaron vasijas de cerámica y de piedra, así como herramientas hechas de roca volcánica importada de la sierra de los Tuxtlas. Es posible que las técnicas escultóricas básicas tuvieran su origen en las tempranas tecnologías a través de las cuales confeccionaron objetos utilitarios.
San Lorenzo alcanzó su máximo esplendor entre 1400 y 1000 cal a.C. Su tamaño llegó a rebasar las 700 ha. La gran meseta artificial se posiciona en el centro del sitio. En las laderas construyeron varios niveles de terrazas habitacionales mediante la aplicación de rellenos de tierra y la edificación de muros de contención. En total se movilizaron entre seis y ocho millones de metros cúbicos de rellenos para su construcción, siendo una obra sin parangón en el Preclásico Inferior (Cyphers et. al. Reference Cyphers, Murtha, Borstein, Noguera, Lunagómez, Symonds, Jiménez, Ortiz and Figueroa2007–2008).
Las numerosas excavaciones que se han realizado en la cima, las terrazas y en la periferia del sitio aportan datos que sugieren que el asentamiento en San Lorenzo muestra un alto grado de organización en zonificación social. De comprobarse dicha hipótesis, podríamos argumentar que las casas habitación se construyeron en los sectores de acuerdo con el estatus social de sus habitantes: la cima de la meseta fue habitada por la gente más importante y los edificios administrativos y ceremoniales; las terrazas se llenaron de las habitaciones de la élite menor; y la gente de bajo estatus ocupó la periferia, una zona de menor altura. En este caso, el estatus tendería a disminuir al distanciarse de la cima de la meseta, lo cual coincide con la disminución de la altura del terreno (Cyphers et al. Reference Cyphers, Noguera and Rodríguez2013).
Un ejemplo de lo anterior consiste en el recinto administrativo-ceremonial llamado el Grupo E, el cual se ubica cerca del centro de la cima de la meseta. Compuesto por cuatro plataformas de tierra ubicadas alrededor de un patio, está asociado con importantes iconos de gobierno como son un trono, una cabeza colosal y un portaestandarte (Cyphers Reference Cyphers, Uriarte and Cicero2004; Cyphers et. al. Reference Cyphers, Hernández, Varela, Gregor, Lucero and Fash2006). Las alegorías del conjunto se centran en los mitos de origen, el agua, la fertilidad y el inframundo. Fue el palacio de gobierno, santificado por el retrato colosal de un dignatario ancestral. Ahí los gobernantes hereditarios tomaron importantes decisiones sociales, económicas y políticas desde su trono. Llevaron a cabo ritos públicos y privados en el umbral simbólico entre los mundos terrestre y espiritual.
Por otro lado, en cuanto a la vida cotidiana, las élites de San Lorenzo disfrutaban de un estilo de vida desconocido por parte de sus vecinos distantes. Con base en los datos recopilados en las excavaciones, sabemos que sus residencias eran muy grandes y complejas con varios cuartos y, en algunos casos, con patios interiores. Se ha observado repetidamente que adornaron los pisos y muros de tierra con repellos de color rojo, anaranjado y amarillo aunque también aprovecharon materiales locales como la grava, la arena y la bentonita para los pisos de las estructuras.
A través de las excavaciones realizadas durante nueve temporadas de campo, de manera preliminar se infiere un patrón de distribución de los pisos repellados con arenas pigmentadas con hematita roja, el cual señala una asociación con el estatus de los residentes. En particular parece que abundan en estructuras que se encuentran en la cima de la meseta. Luego siguen en popularidad en las terrazas, en donde también hay residencias grandes y complejas con detalles de lujo. Por último, hay una menor presencia de pisos rojos en la periferia. Las terrazas presentan toda la gama de estilos constructivos de los pisos mientras que en la periferia, las casas habitación son modestas con pisos de tierra apisonada, grava y arena.
La residencia más ostentosa conocida hasta ahora es el Palacio Rojo, el cual destaca por su gran tamaño y el estilo constructivo en el cual se integraron elementos arquitectónicos pétreos como son una gran columna, recubrimientos de escalón, dintel y drenaje, enormes muros de tierra y gruesos pisos rojos. En su interior, los cuartos tenían distintas funciones como, por ejemplo, el cuarto central que se utilizó para ceremonias privadas como sería la veneración de ancestros; otro que fungió como un almacén de escultura; y otro más era el espacio destinado al tallado escultórico (Cyphers Reference Cyphers2012).
San Lorenzo llegó a tener muchos problemas alrededor del 1000 cal a.C. y dejó de fungir como una capital. Su decadencia probablemente se debe a varios factores que incluyen la competencia de La Venta, cambios ambientales, conflictos internos y crisis de alimentos. Una gran parte de la población abandonó el lugar en busca de una mejor vida.
