El Bosque de Darwin: Importancia Histórica y Aproximación Arqueológica
El Bosque de Darwin se localiza en Agua de la Zorra, un pequeño enclave del piedemonte occidental de la Precordillera de Mendoza (2.700 m snm), en el centro-occidente de Argentina. Este árido cordón montañoso se eleva al este del valle longitudinal de Uspallata; hacia el oeste se encuentran las cadenas más altas de la cordillera de los Andes (Figura 1). El área de estudio ha sido de gran interés geológico, paleontológico y económico desde mediados del siglo diecinueve. En primer lugar, las observaciones realizadas por Charles Darwin en su viaje por Sudamérica entre 1831 y 1836—publicado en 1846—tomaron gran relevancia debido, entre otras cosas, al hallazgo de los primeros troncos fósiles de Sudamérica, lo cual generó un gran interés tanto nacional como internacional puesto de manifiesto en las exposiciones decimonónicas (Ottone et al. Reference Ottone, Avellaneda and Koukharsky2011). Posteriormente, Stelzner (Reference Stelzner1873) y Avé Lallemant (Reference Avé Lallemant1890) describieron la geología de los diferentes distritos mineros de Paramillos. Aquí se sintetiza el conocimiento actualizado que incluye la caracterización del bosque descrito por Darwin, localizado en la formación geológica ParamillosFootnote 1 (Poma et al. Reference Poma, Litvak, Koukharsky, Maisonnave and Quenardelle2009) y un sector a 3 km de distancia en la formación geológica Los Colorados, donde también se registran especímenes fósiles que han sido objeto de trabajos paleontológicos recientes (Brea et al. Reference Brea, Artabe and Spalletti2009).
Perfil altitudinal del área de estudio. Localización geográfica y sitios arqueológicos mencionados en el texto: Agua de la Cueva (aprox. 11.000-500 años aP), Vaquería (aprox. 3000-500 años aP), El Tunduqueral (aprox. 2000-500 años aP) y Uspallata Usina Surca (aprox. 600 años aP).
El noroeste de Mendoza cuenta con importantes antecedentes arqueológicos, tales como estudios sobre el poblamiento humano y el paleoambiente en la transición entre Pleistoceno y Holoceno (García et al. Reference García, Zárate and Páez1999), discusiones sobre el límite meridional de la instalación de sociedades con economías productoras de raíz andina durante el Holoceno tardío (Cortegoso et al. Reference Cortegoso, Durán and Gasco2014; Gil et al. Reference Gil, Neme, Tykot, Novellino, Cortegoso and Durán2009) e investigaciones referidas al extremo sur de la expansión incaica (Bárcena Reference Bárcena1979). Uno de los sitios próximos al área estudiada, Agua de la Cueva, posee el registro más antiguo de poblamiento de una vasta región del centro-occidente de Argentina y es un enclave en la discusión continental sobre la colonización del Cono Sur americano (Prates et al. Reference Prates, Politis and Steele2013). La ocupación inicial del sitio corresponde a cazadores-recolectores que provenían de la vertiente occidental de los Andes (García Reference García2003; García y Sacchero Reference Durán and García1989). El uso estacional por parte de poblaciones que podrían tener sus bases residenciales en el valle de Uspallata, con algunas discontinuidades, se extiende hasta tiempos históricos (Castro y Cortegoso Reference Castro and Cortegoso2012; Durán y García Reference Durán and García1989; Lucero et al. Reference Lucero, Cortegoso and Castro2006). El valle cuenta con vastos antecedentes de investigaciones arqueológicas iniciadas con la excavación de túmulos funerarios (Rusconi Reference Rusconi1938) y las primeras descripciones de instalaciones incaicas (Aparicio Reference Aparicio1938). El registro sistemático de sitios, los estudios sobre el destacado arte rupestre del cerro El Tunduqueral y la excavación de aleros rocosos en las estribaciones cordilleranas permitieron discutir vínculos transcordilleranos y el desarrollo temprano de sociedades con economías mixtas, entre otros temas (Bárcena Reference Bárcena1978; Bárcena et al. Reference Bárcena, Roig and Roig1985; Schobinger Reference Schobinger1971). Los trabajos recientes, particularmente bioantropológicos y de isótopos estables, han abordado aspectos como estilos de vida, remplazos poblacionales y variabilidad en el consumo de maíz asociada a fluctuaciones ambientales en los últimos milenios (Da Peña et al. Reference Da Peña, Novellino and Frigolé2016; Gil et al. Reference Gil, Villalba, Ugan, Cortegoso, Neme, Michieli, Novellino and Durán2014; Menéndez et al. Reference Menéndez, Novellino, D'Addona, Bracheta, Béguelin, Bernal, Cortegoso, Durán and Gasco2014). Aun cuando se han estudiado tópicos que abarcan temas de relevancia macrorregional, los antecedentes vinculados a los estudios de la tecnología lítica, y especialmente a las fuentes de explotación de materias primas líticas en la región, son escasos (Cortegoso Reference Cortegoso2009).
