A tono con una excelente reflexión historiográfica más allá de los tópicos tradicionales, y en conmemoración del septuagésimo aniversario del Centro de Estudios Históricos del Colegio de México, su autor y editor Guillermo Zermeño nos presenta su Historia fin de siglo. Como un merecido homenaje a una de las instituciones más prestigiosas y rectoras del quehacer historiográfico en el ámbito latinoamericano, los nueves trabajos reunidos en la compilación llevan por objetivo hacernos pensar y re-pensar sobre el oficio de historiar a partir de plantear nuevas incógnitas, abrir nuevas temáticas de estudio, y dejar en claro que el éxito de todo historiador radica en el conocimiento del pasado.
Sus textos examinan tópicos tan esenciales al discurso histórico como el enfoque de las temporalidades, las categorías, y los conceptos que nos invitan a reflexionar sobre el papel de la historia y la concepción epistemológica y discursiva del hecho histórico tras la Segunda Guerra Mundial. Como eje central sus autores buscan desentrañar los dilemas de la modernidad y los retos que ha supuesto para la renovación historiográfica más actual.
En el primer trabajo que da inicio al libro, el historiador francés François Hartog, a partir del sugerente título “Creer en la historia ayer y hoy” nos invita a reflexionar en la historia como concepto y como práctica a partir de la segunda mitad del siglo XX. A través de un extenso recorrido historiográfico, nos ayuda en comprender la importancia global del valor que aún persiste en la historia y sus múltiples representaciones.
A cargo de las siguientes entregas, Alfonso Mendiola y Luiz Costa Lima, analizan la construcción del conocimiento histórico, y la relación entre los discursos y su vinculación con lo real, haciendo especial hincapié en el dominio ejercido desde la comunicación y las nuevas tecnologías. Por su parte, Hans Ulrich Gumbrecht examina el cuidado de las temporalidades para la disciplina histórica, y nos reafirma que el pasado en vez de dar la sensación de quedar constantemente atrás, está inundando el presente.
Inmerso en el estudio de los sujetos historiográficos de la modernidad, Saurabh Dube, analiza las categorías académicas en torno a lo moderno y la modernidad como aproximación en la comprensión de las garantías del progreso en la actualidad. En la misma línea, el trabajo de Juan Pedro Viqueira nos invita a reflexionar acerca de las categorías en torno a la diversidad social como forma de crear nuevos conocimientos y explorar los límites de la diversidad social que los estudiosos daban por supuesta.
Tomando como contexto para su estudio la América colonial, Laurence Cuelenaere y José Rabasa analizan a través de las categorías de etno-suicidio y genocidio la extirpación de idolatrías en los Andes coloniales y su repercusión contemporánea. A modo de epílogo, la propuesta de José Enrique Ruiz-Domènec nos invita a pensar la lógica actual de la historia. Desde su visión crítica exhorta a saber interrogar acertadamente las fuentes para sacar un relato interesante dejando de lado las ficciones literarias en favor de lo real.
Sin lugar a dudas, la riqueza de fuentes y relaciones que sustentan los planteamientos de la compilación, hacen de ella un estudio de obligada consulta para entender el quehacer historiográfico del siglo XX. Sus innovadoras visiones nos ayudan a pensar la disciplina histórica de cara al futuro más allá de los estigmas, las temporalidades y las categorías. Su contribución abre nuevos caminos en torno a la renovación historiográfica, y nos ayuda a ver la historia no solo como encargada del pasado, sino artífice del presente.