EL PROGRAMA DE PRUEBAS CON BARRENO
Los programas de muestreo espacial que utilizan pruebas con barreno son particularmente aptos para examinar los depósitos estratificados y profundos de sitios arqueológicos que carecen de obstáculos enterrados (Bailey y Thomas Reference Bailey and Thomas1987; Borstein Reference Borstein2001; Dunnell y Campbell Reference Dunnell and Campbell1977; Howell Reference Howell1993; Kruger Reference Kruger2000; Price et al. Reference Price, Hunter and McMichael1964; Scarborough 1991; Stein Reference Stein, Carstens and Wesler1983, Reference Stein1986; Wendt Reference Wendt1998, Reference Wendt and Pool2003; Wiant et al. Reference Wiant, Hajic, Styles, Philips and Brown1983). Las pruebas arrojan una gran cantidad de información a bajo costo sin causar afectaciones negativas.
El sitio arqueológico de San Lorenzo resultó ser un buen candidato para un programa intensivo de pruebas con barreno debido a la virtual ausencia de obstáculos ocultos, la profundidad de los estratos preclásicos (hasta 20 metros bajo la superficie), la poca visibilidad de vestigios en superficie, y su larga historia ocupacional. El programa de pruebas de barreno en el sitio de San Lorenzo, realizado entre 2005 y 2007, consistió en un muestreo sistemático en el cual se realizaron 2,602 pruebas de barreno a intervalos de 20 metros en diferentes sectores del sitio (Figura 1). Aunque originalmente se pretendía obtener una cobertura completa del asentamiento, la profundidad y complejidad de los estratos en algunas porciones del sitio absorbió el tiempo y los recursos logísticos del proyecto, razón por la cual el muestreo de terrazas y periferia no se pudo terminar. No obstante, se consiguió una muestra estadísticamente válida de dichos sectores. Cabe señalar que la obra intitulada Atlas Digital de la Zona Arqueológica de San Lorenzo, Veracruz (Cyphers et al. Reference Cyphers, Murtha, Noguera, Jiménez, Guevara, Gracia, Baizabal, Lunagómez, Borstein, Symonds, Ortiz and Figueroa2014) presenta, en formato impreso y en un video, el método y su aplicación en la capital olmeca, así como las interpretaciones preliminares y el registro de los cortes estratigráficos de las 2,602 pruebas.
Entre los métodos utilizados en el programa de pruebas con barreno, se aplicó una sistematización de la descripción de los suelos con base en sus características pedológicas y el cotejo constante de los mismos durante el proceso de muestreo. Las propiedades físicas de los suelos formaron la base principal de la sistematización e incluyeron: la cantidad de materia orgánica, textura, plasticidad, inclusiones, humedad, drenaje interno y color. Se utilizó el sistema de color Munsell para la descripción del color de los sedimentos húmedos.
La identificación de las superficies ocupacionales se pudo lograr con cierta facilidad como, por ejemplo, los pisos rojos, amarillos, anaranjados que consisten en superficies preparadas de arena con grava, aglutinantes y pigmentos. De igual manera, los pisos de grava y arena generalmente se manifiestan de manera nítida con un mínimo de distorsión por la acción giratoria del equipo. Tampoco hubo problema en identificar, una piedra sedimentaria local que los olmecas utilizaron como piso o preparativo del piso por su cualidad de impermeabilidad. Por otro lado, en algunos casos se pudo lograr la identificación de apisonados, manchas oscuras delgadas y superficies compactadas con grava dispersa; sin embargo, se considera que su presencia en la muestra está sub-representada por su alto grado de dificultad.
Para los fines del presente estudio, se definieron intervalos de altura que corresponden grosso modo con distintos sectores: de 66 a 60.001 msnm, pertenece a la cima de la meseta; de 60 a 40.001 msnm, abarca principalmente las terrazas y algunos otros terrenos en el extremo noroeste del sitio; y, de 40 a 22 msnm, corresponde a la periferia. Para simplificar la presente discusión haremos referencia a estos sectores como cima, terrazas y periferia.
Se trazaron algunos límites del sitio con base a la presencia/ausencia de material arqueológico en las pruebas con barreno, lo que apunta a un tamaño mínimo actualizado de 775 ha. Dichos límites se muestran en la Figura 1. Dentro de estos límites del sitio hay 42.84 ha que conforman la cima de la meseta, de las cuales se muestreó el 98% (42.09 ha). El muestreo del sector terrazas abarcó 46 ha de las 103 ha que lo constituyen, lo que significa el 45% de su superficie. Finalmente, el sector periférico, que cubre un área de 630 ha, fue analizado en un 13% (84 ha). Debido a los distintos muestreos, cada sector se analizó de forma independiente.
