Introducción
La oveja criolla Chilota (OCH) se ha desarrollado como grupo racial en el archipiélago de Chiloé, formación insular ubicada en el sur de Chile, entre 41°44’ y 43°17’ de latitud sur (Figura 1). Las condiciones geomórficas y climáticas del archipiélago de Chiloé, así como el manejo antrópico ancestral del pueblo Williche, han tenido una significativa influencia sobre la conformación particular y diferenciación de los ovinos Chilotes, desde los ovinos ibéricos originarios hasta la población ovina adaptada y particular que ha llegado hasta nuestros días, y que conocemos como ovinos Chilotes.
Ubicación del archipiélago de Chiloé, Chile.
Contexto de desarrollo de la raza ovina Chilota
Los ovinos llegan a Chiloé en 1568, durante la fundación de la Ciudad-Puerto de Castro, que servirá de abastecedora a la ruta marítima que conecta el océano Pacífico y el Atlántico a través del Cabo de Hornos (Montiel, Reference Montiel2006).
Los ovinos que ingresan a Chiloé se originan en las primeras dotaciones traídas desde el Perú por Francisco de Castañeda en 1568. Estos ovinos, a su vez, provenían de animales reproducidos previamente en las Antillas, a partir de los primeros ejemplares ovinos que llegaron de España (Gratacos, Reference Gratacos1998). Es posible que pequeños efectivos llegaran posteriormente en los barcos españoles que se avituallaban en Chiloé, después de pasar el estrecho de Magallanes (Montiel, Reference Montiel2003).
Los primeros animales llegados a Sudamérica, con un objetivo reproductivo, fueron del tronco ibérico-churro, debido a la mala adaptación inicial del Merino en las zonas de clima tropical (Miller, Reference Miller1986; Sánchez, Reference Sánchez1986; Sánchez y Sánchez, Reference Sánchez and Sánchez1986).
La geomorfología del archipiélago es producto de la acción glacial que conformó los canales y fiordos que en la actualidad separan este territorio de la zona continental del cono sur americano. La geomorfología post-glacial implica un paisaje accidentado, de pendientes variables y acumulaciones irregulares de material rocoso. Sobre este material se acumularon grandes capas de ceniza volcánica, muy porosa y que corresponde al material generador de los suelos Andisoles característicos de esta zona (Montiel, Reference Montiel2003; Vera, Reference Vera2003).
La génesis particular de los suelos ha determinado bajos niveles de pH, altos niveles de saturación de aluminio, altos contenidos de materia orgánica, así como bajo contenido de bases y de elementos como fósforo, nitrógeno y potasio, lo que repercute en una deficiente nutrición de las plantas y ha definido una cobertura vegetal de lento desarrollo y bajo valor alimenticio para el ganado (IREN, 1964; Bernier, Reference Bernier1982; INIA, 1997).
El clima del archipiélago es del tipo templado marítimo-lluvioso. Las precipitaciones oscilan entre los 1.800 y los 3.000 milímetros anuales, con un promedio de 2.070 mm al año. La temperatura media anual es de 10,7°C, con máximas absolutas comunes en verano de 26°C y con mínimas absolutas en invierno cercanas a 0°C, siendo poco frecuentes las heladas (Montiel, Reference Montiel2003).
Se presentan agrupaciones vegetales pluviales siempreverdes, donde predomina el bosque perennifolio de Nothofagus dombeyi, tanto en estado puro como acompañado principalmente de Mirtáceas. El borde costero de la isla presenta franjas de Aextoxicon punctatum, con Drimys winteri, Eucryphia cordifolia y Weinmannia trichosperma. Los sectores de humedales y pantanos sustentan agrupaciones arbustivas de Ericáceas como Pernettya spp. y Tepualia stipularis, acompañadas por Juncáceas y Ciperáceas. Es probable, también, que en estos ambientes haya estado presente Pilgerodendron uviferum (Quintanilla y Matute, Reference Quintanilla and Matute2005).