Este trabajo es un aporte a la valoración científica del Bosque de Darwin, ampliamente estudiado desde el punto de vista geológico y paleontológico, poniendo de relieve el interés arqueológico a partir del estudio de su explotación como cantera lítica. Se utilizaron distintas vías metodológicas que parten de trabajos de campo geológicos y arqueológicos. Estos permiten presentar una descripción detallada de las formaciones geológicas que contienen los dos sectores con troncos fósiles, la localización de los especímenes, los procesos que afectan su calidad para la talla y la evidencia de explotación prehistórica. Se realizaron análisis microscópicos de lámina delgada para precisar la caracterización petrográfica de los fragmentos de troncos y productos líticos. Se elaboró un SIG para explorar, a partir del análisis espacial predictivo de rutas del menor costo (least-cost path o LCP), la accesibilidad desde enclaves cuyas características se detallan más adelante y que tienen largas secuencias de ocupación humana (Surface-Evans y White Reference Surface-Evans, White, White and Surface-Evans2012; Tripcevich Reference Tripcevich2007). Se realizó también un estudio espacial, recolección de superficie y análisis tecnológico de un taller lítico asociado al Bosque de Darwin.
Los resultados permiten discutir las estrategias de producción, selección e indirectamente transporte involucradas en la explotación de esta fuente. De igual modo, se busca aportar a la comprensión de los cambios en las estrategias de aprovisionamiento de estas materias primas ocurridos a lo largo de la ocupación humana regional. Este trabajo brinda una nueva dimensión a uno de los enclaves geológicos de relevancia y trascendencia científica global descritos originalmente por Charles Darwin.
Aspectos Metodológicos
En un contexto sudamericano, las investigaciones arqueológicas sobre la disponibilidad regional de recursos líticos han cobrado creciente relevancia, destacándose la importancia del aprovisionamiento en la organización de la subsistencia (Alberti y Fernández Reference Alberti and Fernández2015; Bellelli Reference Bellelli2005; Escola Reference Escola2002; Salgán Reference Salgán2012; Skarbun y Páez Reference Skarbun and Páez2013).
El estudio de las modalidades de explotación y las etapas de manufactura realizadas en las fuentes líticas es fundamental para comprender la tecnología humana desde perspectivas sistémicas y organizacionales (Ericson Reference Ericson, Ericson and Purdy1984; Nelson Reference Nelson1991). En este marco, la elección de recursos depende tanto de la forma en que se planifica el aprovisionamiento dentro de otras actividades necesarias para la subsistencia como de la disponibilidad de materia prima y modalidad de acceso (Binford Reference Binford1979; McAnany Reference McAnany1988). No obstante, a nivel general los estudios sistemáticos sobre fuentes representan una parte minoritaria dentro de los estudios de tecnología lítica. Algunos autores sostienen que esto obedece a limitaciones técnicas y metodológicas que dificultan su abordaje, tales como la gran extensión de las fuentes y el volumen de material no diagnóstico, pero fundamentalmente a que las fuentes pueden haber sido usadas durante largos períodos de tiempo y por grupos diversos (Beck et al. Reference Beck, Taylor, Jones, Fadem, Cook and Millward2012).
El área de Agua de la Zorra fue identificada como fuente potencial de recursos líticos (sensu Nami Reference Nami1992) en registros arqueológicos con cronologías que se inician en el Holoceno tempranoFootnote 2 (Lucero et al. Reference Lucero, Cortegoso and Castro2006). A partir de esta caracterización será posible, en futuros trabajos que se realicen en la región, indagar sobre la variabilidad temporal en la explotación de la fuente. Los estudios tecnológicos de esta fuente aportan información sobre estrategias de explotación que se registran en las primeras etapas de producción lítica ejecutadas en la cantera-taller (sensu Nami Reference Nami1992).
En los sectores de las formaciones Los Colorados y Paramillos se georeferenciaron troncos fosilizados en posición de vida y desplazados y dispersiones primarias de especímenes que han sido canteados o explotados como fuentes de materias primas líticas. Esta información se utilizó en la elaboración de un SIG (Figura 2).
Sectores relevados Los Colorados y Bosque de Darwin. Áreas de relevamiento, troncos en posición de vida y desplazados y dispersiones primarias de materias primas líticas.
La máxima dispersión de troncos relevados demarca un polígono de 49 ha de superficie en la formación Los Colorados (Figura 2). El segmento norte limita con la elevación de los cerros; hacia el sur, un profundo cauce aluvional cruza en sentido noreste-suroeste. Los especímenes georeferenciados están en pendientes próximas a 15°. Estas características del terreno y el impacto de fuertes bajadas temporales de agua pueden explicar la ausencia de un área de concentración de materiales como el taller analizado en el otro sector. En el Bosque de Darwin la dispersión de especímenes fósiles delimita un polígono de 94 ha (Figura 2), de las cuales el 69% posee una superficie compuesta por cerros y elevaciones con pendientes de más de 15° y cañadones con más de 5 m de profundidad. Estas características topográficas hacen que el sector sea altamente dinámico. Por tanto la superficie planizada de 1,4 ha, donde se plantearon las unidades de recolección, es uno de los acotados espacios estabilizados. Esta terraza fue muestreada a partir de dos transectas perpendiculares que cubrieron el largo y ancho máximo (600 m2, es decir el 11% de la terraza), procurando controlar procesos tafonómicos de formación de sitio y desplazamiento de materiales. Para evaluarlos se realizó un levantamiento planialtimétrico completo de la terraza con estación total (Figura 3). La Transecta 1 tiene 100 m de largo y la Transecta 2 tiene 50 m; las dos tienen 4 m de ancho y nomenclatura de puntos correlativos cada 5 m. Estas unidades de recolección de 20 m2 se subdividieron en sectores de 10 m2. El primer punto de la Transecta 1 se demarcó en la base del cerro localizado al este de la terraza y el último en una depresión pronunciada hacia el extremo oeste. La primera unidad de recolección de la Transecta 2 limita con un cañadón hacia el sur y se proyecta hacia el norte hasta un cambio de pendiente en la terraza, donde las dos últimas unidades de recolección no registraron material arqueológico. Se indicó para cada unidad de recolección el grado de visibilidad y se realizó una recolección sistemática de todas las piezas líticas. En la Figura 3 se observa la concentración de materiales en la depresión en el centro de la terraza, reflejando el efecto de procesos mecánicos de desplazamiento en superficie.
