Las ocupaciones en ambientes de altura por parte de cazadores-recolectores han sido una parte importante dentro de los estudios de las adaptaciones humanas tanto en los Andes meridionales como en otras regiones del mundo (Aldenderfer Reference Aldenderfer1998; Bender y Wright Reference Bender and Wright1988; Bettinger Reference Bettinger1991; Grayson Reference Grayson1991; Lagiglia Reference Lagiglia1997; Madsen et al. Reference Madsen, Scott, Loosle, Madsen and Metcalf2000; Morgan Reference Morgan2012; Yacobaccio Reference Yacobaccio2017; Zeanah Reference Zeanah, Madsen and Metcalfe2000). Los principales debates se dan en torno al momento de ocupación de estos lugares, la funcionalidad de los sitios y las estrategias que las sociedades pasadas desarrollaron para sobrevivir en estos ambientes marginales (Capriles et al. Reference Capriles, Santoro and Dillehay2016; Haas et al. Reference Haas, Stefanescu, Garcia-Putnam, Aldenderfer, Clementz, Murphy, Llave and Watson2017; Morgan et al. Reference Morgan, Fisher and Pomerleau2012; Neme Reference Neme2007; Osorio et al. Reference Osorio, Capriles, Ugalde, Herrera, Sepúlveda, Gayo, Latorre, Jackson, De Pol-Holz and Santoro2017; Rademaker et al. Reference Rademaker, Hodgins, Moore, Zarrillo, Miller, Bromley, Leach, Reid, Álvarez and Sandweiss2014, Reference Rademaker, Hodgins, Moore, Zarrillo, Miller, Bromley, Leach, Reid, Álvarez and Sandweiss2016; Walsh et al. Reference Walsh, Richer and de Beaulieu2006).
Durante los últimos cuarenta años en el lado oriental de la Cordillera de los Andes, entre los 34° y 35° S, se excavaron una serie de sitios localizados entre los 2.500 y los 3.400 m snm (Figura 1; Durán et al. Reference Durán, Gustavo, Valeria and Gil2006, Reference Durán, Cortegoso, Barberena, Frigolé, Novellino, Lucero, Yebra, Gasco, Winocur, Benítez and Knudson2018; Lagiglia Reference Lagiglia1997; Neme Reference Neme2007). Los mismos poseen dataciones correspondientes a la segunda mitad del Holoceno tardío. Estos sitios tienen la particularidad de estar localizados en altitudes superiores a 2.000 m snm, con estructuras habitacionales, alta frecuencia de cerámica y elementos de molienda, presencia de elementos no locales y predominio de restos óseos de guanaco (Lama guanicoe; Durán et al. Reference Durán, Gustavo, Valeria and Gil2006; Lagiglia Reference Lagiglia1997; Neme Reference Neme2007, Reference Neme2016; Neme et al. Reference Neme, Morgan, Sugrañez, Salgán, Gil, Otaola, Giardina and Llano2016; Otaola et al. Reference Otaola, Wolverton, Giardina and Neme2015). La topografía accidentada, las condiciones climáticas severas e impredecibles, la menor disponibilidad de oxígeno, la menor productividad primaria y la fuerte estacionalidad son algunas de las características que hacen que los ambientes de altura hayan sido considerados como marginales en relación con otros ambientes (Aldenderfer Reference Aldenderfer2006; Pianka Reference Pianka1982; Walsh et al. Reference Walsh, Richer and de Beaulieu2006). En el caso del sur de Mendoza estas características se ven acentuadas por la latitud. La cobertura nívea invernal imposibilita la ocupación permanente de los ambientes ubicados por encima de los 2.500 m snm. Distintos escenarios han sido planteados en los cuales se sostiene, por un lado, su uso como sitios de caza y procesamiento primario de las presas para su posterior traslado hacia localizaciones más bajas y, por otro, como bases residenciales de ocupaciones más prolongadas, donde se realizaron múltiples actividades (Bettinger Reference Bettinger1991; Grayson Reference Grayson1991; Osorio et al. Reference Osorio, Capriles, Ugalde, Herrera, Sepúlveda, Gayo, Latorre, Jackson, De Pol-Holz and Santoro2017; Zeanah Reference Zeanah, Madsen and Metcalfe2000). La localización de las aldeas de altura plantea el interrogante acerca de cómo fueron utilizados estos sitios en los Andes del centro-oeste argentino y cuánto pesó el emplazamiento remoto de estos campamentos en el tipo de recursos consumidos y su grado de procesamiento.
Localización de los sitios arqueológicos de altura abordados en este trabajo. (Color en la versión electrónica)

Las expectativas derivadas de los modelos de lugar central, dentro de la teoría de forrageamiento óptimo (Orians y Pearson Reference Orians, Pearson, Horn, Stairs and Mitchell1979), sugieren que a medida que la distancia o los costos de transporte se incrementan, el procesamiento de las presas dentro de los campamentos logísticos también irá en aumento. De este modo, se minimizan los costos y se maximiza la toma de energía (Bettinger Reference Bettinger1991; Binford Reference Binford1978; Fisher y Goshen Reference Fisher and Goshen2018; Madsen et al. Reference Madsen, Scott, Loosle, Madsen and Metcalf2000; Zeanah Reference Zeanah, Madsen and Metcalfe2000).