Respecto a la comunidad vegetal de las praderas naturalizadas, varía según el nivel de intervención y manejo. Así, existen praderas naturalizas mientras que otras han sido mejoradas por fertilización o drenaje y están principalmente compuestas por gramíneas y leguminosas. Las praderas naturalizadas existentes poseen un importante componente matorral y de especies herbáceas de bajo valor forrajero y se han originado principalmente por la eliminación de las áreas boscosas mediante tala, para transformar estos terrenos en suelos de uso agrícola y pecuario. En ellas se encuentran especies muy comunes como Holcus lanatus, Trifolium repens y Cynosurus echinatus. Las praderas expuestas a mayor pluviosidad, cobijan especies como Acaena ovalifolia, Agrostis capillaris, Leontodon taraxacoides y Leucanthemum vulgare (INIA, 1989; Ramirez et al., Reference Ramírez, Finot, San Martín and Ellies1991; Quintanilla y Matute, 2005).
El desarrollo adaptativo del ovino responde por un lado a las condiciones ambientales, especialmente la alta humedad ambiente y la escasa calidad del alimento natural; y por otro, al precario manejo antrópico, basado en un sistema extensivo puramente intuitivo, tradicionalmente utilizado bajo estrategias de subsistencia de los campesinos y las comunidades indígenas. Por último, un factor significativo en el desarrollo racial de esta población ovina ha sido el aislamiento reproductivo, incluso entre los animales situados en diferentes islas del archipiélago, generando una población animal con marcadas características locales.
Censo y distribuciòn
En la actualidad, en el archipiélago existe una masa ganadera ovina de 142.000 cabezas, de las cuales alrededor de un tercio son ovinos Chilotes, el resto corresponde a animales híbridos en distintas intensidades, con razas exóticas introducidas en el último siglo (De la Barra y Bravo, Reference De la Barra and Bravo2006a; Mujica, Reference Mujica2006).
Los ovinos Chilotes constituyen uno de los reservorios más abundantes de animales de origen ibérico existentes actualmente en Chile (Figura 2). Sin embargo, hasta mediados del siglo XX el archipiélago de Chiloé llegó a poseer cerca de 250.000 cabezas ovinas de este tipo. La reducción ha obedecido, primero a una generalizada disminución del ganado ovino en el país y, en segundo lugar, a la introducción en los últimos 20 años de ganado ovino de razas exóticas de mayor rendimiento carnicero como Suffolk Down y Romney Marsh (De la Barra y Bravo, Reference De la Barra and Bravo2006b; Mujica, Reference Mujica2006; De la Barra, Reference De la Barra2008).
Ovinos Chilotes en típico sistema de producción pastoril.
El ovino Chilote se encuentra diseminado por todo el archipiélago, con mayor concentración en zonas marginales, dentro de la isla mayor o en algunas de las islas más alejadas. En las zonas mas centrales de la isla mayor y donde se concentran los mejores pastos, este tipo de ovino criollo ha sido desplazado por razas introducidas recientemente (Fundación Radio Estrella del Mar, 2002).
La recuperación de este recurso genético se inició en 2004, por parte del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), con apoyo de fundaciones locales y organizaciones de productores (Figura 3). En la actualidad se ha constituido un núcleo genético de 150 vientres y 30 machos, que ha permitido realizar los primeros estudios genéticos, etnológicos y productivos de esta población animal.
Pastor de Chiloé aportando ejemplares al Núcleo genético de recuperación del ganado ovino Chilote.
Genética poblacional
Desde el punto de vista genético, el ovino Chilote muestra una estructura poblacional que no difiere, sensiblemente, de la que presentan las principales agrupaciones raciales ibéricas relacionadas en origen, aún cuando es claramente diferenciable de ellas (Figura 2) (De la Barra, Reference De la Barra2008; De la Barra y San Primitivo, Reference De la Barra and San Primitivo2009). Como grupo poblacional, el ovino Chilote presenta una gran proximidad con diferentes agrupaciones raciales ovinas ibéricas, pero con cercanía significativa con las razas Castellana y Churra (Figura 4), igual en magnitud que la existente entre estas dos razas, permitiendo considerarla como una raza en desarrollo (De La Barra, 2008).
Distancia de Reynold entre el ovino Chilote (OCH) y poblaciones ovinas ibéricas (De la Barra et al., Reference De la Barra, Sagredo, Arranz and San Primitivo2008a).
A la fecha se ha podido describir las frecuencias para los distintos alelos de 21 marcadores tipo microsatélites, lo que ha permitido develar en parte las características de su estructura genética poblacional, además de su proximidad y a la vez su diferenciación con las poblaciones relacionadas en origen. La riqueza alélica del ovino criollo Chilote (Figura 5) se circunscribe al rango encontrado entre poblaciones raciales ibéricas de distintos troncos étnicos.