Levantamiento planialtimétrico de terraza con taller lítico sector Bosque de Darwin.
El análisis tecnológico se realizó en base a una propuesta macroscópica y tecnotipológica (Aschero Reference Aschero1983). Se realizaron análisis sobre secuencias de reducción que combinan variables de estudios de flujo (presencia o ausencia de corteza y atributos dimensionales) con aspectos tecnotipológicos precisos que permiten relacionar los diferentes elementos a procesos específicos de manufacturaFootnote 3 (Collins Reference Collins and Swanson1975; Ingbar et al. Reference Ingbar, Larson, Bradley, Amick and Maudlin1989; Shott Reference Shott2003; Steffen et al. Reference Steffen, Skinner, Ainsworth, Ramenofsky and Steffen1998). La clasificación de los recursos líticos se realizó según una tipología elaborada para el norte de Mendoza (Chiavazza y Cortegoso Reference Cortegoso2004) basada en la descripción litológica-macroscópica que contempla granulometría, translucidez, color y brillo. En la Tabla 1 se especifican los subtipos de rocas silíceas criptocristalinas detectados en las dos áreas de fuentes y en el taller lítico. Se considera que las rocas de mejor calidad son aquellas que presentan estructura homogénea microcristalina con fractura concoidal (Dibble Reference Dibble, Montet-White and Holen1992; Nami Reference Nami1992, Reference Nami2016). También se considera el tamaño, abundancia y forma de los nódulos, pues inciden en la morfología final de las herramientas (Flenniken y Wilke Reference Flenniken and Wilke1989; Kuhn Reference Kuhn1992). Se establecieron tres categorías que describen la calidad de las rocas: mala (muy diaclasada), regular (con diaclasas) y muy buena (estructura homogénea, sin diaclasas).
Descripción Macroscópica de Rocas Silíceas Criptocristalinas Disponibles en las Fuentes.
Con el objeto de precisar la caracterización y variabilidad de los recursos de la fuente, se seleccionaron nueve muestras arqueológicas sobre las que se realizaron análisis de cortes de lámina delgada.Footnote 4 Las muestras proceden de los sectores de fuente Bosque de Darwin y Los Colorados y del taller lítico Bosque de Darwin. Se seleccionaron las rocas más frecuentes y se atendió a la diversidad macroscópica observada en las tres áreas relevadas.
El análisis espacial de rutas del menor costo ha sido aplicado a distintos estudios arqueológicos y es una poderosa herramienta predictiva para discutir aspectos como conectividad, interacción humana y estrategias de aprovisionamiento (Surface-Evans y White Reference Surface-Evans, White, White and Surface-Evans2012; Tripcevich Reference Tripcevich2007). El relieve es un elemento crítico para evaluar acceso y transitabilidad, variando el tiempo según la inclinación del terreno (López Romero Reference López Romero2005). La pendiente se modeló mediante un modelo digital de elevación (DEM) con una resolución de 1 arco segundo, que equivale aproximadamente a 30 m (Tachikawa et al. Reference Tachikawa, Hato, Kaku and Iwasaki2011). Se utilizaron herramientas relacionadas a costes anisotrópicos (Gietl et al. Reference Gietl, Doneus, Fera, Posluschny, Lambers and Herzog2007) que permiten estimar velocidades y tiempo en función de la curva hiking de Tobler (Reference Tobler1993).Footnote 5
Para el análisis espacial se seleccionaron puntos en sitios arqueológicos estratégicos desde los que se evalúan las posibles vías de conexión con la fuente: el cerro El Tunduqueral (valle de Uspallata), Agua de la Cueva (precordillera) y la gruta Vaquería (piedemonte; Figura 1). El valle de Uspallata es un área destacada en la historia de la arqueología de Mendoza, con evidencias que cubren un período de más de siete milenios. El cerro El Tunduqueral sobresale por su notable conjunto de petroglifos vinculados a poblaciones agro-pastoriles de los siglos seis a diez dC (Schobinger Reference Schobinger2009). Agua de la Cueva registra ocupaciones de cazadores-recolectores del límite entre Pleistoceno y Holoceno (García Reference García2003) y una secuencia de ocupación que cubre casi todo el Holoceno (Lucero et al. Reference Lucero, Cortegoso and Castro2006). El sitio Vaquería está en un enclave de articulación entre tierras bajas de las llanuras del este y los ambientes de altura; tiene una secuencia de ocupación iniciada en aproximadamente 3100 años aP hasta tiempos históricos (Figura 1; Chiavazza y Cortegoso Reference Cortegoso2004; Chiavazza et al. Reference Chiavazza, Cortegoso and Puebla2003). En los estudios mencionados se consideraba este sector del norte de la precordillera como área de procedencia de algunas de las rocas silíceas presentes en los registros. Sin embargo, no se habían realizado estudios sobre fuentes, sobre la modalidad de extracción ni sobre vías de articulación con áreas arqueológicas importantes de la región.
En primer lugar, se describe la geología del área y se caracterizan las fuentes y las actividades extractivas detectadas. Finalmente, se presenta el análisis espacial de escala macro, que permite modelar la articulación hacia los Andes en el oeste y hacia las planicies orientales.