La sistematización de la descripción de los suelos de los 25,820 estratos repartidos en 2,602 pruebas ha facilitado las correlaciones estratigráficas que condujeron a la identificación de varias etapas de deposición con temporalidades distintas (Cyphers et al. Reference Cyphers, Murtha, Borstein, Noguera, Lunagómez, Symonds, Jiménez, Ortiz and Figueroa2007–2008). El presente estudio versa únicamente sobre la etapa constructiva denominada BAV que se caracteriza por un suelo arcillo-arenoso amarillento, en la cual hay 8,087 estratos en total. De este número, 1,099 se definen como pisos de estructuras arquitectónicas. La etapa BAV corresponde temporalmente a la fase San Lorenzo B (1200–1000 cal a.C.), momento de mayor esplendor del sitio y, tal como veremos más adelante, de mayor densidad poblacional.
La identificación de los pisos de estructuras arquitectónicas en las pruebas con barreno se apoya en las excavaciones del PASLT, en las cuales se obtuvo una amplia muestra de los tipos de piso que existen en el sitio. Los pisos corresponden al interior de las estructuras y se elaboraron con diversos materiales como, por ejemplo, el mineral ferroso llamado hematita que se mezcló con arenas y arcillas; la roca sedimentaria llamada bentonita que se aplicó para formar pavimentos; la grava; la arena; y delgadas capas de arcillas arenosas de varios colores. Cabe señalar que pueden coexistir varios tipos de piso en una sola estructura y algunos de estos materiales constructivos aportan información acerca de las funciones del edificio e incluso su grado de prestigio.
En cuanto a las superficies exteriores, cabe señalar en primer término que los pisos de arena roja, amarilla y anaranjada son exclusivos de los interiores de las estructuras y tienen muros que los delimitan. En segundo lugar, las superficies de grava ubicadas en la intemperie se detectan con facilidad porque se caracterizan por tener una disposición irregular (i.e., no horizontal) y variable, así como por los efectos visibles de la lixiviación y la ausencia de muros que las limitan. Los pisos de grava y arena que corresponden al interior de estructuras son horizontales, de grosor homogéneo y no manifiestan los efectos de la erosión por estar a la intemperie. En tercer lugar, los pavimentos hechos de lajas de bentonita son superficies que se han registrado únicamente en el interior de los edificios. Es posible que una laja aislada en una superficie al aire libre pudiera confundirse con un piso de bentonita en una prueba; no obstante, no se considera que esta posibilidad pueda afectar en gran medida los resultados ya que de igual modo una prueba puede perforar un pequeño claro en un pavimento de bentonita, creando de esta manera una subestimación.
De acuerdo con el enfoque de la arqueología demográfica de Hassan (Reference Hassan1981), estos pisos son evidencias clave que permiten determinar el número y el tamaño de los edificios y, por ende, una aproximación a la estructura poblacional vista a través de los patrones estáticos de distribución. Lo anterior tiene una gran relevancia para la interpretación de fenómenos dinámicos de la cultura como la organización social y política, las migraciones y la subsistencia, entre otros.
Se ha realizado la correlación de los datos estratigráficos obtenidos de excavación con los de las pruebas con barreno en varios frentes, lo que muestra la confiabilidad de la estratificación presente en las pruebas de barreno. Además la realización de pruebas de barreno a intervalos de 5 m en varios tramos cortos permitió examinar con detalle el tamaño de estructuras y su densidad. Como ejemplo de lo antes mencionado se pudieron cotejar las medidas reales del Palacio Rojo vistas a través de excavaciones y pruebas de barrenos oportunistas, y las observadas en las pruebas de barreno sistemáticas. Los primeros cálculos conservadores del tamaño del Palacio Rojo se basaron únicamente en las excavaciones del frente B3–11. Cuando se aplicaron las pruebas de barreno en el lugar se pudo constatar que la estructura cubre un área mayor a 2,000 m2 (Cyphers Reference Cyphers2012).
Es importante hacer hincapié en el hecho de que la muestra de superficies ocupacionales enterradas que se obtuvo del programa de pruebas de barreno no siempre permite saber con seguridad si los pisos registrados son de carácter doméstico, ceremonial u otro. Solamente cuando existen excavaciones extensivas cercanas se puede lograr distinguirlos. Un ejemplo es el Grupo E ubicado en la cima de la meseta, que cubre un área de más de 10,000 m2 y que gracias a los datos registrados en excavación sabemos que corresponde a una estructura de tipo ceremonial, político, administrativo, y no una de tipo doméstico o residencial (Cyphers Reference Cyphers2012). Por esta razón no se incluye en las estimaciones demográficas de nuestro estudio. En los demás casos es probable que la mayoría de los pisos sean estructuras residenciales.