Número de alelos promedio por locus del ovino Chilote (De la Barra et al., Reference De la Barra, Sagredo, Arranz and San Primitivo2008a).
En cuanto a su diferenciación a partir de su separación y desarrollo aislado, el ovino Chilote presenta 6 alelos que no están presentes en otras poblaciones raciales ibéricas (Tabla 1). En el mismo sentido, se ha detectado la ausencia de 3 alelos, es decir alelos que estando presentes en todas las poblaciones ibéricas estudiadas no lo están en el ovino Chilote.
Presencias y ausencias únicas de alelos en el ovino Chilote (De la Barra et al., Reference De la Barra, Sagredo, Arranz and San Primitivo2008a).

Respecto a la estructura genética, en la Tabla 2 se presenta la heterocigosidad observada y esperada junto al índice de fijación (Fis) para el ovino Chilote y poblaciones raciales relacionadas en origen. El estudio genético evidencia la existencia simultánea de una alta variabilidad genética y de una elevada endogamia en la población (Tabla 1). Esta estructura genética es muy probablemente causada por la existencia de subpoblaciones debido a un intenso aislamiento reproductivo, consecuencia de su ubicación en islas diferentes o en regiones aisladas dentro de la isla grande (De la Barra et al., Reference De la Barra, Sagredo, Arranz and San Primitivo2008a).
Heterocigosidad e índice de fijación (Fis) en el ovino Chilote y poblaciones raciales relacionadas en origen (De la Barra et al., Reference De la Barra, Sagredo, Arranz and San Primitivo2008a).
En la Tabla 3 se presentan los resultados de una simulación realizada con el programa STRUCTURE estudiando las frecuencias alélicas del ovino Chilote y de poblaciones raciales relacionadas en origen. En esta simulación se construyen agrupamientos (clusters) iterativamente, para determinar si las poblaciones estudiadas se descomponen a su vez en subpoblaciones y con que probabilidad. Existe una gran consistencia interna en cada una de las poblaciones estudiadas, no habiendo diferencias entre la constitución y consistencia interna de razas ibéricas reconocidas como tales y este grupo racial en etapa de caracterización.
Proporción de cada población adscrita a cada uno de diez clusters inferidos por el programa STRUCTURE (De la Barra, Reference De la Barra2008).
En la Figura 6 se representan las distancias de parentesco entre poblaciones relacionadas en origen con el ovino Chilote y éste, apreciándose que la población Chilota es una de las que presenta un mayor grado de diferenciación desde un origen teórico común.
Distancia de parentesco (Dk) entre las poblaciones estudiadas (De la Barra et al., Reference De la Barra, Sagredo, Arranz and San Primitivo2008a).
Características morfológicas
La población ovina Chilota presenta faneros y marcas exteriores comparables a las de actuales razas ibéricas como Churra y Castellana, con las cuales posee una probada proximidad genética (De la Barra et al., Reference De la Barra, Sagredo, Arranz and San Primitivo2008a; De la Barra et al., Reference De la Barra, Martínez, Gonzalo and San Primitivo2008b). El formato general del animal es ortoide o recto, con una tendencia muy leve a subceloide o subcóncavo y la grupa caída como parte de un formato muy proporcionado (Figura 7). Es un animal mediolíneo a brevilíneo (49,82 ± 0,39 kg de peso medio en los machos y 46,28 ± 0,86 en las hembras), caracterizándose como un animal compacto, de corporalidad menuda y con huesos gruesos, aún cuando hay una alta variabilidad individual de morfotipo (De la Barra, Reference De la Barra2008; De la Barra, Reference De la Barra2009).
Ideotipo de oveja de raza Chilota.