Descripción del Área: Formaciones Paramillos y Los Colorados
La precordillera es una provincia geológica formada por rocas paleozoicas, mesozoicas y minoritariamente neógenas con una orientación norte-sur y alturas que sobrepasan los 3.000 m snm, ubicada entre la depresión del valle de Uspallata y las planicies agradacionales pedemontanas orientales. El clima es árido con ausencia de nieve permanente aún en sus mayores elevaciones y con precipitaciones en torno a los 200 mm anuales (González Díaz y Fauque Reference González Díaz, Fauque and Ramos1993).
Paramillos tiene temperaturas medias anuales de 6°C, mínimas del mes más frío de –5° y una estacionalidad intermedia de 4.400 (coeficiente de variación; Hijmans et al. Reference Hijmans, Cameron, Parra, Jones and Jarvis2005).Footnote 6 En la descripción realizada por Avé Lallemant (Reference Avé Lallemant1890) a fines del siglo diecinueve se pone especial énfasis en la severidad de las condiciones ambientales.Footnote 7 Esto afecta la habitabilidad del área y también incide en la calidad de las materias primas y el tipo de soportes que pueden extraerse de la fuente. Gran parte de los especímenes relevados está fuertemente afectada por procesos termoclásticos.
Harrington (Reference Harrington1971) fue el primero que trabajó en detalle y confeccionó un mapa geológico de la zona de Paramillos en la carta geológica denominada Ramblón. A partir de las décadas de 1980 y 1990 se realizaron trabajos de índole regional y estructural (Cortés et al. Reference Cortés, Gonzalez Bonorino, Koukharsky, Xavier Pereyra and Brodtkorb1997; Japas et al. Reference Japas, Cortés and Pasini2008; Massabie Reference Massabie1986; Ramos y Kay Reference Ramos, Kay, Harmon and Rapela1991). Los estudios más modernos desde el punto de vista sedimentológico, paleontológico y volcánico fueron realizados por Brea (Reference Brea1997, Reference Brea2000), Brea y coautores (Reference Brea, Artabe and Spalletti2009), Ottone y coautores (Reference Ottone, Avellaneda and Koukharsky2011) y Poma y coautores (Reference Poma, Quenardelle, Litvak, Maisonnave and Koukharsky2004).
La geología de la zona está caracterizada principalmente por secuencias sedimentarias y volcánicas de edad triásica denominadas por Harrington (Reference Harrington1971) Grupo Cacheuta. Estas fueron unificadas por Strelkov y Alvarez (Reference Strelkov and Alvarez1984) bajo el nombre de Grupo Uspallata, compuesto por las formaciones Paramillos, Agua de la Zorra, Portezuelo Bayo y Los Colorados. Se describen la primera y la última de estas formaciones debido a su contenido fosilífero y la importancia que representan para este estudio. Las dos formaciones difieren en cuanto a disponibilidad y características macroscópicas de los troncos, procesos geomorfológicos que las afectan y el impacto antrópico reciente.
En la Figura 2 se presenta la posición geográfica de los troncos que son considerados como fuente primaria (sensu Nami Reference Nami1992). La posición primaria hace referencia a troncos silicificados que se encuentran en posición de vida dentro de la propia secuencia volcaniclástica y clástica de las formaciones Los Colorados y Paramillos. Se han considerado también como fuentes primarias los especímenes que no están en posición de vida pero que aparecen como afloramientos dentro de las secuencias de bajadas pedemontanas y que han sido transportados como clastos por los abanicos aluviales. Los procesos erosivos actuales han dispersado material suelto a distancias mayores, generando desplazamientos secundarios que alcanzan kilómetros hacia el valle de Uspallata. Se trata de fragmentos pequeños de troncos silicificados que por meteorización mecánica o física son desagregados del individuo original y quedan a disponibilidad de los agentes exógenos. El clima árido con precipitaciones esporádicas genera crecidas repentinas desde sectores de mayor pendiente denominadas flash floods con un gran componente erosivo y de transporte en las planicies aluviales activas.
Formación Paramillos
Esta unidad alberga al bosque petrificado que lleva el nombre de Darwin (Figura 2). Se compone principalmente de rocas sedimentarias y piroclásticas, con potentes intercalaciones de lavas y filones basálticos. Brea y coautores (Reference Brea, Artabe and Spalletti2008) describen horizontes pedogenéticos y dos estratos arbóreos dispuestos entre areniscas y conglomerados laminados, pelitas negras y calizas en secuencias granodecrecientes. Brea y coautores (Reference Brea, Artabe and Spalletti2009) realizaron una reconstrucción paleoecológica del bosque, que estaría compuesto por 60 a 70% de coníferas y 30 a 40% de coristospermales. Los troncos de coníferas reconocidos por Darwin fueron clasificados por Brea (Reference Brea1997) como Araucarioxylon protoaraucana. Según Poma y coautores (Reference Schobinger2009) la proveniencia de los volcaniclastos estaría relacionada con depósitos de origen freatomagmático producto de una erupción piroclástica con plumas volcánicas y flujos piroclásticos asociados.
En el área explotada del Bosque de Darwin se identificaron troncos e improntas en posición primaria (n = 11) de calidades muy variables según su grado de silicificaciónFootnote 8 (Figura 4). Se registraron también dispersiones primarias de fragmentos de distinto tamaño desplazados hacia zonas más bajas (n = 4; Figura 2).
Impronta de tronco petrificado en sección correspondiente al Bosque de Darwin.
Tronco con negativos de extracción en el sector relevado Los Colorados.