EL ANÁLISIS
Abordar el complejo tema de la densidad poblacional con el apoyo de los Sistemas de Información Geográfica (SIG), junto con las dimensiones teóricas y metodológicas de nuestro estudio, permitió procesar el gran universo de información cuatridimensional (X, Y, Z, y el tiempo) que arrojó el programa de pruebas con barreno en San Lorenzo. Las aplicaciones SIG que se utilizaron en esta investigación fueron ArcGIS de ESRI y Quantum GIS de OSGeo.
Para el estudio de la densidad poblacional fue fundamental la producción de mapas con variables cuantitativas. De los más útiles fueron los mapas de calor o heat maps, los cuales son representaciones gráficas de datos donde la gradación intensa expresa diversos intervalos de un fenómeno en unidades territoriales. Dichos mapas permiten identificar fácilmente excepciones e información relevante que no es observable a simple vista con otro tipo de instrumento. Es decir, el análisis de las pruebas de barreno por medio de mapas de calor permite identificar concentraciones de pisos, así como pisos aislados e independientes.
El análisis cuantitativo se llevó a cabo a través de una serie de ejercicios geoestadísticos y de densidad poblacional por cada sector del sitio en los cuales se realizaron varias pruebas de concentración a distintos perímetros (20, 40 y 60 metros) con la finalidad de verificar cuál era el idóneo para el análisis de densidad de estructuras. Debido a que más del 70% de las pruebas de barreno contiene un piso, al utilizar el perímetro de 20 metros para definir concentraciones, la aplicación SIG detecta una sola gran concentración dado que la distancia entre cada una de las pruebas es de 20 metros. De la misma manera, existe la posibilidad de que algunas pruebas de barreno no tengan la distancia exacta de 20 metros entre una y otra; si una prueba se localiza a 20.01 metros de su inmediata, la aplicación para realizar heat maps ya no la detectaría dentro de una concentración porque no cae en el rango de 0.1 a 20 metros. Para evitarlo, cuando utilizamos el perímetro de 40 metros le otorgamos a la aplicación un rango de distinción entre posibles concentraciones y así obtenemos agrupamientos con mayor legitimidad y precisión. Asimismo, al utilizar el perímetro de 60 metros se corre en riesgo de sobreestimar el tamaño de área posiblemente por 3,600 m2.
Para poder identificar las áreas con concentraciones de pisos en un perímetro de 40 metros, primero se generó el mapa de calor que se presenta en la Figura 2. En ella se muestran las pruebas de barreno con presencia de pisos ocupacionales, sin tomar en cuenta el tipo de suelo que lo compone o si había uno o más pisos en cada prueba.
Mapa de calor que muestra las concentraciones de pruebas de barreno con presencia de pisos en un perímetro de 40 m. Mapa de Arieta Baizabal.
Luego se obtuvieron las medidas del área de cada una de las concentraciones mostradas en la Figura 3. Los resultados son el punto de partida para inferir el cálculo de densidad de estructuras arquitectónicas y, con base en coeficientes, la estimación poblacional en el sitio.
Imagen que muestra las concentraciones y pruebas de barreno con pisos independientes en los tres sectores del sitio. Mapa de Arieta Baizabal.
Una vez calculadas las medidas de área de las concentraciones de pruebas de barreno con presencia de pisos, realizamos un análisis e interpretación geoestadístico que explica las condiciones regulares e irregulares del fenómeno de densidad de concentraciones y sus tamaños (Figura 3). Como se observa en la tabla de correlación de datos de las medidas de área de las concentraciones de pisos (Tabla 1), el fenómeno es de tipo aleatorio. Es decir, no existe un eje predecible o tendencia en los valores de distribución y de tamaño de las concentraciones en ninguno de los tres sectores del sitio. Debido a lo anterior, se efectuó un procedimiento estadístico para la obtención de medidas de tendencias centrales, las cuales indican en torno a qué valor se distribuyen los datos y sirven para comparar e interpretar el papel que juega el tamaño de cada una de las concentraciones con relación a la medida del área típica o común. Los valores resultantes son de suma importancia ya que forman el punto de partida para examinar la correspondencia del tamaño de las concentraciones y el número de personas que las habitaron.
El área que abarca cada una de las concentraciones en los tres sectores del sitio de acuerdo a la Figura 3.

En el caso de la cima, definida como el área de vivienda de la élite olmeca y los espacios públicos y restringidos de alto rango, el valor de la mediana del tamaño de las concentraciones es de 2,725 m2. Para el sector terrazas la mediana del tamaño de los agrupamientos es de 1,575 m2 y por último, las concentraciones en el sector periférico tienen una mediana de 1,042 m2.