La cabeza presenta una predominancia del largo sobre el ancho, con un perfil fronto-nasal recto, con una tendencia muy leve a subcóncava. La cara es estrecha, con orejas de pequeño tamaño, móviles y proyectadas horizontalmente. Machos y hembras carecen de cuernos. El cuello es fino, alargado, sin papada y no presenta mamellas. El tronco es ligero, con costillares arqueados, grupa cuadrada e inclinada y nacimiento de la cola bajo. Las extremidades son de longitud media, con pezuñas fuertes y simétricas. Las mamas se presentan bien desarrolladas y con buena implantación. La piel es fina y sin pliegues. El vellón presenta colores como negro, roya y gris, existiendo también ejemplares blancos. La lana tiende al tipo Churro a entrefino. El vellón se puede extender por el tronco, cuello, cabeza, vientre y extremidades. Con frecuencia aparecen pigmentaciones en forma de grandes manchas en la punta de la cola, frente y cara (De la Barra, Reference De la Barra2009).
Exhibe un bajo nivel de dimorfismo sexual, así, en la Tabla 4 se aprecia que las hembras presentan una mayor armonía morfoestructural que los machos, en un contexto general de armonía aceptable; y en que las hembras tienen proyecciones levemente mayores que los machos, presentándose por lo tanto como animales mas afinados y con mayor volumen torácico (De la Barra, Reference De la Barra2008; De la Barra et al., Reference De la Barra, Sagredo, Arranz and San Primitivo2008a).
Comparación de valores morfométricos medios en ovinos Chilotes de 2 años (De la Barra et al., Reference De la Barra, Corvalán, Martínez, Gonzalo and San Primitivo2008c).
*Significancia estadística de 95% con prueba de t.
El análisis de la faneróptica a través de un test de Twinspan (Figura 8) indica que existe un grupo de 15 variables presentes individualmente en el 90,1% de los animales analizados. A su vez estas variables se presentan como conjunto descriptor del 68,4% de los animales estudiados, por lo cual se puede afirmar que se constituyen en el conjunto de variables principales en la descripción cualitativa del ovino criollo Chilote.
Dendrograma de atributos cualitativos según análisis TWINSPAN (De la Barra et al., Reference De la Barra, Martínez, Gonzalo and San Primitivo2008d).
Características productivas
El ganado ovino Chilote (OCH) evidencia una gran rusticidad, alta resistencia a parásitos gastrointestinales y enfermedades podales, especial habilidad para aprovechar forrajes de bajo valor nutritivo, una buena prolificidad y habilidad materna. Todo ello lo ha convertido en un animal exitoso en las especiales condiciones de este archipiélago para producir carne (De la Barra, Reference De la Barra2008). Posee una aptitud productiva no especializada, aún cuando su orientación fundamental es la producción de carne. Las ovejas no se ordeñan. El vellón de un animal adulto alcanza una media de 2,5 kg. La lana es vasta y presenta una alta policromía, habiéndose identificado siete coloraciones distintas, entre las cuales el blanco es el color más escaso.
Bajo las condiciones agroecológicas del archipiélago de Chiloé, las hembras adultas alcanzan una fertilidad en torno al 98% y una prolificidad que oscila entre un 125% y 140%. El peso al nacimiento de las crías de parto simple oscila entre 3,5 y 4,5 kg y en las de parto doble entre 3,1 y 3,8 kg. Se aprecia en las hembras una gran habilidad materna, con un instinto de protección que se proyecta hasta una edad avanzada del cordero. De igual manera, se estima una buena producción láctea, dada su habilidad para permitir una alta sobrevivencia de los mellizos.
Es un animal de gran rusticidad, muy adaptado a recursos forrajeros de baja calidad nutricional, muy apto para el “ramoneo” de matorral e incluso adaptado al consumo de algas disponibles en la costa durante la marea baja. Este ganado evidencia una gran fortaleza podal a enfermedades como el foot-rot o Pietín. De igual manera, resiste bastante bien la alta carga parasitaria existente en las condiciones de alta pluviometría de las praderas del archipiélago.
Conclusiones
El ovino Chilote desciende de los primeros ejemplares de ganado ovino introducidos por los conquistadores españoles en el archipiélago de Chiloé. El intenso proceso adaptativo y el tiempo transcurrido derivaron en una marcada diferenciación del tipo animal generando particularidades morfológicas y genéticas que permiten considerarlo como una raza local de alta significancia productiva. De esta forma, sus habilidades adaptativas, unidas a su utilización ancestral por parte del habitante de Chiloé en la gastronomía y en la vestimenta, así como los modos de producción específicos usados en su manejo, lo han transformado en un valor patrimonial del archipiélago y en un pilar del turismo y de la actividad económica para sus habitantes.