Las materias primas predominantes en este sector son de color negro y una gama de grises y pardos claros y oscuros, algunos con manchas y vetas de colores blanquecinos o rojos. Se mapearon dos sectores, BD1-10 y BD1-11 (Figura 2), con productos de talla vinculados a la selección de materia prima. En el área del Bosque de Darwin no existen actualmente especímenes en posición primaria con plataformas de extracción preparadas y negativos de canteo de materia prima. Es probable que la evidencia de explotación prehistórica se haya perdido con el fuerte impacto que ha sufrido el sector. La importancia que tuvo el área desde su descubrimiento motivó primero la extracción de piezas para nutrir colecciones de museos y luego el expolio por parte de turistas. Esto ha conducido a la desaparición casi total de los árboles silicificados descritos por Darwin (Figura 4). Por tanto, la existencia del taller lítico Bosque de Darwin (Figura 3), que se describe más adelante, es la única evidencia de la magnitud que este enclave tuvo para el aprovisionamiento de recursos a lo largo de la historia humana de la región.
Los especímenes mejor preservados (BD1-7, BD1-8 y BD1-9) son los más alejados del sector accesible desde la ruta y están próximos al taller de superficie (Figura 2). Tienen una corteza preservada pero con un alto grado de fragmentación que hace factible su dispersión. La materia prima del interior de estos troncos, localizados en el sector elevado de la terraza relevada, es marrón amarillenta y de mala calidad para la talla por una irregular silicificación. Sin embargo, algunas plaquetas desprendidas naturalmente por procesos termoclásticos forman parte de la muestra de soportes con retoques encontrados en el taller.
Formación Los Colorados
Harrington (Reference Harrington1971) describió areniscas de color rojo ladrillo de grano mediano con intercalaciones de bancos conglomerádicos que afloran en el cerro Los Colorados y señaló la presencia de troncos asignados a Araucaryoxylon. Posteriormente, Artabe y coautores (Reference Artabe, Brea and Zamuner1999) describieron la presencia de Rhexoxylon Brunoi.
En el sector relevado de la formación Los Colorados se mapearon troncos en posición primaria (n = 8) y puntos de dispersión (n = 6; Figura 1). Puesto que el área no ha sufrido expolio, los troncos se han preservado en condiciones más adecuadas para caracterizar su morfología y calidad como fuente. Los procesos que la afectan son principalmente térmicos: hay especímenes que presentan gran cantidad de planos de fractura y diaclasas naturales que fragmentan la materia prima. En la Tabla 2 se describen las características principales de los especímenes en posición primaria.
Troncos en Posición Primaria, Formación Los Colorados.
Caracterización Petrográfica de la Fuente y Análisis Tecnológico del Taller Lítico
Con el objeto de determinar la composición petrográfica se realizaron análisis de cortes de lámina delgada. En la Tabla 3 se presentan las características microscópicas de las rocas, agrupando aquellas que poseen caracterizaciones petrográficas similares. También se señala el origen de cada una y la nomenclatura macroscópica correspondiente. En la Figura 6 se presentan seis cortes petrográficos de las muestras más representativas.
Características Petrográficas de Muestras Líticas.
Cortes petrográficos de muestras líticas.
Los análisis petrográficos indican que las muestras procedentes de la formación Los Colorados corresponden a fragmentos de leños silicificados y que los procesos de silicificación en la formación Paramillos afectaron tanto a los especímenes vegetales que conformaban el Bosque de Darwin como a rocas sedimentarias y tobas. Se observa además la correlación de las muestras procedentes de Bosque de Darwin y la formación Los Colorados con subtipos macroscópicos de rocas silíceas criptocristalinas de coloraciones diferentes. En el caso del Bosque de Darwin las muestras corresponden a los subtipos 1C y 1G (colores gris y negro), en tanto que las muestras de la formación Los Colorados corresponden a los subtipos 1X y 1Y (colores mostaza y marrón).
Taller Lítico Sector Bosque de Darwin
Las transectas planteadas en el taller (Figura 3) permitieron recuperar un registro de 762 piezas líticas con densidad promedio de 1,3 elementos por m2. La Transecta 1 tiene dirección este-oeste e incluye el centro de la hondonada que divide la terraza, donde se observó a simple vista la mayor densidad de productos líticos (Figura 3). Esta presenta la muestra más numerosa (n = 635) y una densidad de 1,5 piezas por m2. El inicio de la Transecta 2 se ubica en el extremo sur de la terraza. La muestra lítica es menos numerosa (n = 127) y la densidad es de 0,7 piezas por m2.
Las unidades de recolección (UR) ubicadas en los sectores más elevados presentan escaso material; el 40% de las piezas se concentra en el sector más bajo (Transecta 1: UR-12 y UR-13; Transecta 2: UR-2 y UR-3). No hay correlación entre densidad de piezas y visibilidad, ya que estas unidades de recolección presentan visibilidad regular. La mayor densidad en los sectores más deprimidos estaría vinculada a procesos mecánicos de reptación de material; las señales de rodamiento y melladuras en aristas de las piezas son consecuencia de estos procesos de formación.