ESTIMACIONES POBLACIONALES
El programa sistemático de pruebas con barreno aporta información numerosa, específica y detallada de los pisos ocupacionales en el sitio. Aunado a lo anterior, los avances tecnológicos para el análisis cualitativo, cuantitativo y geoestadístico, como es el caso de los SIG, permiten examinar con exactitud las particularidades físicas de estos pisos (ubicación, distribución, tipo de suelo, tamaño, entre otras cosas). La cantidad, calidad y sustancialidad de la matriz de datos proporcionada por el programa de pruebas con barreno permite efectuar un análisis de densidad poblacional del sitio olmeca de San Lorenzo con una mayor amplitud y precisión.
El método más conocido y utilizado para calcular la densidad poblacional de un asentamiento prehispánico es aquel que asigna un espacio determinado por habitante; por ejemplo, Naroll (Reference Naroll1962) determina 10 m2 por persona. Aunque las medidas de proporción como la de Naroll han sido de suma utilidad y validez, no son aplicables al tipo de muestreo y a la información utilizados en la presente investigación, razón por la cual se prefiere el método de Hassan (Reference Hassan1981) quien utiliza el número y el área de pisos de los conjuntos domésticos y unidades domésticas para reconstruir la demografía de una población antigua.
No tenemos manera de saber a ciencia cierta si la densidad de población por metro cuadrado en los conjuntos de élite fue igual, mayor o menor que en la periferia en donde vivía la gente común. Se podría proponer, por ejemplo, que el número de personas por metro cuadrado fue menor en la cima por ser de la élite ya que éste contó con un lujo de espacio, tal como se observa en muchas capitales modernas del mundo. Si examinamos las cifras descriptivas de San Lorenzo, se suman otras posibilidades. Por ejemplo, la proporción del área de los pisos con relación al tamaño del sitio señala que las estructuras de la cima casi abarcan el 1% del sitio; las de las terrazas abarcan cerca del 2%; y las de la periferia ocupan casi el 4% del área total del sitio; esto sugiere que la mayor porción de la población vivía en la periferia y la menor en la cima. No obstante, es notable que hay una relación inversa entre el porcentaje de cada sector que se encuentra ocupado con estructuras: el 17% de las 42.84 ha de la cima, el 14% de las 103 ha de las terrazas y el 5% de las 630 ha de la periferia. En conjunto estas tendencias nos llevan a plantear que la mayor densidad poblacional se hallaba en la cima y terrazas, una posibilidad que se pondrá a prueba con los datos del programa de pruebas con barreno.
Además, observamos que los pisos aislados en la periferia indican que más del 70% de la población de este sector ocupaba viviendas independientes de tamaño reducido ya que pocas se encuentran cerca de conjuntos de buen tamaño. Por otro lado, los pisos aislados en la cima y en las terrazas generalmente se posicionan con cierta cercanía a conjuntos de buen tamaño, lo que sugiere que algunos pudieran representar edificios secundarios. Lo anterior puede indicar que había diferencias significativas en el tipo y el tamaño de las familias entre los sectores periferia y cima-terrazas.
En el frente de excavación llamado D4–22, ubicado en el lado oriental de las terrazas, se llevó a cabo un estudio piloto consistente en la comparación minuciosa de los pisos domésticos registrados en las excavaciones con los que se identificación en las pruebas (Arieta Reference Arieta2009). En primer lugar, se pudo aproximar el tamaño del conjunto doméstico de dicha terraza en 800 m2, e inferir su composición en por los menos tres a cuatro estructuras con cuatro o cinco habitantes cada una. De esta manera, se obtuvo una media muestral de 12 a 20 habitantes para el conjunto doméstico. También en este frente se abordó la cuestión de los pisos aislados, sin relación a más allá de 20 metros de su circunferencia, uno de los cuales se presenta en una cercana prueba ubicada en el nivel superior de la terraza. Por lo anterior, este estudio aportó las bases para dos consideraciones importantes: a) que el área de 800 m2 puede servir como una medida de referencia del conjunto doméstico; y b) que, con base en su cercanía a conjuntos residenciales, se pueden definir los pisos aislados como estructuras domésticas de diversos tipos (e.g., sencillos, permanentes o provisionales) con un área promedio de 200 m2 y un número de integrantes de cuatro a cinco personas cada una.
Por lo anterior, se llevó a cabo el análisis poblacional de San Lorenzo mediante el establecimiento de una relación lineal entre los valores propuestos de medidas de referencia de un conjunto (800 m2) y del número de habitantes según el sector. Por ejemplo, la concentración #1 en la cima de la meseta tuvo un área de 2,874 m2, es decir 3.5 veces más grande que el tamaño promedio del conjunto de referencia con 12 a 20 habitantes. Probablemente, la población en esta concentración se elevó entre 43.1 a 71.8 personas con un mediana de 57.4 individuos.
El estudio general incluye el cálculo de habitantes por cada concentración estimada de acuerdo a su área. La estimación poblacional total del asentamiento se basa en la diferenciación de sectores que tuvieron distinta densidad y distribución ocupacional, por lo que se proponen coeficientes para cada uno de ellos. En el caso de la cima, definida como el área de las viviendas de élite y los espacios públicos y restringidos de alto rango, proponemos la estimación promedio de 41 a 68 personas por cada concentración de pisos. Dicho rango deriva de la relación del valor de la mediana del tamaño de las concentraciones propuesto para la cima (2,725 m2), con la medida de referencia de un conjunto residencial de 800 m2 con 12 a 20 habitantes. Por lo tanto, según las tablas por sectores en donde se muestra el área total, en la cima las concentraciones ocupan 5.48 ha (54, 842 m2) y los 59 pisos aislados e independientes cubren una extensión de 1.18 ha (11,800 m2).
Por otro lado, las investigaciones del PASLT en el área de las terrazas indican que la ocupación prehispánica fue extendiéndose hacia las laderas del sitio a través de la construcción de terrazas artificiales para su vivienda (Cyphers Reference Cyphers2012). Para este sector obtuvimos el cálculo de 24 a 39 habitantes en las concentraciones con un tamaño de 1,575 m2 (mediana). Dicho rango será alterado de acuerdo a cada uno de los tamaños de concentraciones para el sector terrazas.
De acuerdo con la proporción del área muestreada sólo contamos con el 45% de la superficie total del sector de terrazas, por lo que para calcular las estimaciones poblacionales de todo el sitio olmeca se realizó un estudio estadístico en donde se proyectó la información del área muestreada al resto de la superficie de terrazas. Es decir, si el área total de las terrazas es de 103 ha y únicamente se muestrearon 46 ha, infiriendo que las concentraciones de pisos cubren sólo 5.97 ha (59,700 m2) de esta última, entonces estaríamos proyectando una ocupación tentativa de 13.36 ha (133,676 m2) de concentraciones para toda el área de terrazas. En lo que respecta a los pisos aislados con un área 0.62 ha (6,200 m2), que resulta de multiplicar el número de pruebas de barreno con pisos independientes en este sector (31 pisos independientes) en correspondencia con la medida de referencia propuesta para las casas (200 m2), inferimos una ocupación territorial de 1.3 ha (13,882 m2) y de allí derivamos el cálculo de 69 estructuras independientes para todo el sector terrazas.
Por último, el sector periférico, área de vivienda de la gente común, estará definido por un conjunto doméstico de un área de 1,042 m2 (mediana) y un cálculo de 16 a 26 habitantes. El número de personas planteado se modificó según los diversos tamaños de concentraciones proyectadas para el área de la periferia. Es de suma importancia mencionar que de acuerdo al tamaño del sector periférico, sólo contamos con el 13% del área muestreada. Tal como en el caso de las terrazas, el cálculo de estimaciones poblacionales de San Lorenzo se efectuó por medio de un análisis estadístico en donde se traslapó la información del área muestreada con relación al resto de la superficie periférica. De esta manera, si el área total de la periferia es de 630 ha y únicamente se muestrearon 84 ha, infiriendo que las concentraciones cubren sólo 3.04 ha (30,406 m2) en esta última, entonces estaríamos proyectando una ocupación tentativa de 22.8 ha (228,000 m2) de concentraciones para todo el sector. A esta extensión hay que añadir la correspondiente a los pisos aislados con un área 0.94 ha (9,400 m2), que resulta de elevar el número de pisos (47 unidades) por la medida de referencia para las casas (200 m2). De acuerdo a lo anterior, inferimos una ocupación de 7.05 ha (70,500 m2) y derivamos el cálculo de 353 pisos independientes para el total de la periferia.
Debido a que las dimensiones espaciales y estimaciones demográficas para las concentraciones y pisos aislados de cada sector son distintas, el análisis estadístico para calcular la población total de San Lorenzo se efectuó por cada uno de los tipos de residencia mencionados y por la medida de área de ocupación proyectada para cada uno de los sectores (cima, terrazas y periferia). Es decir, al área total ocupada de las concentraciones se le aplicó el coeficiente poblacional adecuado arriba propuesto según el sector en donde se localizan (Tabla 2). Lo mismo ocurre con el área total de pisos independientes en la cima, terrazas y periferia (Tabla 3).