Tipos de Piezas, Materias Primas y Tamaños
Los recursos corresponden a rocas silicificadas en un 97% (n = 736). El 3% restante corresponde a geodas (n = 16), cuarzos (n = 7), obsidianas (n = 2) y riolita (n = 1). De las rocas silíceas el 66% (n = 489) son de tonalidad gris (subtipo 1C), el 29% (n = 211) son de colores negro, pardo y gris/celeste (subtipos 1G, 1U y 1Ñ) y el 5% (n = 36) de colores rojo, blanco, marón, verde y amarillo (1F, 1H, 1Q, 1I, 1L, 1O2, 1P y 1T). Teniendo en cuenta la variabilidad macroscópica de estos recursos, el 23% podría vincularse al sector del Bosque de Darwin (1G, 1F, 1P y 1U) y sólo un 1% a la formación Los Colorados (1H y 1O2). El 73% restante está disponible en ambos sectores (1C, 1I, 1L y 1Ñ). Se destaca la ausencia de los subtipos 1X y 1Y, abundantes en la formación Los Colorados y de muy buena calidad para la talla. La muestra recolectada incluye dos pequeños fragmentos indiferenciados de obsidiana cuya fuente más próxima, Laguna del Diamante, se encuentra a casi 200 km al sur del área de estudio (Figura 1; Giesso et al. Reference Giesso, Durán, Neme, Glascock, Cortegoso, Gil and Sanhueza2011).
La secuencia reductiva está constituida por las siguientes etapas: adquisición (45%; n = 341), preparación (45%; n = 340), talla (10%; n = 74) e instrumentos (1%; n = 7). En general, se desarrollaron tareas orientadas a la selección de los recursos y a la preparación de los núcleos. La etapa de preparación está conformada principalmente por indiferenciados con negativos de lascado (n = 238), producto de una alta intensidad de talla. Debido a que gran parte de los recursos presenta diaclasas y alta fragmentación, las piezas de mejor calidad para la talla se obtendrían del interior de los afloramientos, lo cual habría incrementado la intensidad de talla. Los núcleos son poliédricos con plataformas y negativos de lascados en diversas direcciones y predominan los soportes que son plaquetas de desprendimiento de los troncos que muestran lascados aislados. Algunos instrumentos incluso son filos regularizados sobre plaquetas con gran homogeneidad en la silicificación y grano muy fino. Los instrumentos descartados en el sitio están confeccionados en los subtipos 1C (n = 5) y 1U (n = 2). Estos son expeditivos, con filos largos, abruptos y formas festoneadas. Los retoques están restringidos a los bordes y algunos filos sobre plaquetas presentan retoque cruzado. Predominan los instrumentos de formatización sumaria (n = 4). Hay dos artefactos en punta y un denticulado. Los instrumentos sobre plaquetas están enteros (n = 2) y los realizados sobre lascas, aun nodulares o espesas, están mayoritariamente fracturados (n = 4); sólo uno está entero. Uno de los instrumentos fracturados fue remontado.Footnote 9 Los instrumentos presentan tamaños mediano (n = 4), grande (n = 2) y muy grande (n = 1).
Al evaluar las secuencias reductivas según los subtipos de rocas silíceas se observa que las diferencias en las tareas de talla efectuadas son muy sutiles. En algunos casos predomina la etapa de adquisición (1F, 1Ñ, 1O2 y 1U) y en otros la de preparación (1C, 1G y 1P). La categoría de talla, conformada por lascas, tiene baja representación en todas las secuencias. Los instrumentos sólo aparecen en dos subtipos (1C y 1U) con porcentajes muy bajos —de 1 y 3%, respectivamente.
En cuanto a las dimensiones de las piezas, el 96% de los elementos sobre rocas silíceas presenta tamaños menores a 6 cm, con predominio de la categoría de tamaño pequeño (65%; n = 474). El 4% restante posee tamaños mediano grande (n = 24) y grande (n = 5). Hay piezas con tamaños menores a 4 cm (muy pequeño y pequeño) en todos los subtipos de silíceas. Las piezas con tamaños entre 4,1 y 6 cm (mediano pequeño) se presentan en algunos subtipos (1C, 1G, 1Ñ, 1O2, 1P y 1U). Las piezas de tamaño superior a 8 cm (mediano grande y grande) se registraron en unos pocos subtipos (1C, 1U y 1Ñ).
Accesibilidad y Rutas de Menor Costo
Se evaluaron los posibles circuitos hacia las canteras haciendo un análisis LCP a partir de la función hiking off-path de Tobler (Reference Tobler1993) (Figura 7). La Figura 8 muestra una comparación entre los perfiles de las rutas hacia las dos formaciones de fuentes, distancia y pendiente.
Rutas de menor costo desde los sitios periféricos El Tunduqueral, Agua de la Cueva y Vaquería a las fuentes Bosque de Darwin y Los Colorados.
Perfiles topográficos de las rutas desde los sitios (El Tunduqueral, Agua de la Cueva y Vaquería) hacia las fuentes analizadas.
Según los datos y perfiles del modelo generado, las rutas menos costosas hacia las fuentes son las provenientes de Agua de la Cueva. Estas trazas son las de menor distancia y costo acumulado, a pesar de sus mayores desniveles topográficos (poseen pendientes promediadas positivas de 6,5% y negativas de 9,8%) y mayores altitudes (Figura 8). Estas serían las rutas más eficientes, con un costo de 166–231 minutos para cubrir una distancia promedio de 7,3 km a 2,3 km/h, conectando ambientes que se localizan entre 2.500 y 3.000 m snm.
Las rutas desde el cerro El Tunduqueral poseen distancias intermedias entre las otras dos rutas y pendientes más suaves (pendientes promediadas positivas de 4,7% y negativas de 1,9%; Figura 8). Estas presentan un costo de 294 minutos para cubrir una distancia promediada de 14,75 km a 3,0 km/h. El camino transcurre entre los 2.000 y 2.500 m snm.