Estimaciones poblacionales del área total de ocupación representada por conjuntos en cada uno de los tres sectores del sitio.

Estimaciones poblacionales del área total de ocupación representada por pisos aislados en cada uno de los tres sectores del sitio.

En suma, notamos que nuestras estimaciones demográficas rebasan los cálculos de Symonds et al. (Reference Symonds, Cyphers and Lunagómez2002), los cuales se realizaron a partir del reconocimiento en superficie y con base en una estimación de tamaño de sitio en 500 ha; tienen un rango de 3,500–7,500 (mediana 5,500) habitantes. La reconsideración preliminar de dicho datos a partir del programa de pruebas con barreno que realizaron Cyphers et al. (Reference Cyphers, Murtha, Borstein, Noguera, Lunagómez, Symonds, Jiménez, Ortiz and Figueroa2007–2008) arrojó una población mínima de 4,900 y una máxima de 10,500, lo cual se calculó a partir de un tamaño de sitio de 700 ha. En nuestro estudio se obtuvo una mediana de población (10,413) que coincide con el rango superior del último estudio mencionado y con un tamaño del asentamiento de 770 ha (Tabla 4), lo cual probablemente sigue siendo una subestimación. Observamos que la aplicación de dos métodos distintos para llegar a estimaciones demográficas es una doble comprobación sólida que, en este caso, arrojó cifras comparables. En nuestro estudio, las estimaciones poblacionales aportan, hasta ahora, la aproximación más precisa sobre el número de habitantes en el sitio de San Lorenzo por fundamentarse en la distribución y el tamaño de las estructuras y conjuntos de la capital olmeca.
Estimaciones poblacionales para el sitio de San Lorenzo, Veracruz.

CONSIDERACIONES SOBRE LA ORGANIZACIÓN DEL ESPACIO
Hasta ahora nuestro estudio demográfico ha abordado principalmente las estimaciones poblaciones por sector del sitio. También nos hemos apoyado con algunas observaciones preliminares derivadas de excavaciones extensivas y sondeos como, por ejemplo, la identificación de sectores generales dentro sitio. Además observamos la tendencia de que los pisos rojos, hechos de arena pigmentada con hematita importada, parecen prevalecer en la cima de la meseta, lo cual sugiere su asociación con el estatus. Por sí sola dicha observación es interesante pero carece de una correlación estadística. El programa de pruebas con barreno ofreció la oportunidad de comprobarla.
En efecto, la distribución de los pisos rojos en las pruebas confirma la observación preliminar (Figura 4) ya que se constata la presencia de grandes concentraciones o conjuntos arquitectónicos con pisos rojos, principalmente en dicho sector, las cuales tienen un tamaño entre 8,325 m2 y 2,825 m2. De igual manera, la distribución de otros tipos de piso apoya las observaciones preliminares que se habían ofrecido anteriormente en cuanto a su zonificación social; se registró también una mayor densidad de pisos en la cima, después en las terrazas y por último en la periferia.
Imagen que muestra las concentraciones y pisos rojos independientes en los tres sectores del sitio. Mapa de Arieta Baizabal.

Por otro lado, la distribución global de los pisos rojos dentro del área muestreada señala la presencia de algunos de éstos en las terrazas y la periferia de manera aislada. En las excavaciones del PASLT se han registrado estructuras domésticas en las terrazas que presentan este tipo de piso lujoso, por lo cual se han considerado como zona habitacional y productiva de élites menores.
La distribución de los pisos rojos en la periferia es de forma aislada, particularmente en la porción norte de este sector en donde hay una dispersión. Destaca la presencia de una concentración de gran tamaño, 2,775 m2, que se ubica al noroeste de la meseta, justamente en el lomerío denominado la Loma del Viento, a 1,338.3 m del centro del sitio. La concentración # 9 puede interpretarse como una división interna de la capital, de índole social y territorial, similar a un barrio o calpulli (Monzón Reference Monzón1949; Nutini Reference Nutini1961; Sanders y Price Reference Sanders and Price1968). Aquí los actores de alto estatus social, posiblemente emparentados, dirigieron las actividades ceremoniales y productivas, y administraron a la comunidad local. Por la falta de excavaciones en la Loma del Viento se desconocen los criterios que fundamentaron la identidad de los habitantes de este posible barrio. Inclusive es imposible saber si compartieron la misma identidad o etnicidad con los demás habitantes de la capital. De cualquier forma, la presencia de un posible barrio en San Lorenzo señala una nueva dimensión urbana de la compleja organización del sitio.