Las rutas más costosas son las que conectan Vaquería con las fuentes, tanto por la mayor distancia recorrida como por el costo acumulado, que es relativo a la distancia. Los perfiles de esta traza (Figura 8) permiten observar la mayor amplitud de valores de elevación y pendiente en relación a las otras rutas (posee pendientes promediadas positivas de 13% y negativas de 6,2%). En este caso, las rutas hacia las fuentes se inician por debajo de los 1.600 m snm, alcanzando los 2.900 m snm en los sectores intermedios. Estas poseen costos acumulados 426–512 minutos para recorrer una distancia promedio de 18,4 km a 2,4 km/h.
Discusión
El análisis LCP reflejó que las rutas más eficientes son las que provienen de Agua de la Cueva y el cerro El Tunduqueral. Estas poseen un costo de casi cuatro horas para cubrir una distancia de 6-8 km desde el primer sitio y de cinco horas para cubrir una distancia de 13-16 km desde el segundo sitio. Esto favorecería una mayor frecuencia en la explotación desde los sectores occidentales de la precordillera. La ruta desde Vaquería presenta los valores de costo más altos debido a la mayor distancia recorrida y a la mayor amplitud en los valores de elevación y pendiente. Esto no significa la imposibilidad de explotar estos recursos desde el sitio. En todos los casos la accesibilidad a las fuentes implica un costo de una jornada de viaje a un promedio de 2,5 km/h.
Estas estimaciones son de utilidad para generar expectativas sobre el modo de trasporte y las etapas en las secuencias reductivas que pueden esperarse en los sitios con costos variables. En contextos tempranos de Agua de la Cueva (aprox. 7400 años aP) con evidencias tecnológicas de cazadores con alta movilidad, se registraron fragmentos de artefactos bifaciales y una punta de proyectil retomada sobre estas materias primas (Lucero et al. Reference Lucero, Cortegoso and Castro2006) en un modo de aprovisionamiento que podría ser de tipo embedded (sensu Binford Reference Binford1979).
En el sitio Vaquería (aprox. 1000 años aP) las principales actividades de talla registradas se vinculan a la formatización y mantenimiento de puntas de proyectil sobre materias primas silíceas del norte de la precordillera (Chiavazza et al. Reference Chiavazza, Cortegoso and Puebla2003) que, de acuerdo a este estudio, podrían provenir en gran medida de las fuentes analizadas. La modalidad del uso del sitio y el costo asociado a la distancia y pendiente sugieren que las etapas iniciales de las secuencias reductivas registradas en las fuentes podrían ser parte de sistemas secuenciales (sensu Ericson Reference Ericson, Ericson and Purdy1984) que se completan, en este caso, en el piedemonte oriental de la precordillera.
Debe considerarse que las fuentes estudiadas y el sitio Vaquería están emplazados en puntos claves que vinculan tierras altas y bajas y que han sido transitados a lo largo de todo el Holoceno por sociedades que tuvieron distintas estrategias de subsistencia. Aun cuando es difícil estimar la organización de la movilidad y modalidades que incluiría la visita a la fuente, es probable que con el tiempo su explotación fuera más recurrente desde el valle de Uspallata; por tanto, estas visitas habrían utilizado la ruta que conecta con el cerro El Tunduqueral. Este valle es la zona más próxima con condiciones ambientales y altitud adecuada para los asentamientos residenciales anuales y tiene un registro arqueológico importante que testimonia la existencia de distintos tipo de sitios a lo largo del Holoceno. Particularmente los entierros humanos asociados a períodos tardíos han mostrado una complejidad en las ofrendas, que incluyen mayoritariamente objetos provenientes de la vertiente occidental andina (Da Peña et al. Reference Da Peña, Novellino and Frigolé2016; Schobinger Reference Schobinger1971). Los estudios recientes sobre el ajuar del sitio Uspallata Usina Sur (aprox. 600 años aP) señalan además la presencia de numerosas puntas de proyectil talladas sobre obsidiana de una fuente cordillerana del sur de Mendoza (Nami et al. Reference Nami, Durán, Cortegoso and Giesso2015). También integran el registro de superficie del taller del Bosque de Darwin dos fragmentos pequeños de obsidiana que, por la distancia a la fuente más próxima, deben ser considerados alóctonos (Civalero y Franco Reference Civalero and Franco2003; Gould y Saggers Reference Gould and Saggers1985; Meltzer Reference Meltzer, Ellis and Lothrop1989). Estos elementos dan cuenta de la compleja escala de interacción entre las sociedades a uno y otro lado de la cordillera en tiempos tardíos. La ocupación efectiva del valle de Uspallata pudo haber estado acompañada por el desarrollo de sistemas recurrentes de explotación de estos recursos, como ha sido estudiado para casos de explotación tardía de fuentes silíceas en otras regiones de Argentina (Ambrústolo Reference Ambrústolo2012).
Conclusión
En su viaje por Sudamérica, un enclave del cruce de los Andes llamó particularmente la atención de Charles Darwin. Se trataba de un bosque petrificado, hoy casi desaparecido:
No se necesitan grandes conocimientos de geología para comprender los hechos maravillosos que indica esta escena, y, sin embargo, lo confieso, sentí al principio tal sorpresa que no quería creer en las pruebas más evidentes. Me encontraba en un lugar en que en otro tiempo un grupo de árboles hermosos había extendido sus ramas sobre las costas del Atlántico, cuando este océano, rechazado hoy a 700 millas de distancia (1,126 kilómetros) venía a bañar el pie de los Andes [Darwin Reference Darwin1972:237].