IMPLICACIONES
Fue hasta la fase San Lorenzo B (1200–1000 cal a.C.) cuando San Lorenzo alcanzó su máximo desarrollo con una acentuación de los aspectos sociales, políticos, culturales y religiosos. En esta etapa la distribución demográfica muestra que la cima y las terrazas fueron utilizadas por la clase gobernante, quien ocupó los 22 conjuntos más grandes del sitio con una extensión promedio de 2,725 m2. Los 30 conjuntos ubicados en las terrazas tenían un tamaño promedio de 1,575 m2 y las 69 unidades domésticas aisladas con un área aproximada de 200 m2. Los conjuntos y unidades aisladas eran más numerosos pero tenían menor tamaño que los conjuntos de la cima y con una distribución mucho más espaciada. Por su parte, el sector de la periferia, donde habitaba la gente común, caracterizado por los conjuntos y unidades domésticas más pequeñas y aisladas, alcanzando 1,042 m2 por conjunto. Las 353 unidades domésticas independientes distribuidas en todo el sitio contaron con un área tentativa de 200 m2 cada una.
En este momento San Lorenzo tenía una densidad poblacional promedio de 13.4 personas por hectárea, pero esta cifra variará si se examina cada uno de los sectores de forma independiente (Tabla 5). De acuerdo a lo anterior, el sitio consistió en el núcleo poblacional más importante en la Isla de San Lorenzo aunque cabe destacar que los centros menores de Tenochtitlan y Loma del Zapote también tuvieron poblaciones de buen tamaño (Symonds et al. Reference Symonds, Cyphers and Lunagómez2002). La población total de la Isla debió alcanzar entre 8,000 y 18,000 habitantes, cantidad que ejerció una presión demográfica significativa en los recursos alimenticios locales (Cyphers et al. Reference Cyphers, Noguera and Rodríguez2013). La productividad del cultivo de los carbohidratos principales en la temprana dieta olmeca, los tubérculos, no alcanzó para alimentar a la población de la Isla ya que el incremento poblacional aumentó la presión sobre los recursos (Arieta Reference Arieta2013; Cyphers et al. Reference Cyphers, Noguera and Rodríguez2013). Aunque siglos antes el desarrollo y el crecimiento demográfico fueron factores determinantes para convertir a San Lorenzo en la primera capital, para el periodo 1200–1000 cal a.C. se perdió la armonía y el equilibrio con el ecosistema. Es probable que se emprendiera la importación de alimentos para sostener a la población, lo cual podría lograrse sólo a través de la expansión del hinterland de suministro y el mantenimiento del flujo de víveres. Esto se logró a través de las redes fluviales y terrestres de transporte en conjunto con la diseminación de la ideología cósmica de privilegio.
Densidad poblacional para el sitio de San Lorenzo, Veracruz.

La decadencia de una sociedad tan compleja como la de los olmecas de San Lorenzo se debió a varios elementos que actuaron de manera conjunta. Cyphers et. al. (Reference Cyphers, Noguera and Rodríguez2013) apuntan a que el declive del asentamiento probablemente fue provocado por varios factores, entre los cuales destacan los siguientes: el estrés local que se derivó de la creciente población que residía en la isla y que provocó la reducción de espacios para el cultivo; la competencia que se pudo dar entre los grupos fundadores que controlaban los islotes en la zona clave de recursos de subsistencia, la llanura norte; cambios en el medio ambiente; una mayor presión a la población común para trabajar en la construcción monumental, lo que pudo provocar descontento social; el conflicto interno derivado de la sucesión de gobernantes; la fractura social y económica; y cambios ideológicos que minaron las ceremonias tradicionales y el intercambio económico. De estos factores, la alta densidad poblacional en la etapa de auge del asentamiento fue condicionante (más no determinante) para muchos de los factores arriba mencionados.
Abstract
In recent years, population density and spatial distribution analyses have become core topics in the study of the development of societies. A means to examine these topics in the Olmec capital of San Lorenzo, Veracruz, centers on the analysis and interpretation of systematically and intensively performed drilling tests. Thus, we were able to estimate the number and size of the architectural structures located in the different site sectors and, by doing so, estimate the total population in San Lorenzo, in order to infer developmental tendencies at the first Olmec capital.
ACKNOWLEDGMENTS
Es un placer agradecer el apoyo financiero del Consejo Nacional de Tecnología y Ciencia y, de igual manera, se reconocen las contribuciones del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, así como las autorizaciones del Consejo de Arqueología del Instituto Nacional de Antropología e Historia. Se agradece de manera especial a todos los arqueólogos, colaboradores y asistentes que participaron en las temporadas de campo 2005–2007 y, en especial, a Mario Arturo Ortiz (†), Gerardo Jiménez Delgado, Anna Di Castro, Timothy Murtha y Joshua Borstein.