El camino subía desde el valle de Uspallata las estribaciones occidentales de la precordillera, señalando una vía de articulación entre tierras altas del noroeste y tierras bajas de las planicies orientales. Las evidencias de que el enclave se encuentra en una ruta natural que articula ambientes a distintas altitudes se plasman en el análisis de rutas de menor costo, como también en el registro arqueológico de sitios cuyas cronologías cubren gran parte del Holoceno.
En el Bosque de Darwin se destaca la ausencia casi absoluta de troncos en posición de vida, quedando como testimonio las improntas sobre formaciones rocosas. El análisis petrográfico demuestra la existencia de procesos volcánicos e hidrotermales que silicificaron rocas previas y la flora del lugar, dando como resultado agregados microgranulares de buena calidad para la talla. Los procesos exógenos reinantes en la región, caracterizados principalmente por la acción fluvial, han dejado expuestos estos afloramientos. Se destaca la presencia de especímenes y dispersiones primarias (n = 15) desplazados en un área extensa (94 ha) con asociación de restos de talla en pequeñas concentraciones de calidades muy variables según su grado de silicificación.
En el taller de superficie los productos predominantes muestran la selección de materias primas. La densidad promedio en las transectas es de 1,3 piezas por m2, con un 97% de elementos sobre las rocas silíceas de la propia fuente. El 90% de la muestra está compuesto por categorías reductivas iniciales (adquisición y preparación) conformadas por soportes naturales y antrópicos desprendidos por termoclastismo y con negativos aislados de talla, núcleos y fragmentos indiferenciados. Las lascas y los instrumentos ocupan un bajísimo porcentaje en la muestra (10 y 1%, respectivamente). Algunas de estas piezas muestran rasgos que indicarían el tratamiento térmico de la materia prima para optimizar su calidad, como lustre y hoyuelos (Frank Reference Frank2012), presentes incluso en algunos de los escasos artefactos formatizados descartados en el sitio.
La formación Los Colorados está más alejada de la ruta entre el valle de Uspallata y el piedemonte oriental de la precordillera; su localización relativa podría explicar la mejor conservación. Allí existen especímenes fósiles de distinto tamaño, así como afloramientos primarios dentro de formaciones rocosas. En una superficie de 49 ha se localizaron troncos (n = 14) y dispersiones primarias; el menor impacto ha permitido que se hayan preservado las evidencias del canteo. Dos de los troncos de mejor calidad muestran negativos de extracción de lascas nodulares y plataformas de extracción regularizadas con lascados de menores tamaños. Aún con las evidencias de tareas extractivas in situ, la explotación como cantera podría haber sido menos intensiva que en el Bosque de Darwin, teniendo en cuenta que no se encontró un área de taller con tal magnitud. Esto podría ser un indicador tanto del menor potencial de la fuente como también una modalidad de extracción que implicaría estadías más cortas debido a condiciones menos favorables, como la carencia de recursos hídricos permanentes.
En las fuentes se habría realizado el aprovisionamiento y la reducción inicial de las materias primas para la confección de instrumentos en otras locaciones. Las evidencias indican una baja inversión en la formatización de núcleos y selección para el transporte de lascas nodulares y plaquetas utilizadas como formas base o preformas. Las actividades extractivas remiten a las primeras etapas de selección y desbaste inicial de las piezas líticas. El volumen, la modalidad e incluso el tipo de artefactos para los que se destinaron estos recursos podrían señalar cambios en la secuencia humana de ocupación del área. Dependiendo de cómo se organice la movilidad y permanencia en ambientes a distintas altitudes, las etapas de las secuencias reductivas en cada área serán distintas. El análisis de las etapas de reducción, las dimensiones y el tipo de artefactos para los que se usaron estas materias primas en los sitios de la región podrá ser ahora ponderado en función a los parámetros y características de la fuente aquí analizados. A partir de la reconstrucción de los sistemas de producción lítica secuenciales que pueden extenderse por kilómetros y completarse en ambientes diversos, estas estimaciones sobre cambios en la modalidad de extracción de una fuente pueden realizarse con mayor precisión (Cortegoso Reference Cortegoso2009). Con la información brindada se abren interrogantes y líneas de trabajo futuro. A partir de esta investigación podrán establecerse herramientas de análisis concretas para los estudios líticos sobre estos recursos en todos los sitios de la región. La reconstrucción de secuencias de reducción podrá mostrar hasta qué punto se complementan en sitios del área las actividades y etapas que no están presentes en la fuente. La principal función de los estudios de fuentes líticas es la posibilidad de establecer planteos deductivos de expectativas con las que examinar los registros arqueológicos (Borrero Reference Borrero, Neme and Gil2012). La presencia de estas materias primas, utilizadas principalmente como soporte de instrumentos y armas en sitos ocupados en otros ambientes, testimonia la importancia que tuvo para la organización tecnológica de estas sociedades la explotación del bosque fósil que Darwin describió en el siglo diecinueve.
Agradecimientos
Las investigaciones en el Bosque de Darwin y la formación Los Colorados se llevaron a cabo en el marco del proyecto PICT 0940, Dinámica demográfica e interacción en los Andes centro-sur: Perspectiva arqueológica comparativa, financiado por la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica de Argentina.
Declaración de Disponibilidad de Datos
Los registros de análisis líticos y petrográficos, tanto como las bases de datos SIG de este estudio, se encuentran disponibles en el Laboratorio de Paleoecología Humana, Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, Universidad Nacional de Cuyo. Los mismos pueden ser solicitados a los autores de este trabajo.