Las nociones de movilidad utilizadas aquí (logística o residencial) se derivan de las descripciones realizadas por Binford (Reference Binford1978, Reference Binford1980, Reference Binford1982) en el modelo forager-collector formulado a partir de estudios etnoarqueológicos. En éste se describen dos extremos teóricos de movilidad entre los grupos cazadores-recolectores. Una estrategia de movilidad forager implica movimientos residenciales a lo largo de parches de recursos. Los alimentos se obtienen y consumen cotidianamente, sin una estrategia de almacenamiento. En una estrategia collector, los grupos se organizan para que una parte del mismo realice movimientos logísticos con el objetivo de obtener alimentos y otros recursos localizados en lugares distantes del área de residencia. Normalmente los recursos son procesados en estos sitios específicos para reducir el peso de la carga a ser trasladada a los sitios donde reside el resto del grupo. En este tipo de estrategia, puede haber almacenamiento como una forma de aprovechar de manera intensiva algún recurso estacional.
El objetivo de este trabajo consiste en analizar el rol que tuvieron los sitios de altura entre los grupos cazadores-recolectores, el tiempo de permanencia en los mismos, los taxones explotados, así como su procesamiento y transporte. Para ello, se utiliza el registro arqueofaunístico de cuatro sitios arqueológicos del oeste de Mendoza: El Indígeno, Los Peuquenes, Risco de los Indios y Laguna el Diamante S-4 (Figura 1). A través de los mismos se contrastaron dos modelos que definen de modo diferente la ocupación de estos espacios. En uno se propone un uso de modo logístico y en el otro de modo residencial.
Antecedentes Arqueológicos en el Área de Estudio
El sur de la provincia de Mendoza presenta evidencias de ocupaciones humanas desde aproximadamente 10.000 años aP; sin embargo, la alta cordillera habría sido uno de los últimos espacios en ser ocupado en toda la región (Neme y Gil Reference Neme and Gil2008). Esto es diferente a lo ocurrido en otros sectores como latitudes media y bajas de los Andes centrales donde las ocupaciones de las áreas de altura se dieron tempranamente. Estas diferencias se deben al corrimiento latitudinal de las fajas ambientales que, en latitudes como las de nuestra área de estudio, imposibilitan el uso de ambientes por encima de los 3.000 m snm en épocas distintas del verano. A nivel regional la presencia de sitios de altura coincide con una serie de cambios detectados en el registro arqueológico para los últimos 2.000 años. La disminución de la movilidad residencial, la aparición de la cerámica y la introducción de plantas domésticas en algunos sectores de la región (ca. 2000 aP) fueron interpretadas como parte de un proceso de intensificación (Neme Reference Neme2007; Neme y Gil Reference Neme and Gil2008). La expresión más evidente de este proceso es la diversificación en el consumo de recursos (Neme Reference Neme2007, Reference Neme2016). Sin embargo, en trabajos posteriores se ha señalado que el registro arqueológico del área no siempre es concordante con un proceso de intensificación (Giardina Reference Giardina2010; Neme et al. Reference Neme, Gil, Otaola and Giardina2015; Otaola et al. Reference Otaola, Wolverton, Giardina and Neme2015; Wolverton et al. Reference Wolverton, Otaola, Neme, Giardina and Gil2015).
En la vertiente occidental de los Andes, se localizaron siete sitios arqueológicos con estructuras dentro de la cuenca del Río Maipo, muy próximos a la localidad arqueológica de Laguna el Diamante (Cornejo Reference Cornejo2017; Cornejo y Sanhueza Reference Cornejo and Sanhueza2011). Dos de estas concentraciones (Las Perdidas y Vega Linda) cuentan, entre sus ocupaciones inferiores, con fechados previos a los de la vertiente oriental (entre 2500 y 3600 aP). Contemporáneamente a la aparición de los sitios de altura, en Chile central se encuentra el desarrollo de los complejos culturales Bato y Llolleo (ca. 2000 aP) y, posteriormente, la cultura Aconcagua (ca. 900 aP). Todos estos grupos tienen un fuerte componente de producción de plantas domésticas, especialmente maíz, además de zapallo, poroto y quínoa (Falabella et al. Reference Falabella, Cornejo, Sanhueza and Correa2015; Planella et al. Reference Planella, Scherson and McRostie2011; Sanhueza et al. Reference Sanhueza, Vásquez and Falabella2003). Más allá de la presencia de estos grupos de agricultores, los cazadores-recolectores habrían continuado viviendo en los espacios cordilleranos de la vertiente occidental, interactuando tanto con sus vecinos agricultores y cazadores como con los cazadores de la vertiente oriental (Cornejo y Sanhueza Reference Cornejo and Sanhueza2003, Reference Cornejo and Sanhueza2011).
El Ambiente de los Andes Meridionales
Las características de los ambientes de altura pueden resumirse en una zonación biótica vertical, grandes superficies con topografía escarpada, amplia variabilidad climática estacional, menor disponibilidad de oxígeno, baja productividad primaria y una distribución irregular (en parches) de los recursos (Aldenderfer Reference Aldenderfer1998; Pianka Reference Pianka1982). Los Andes meridionales, localizados en el centro-sur de Argentina y Chile (entre 34° y 35° S), son una de las regiones más altas de América, con picos que exceden los 5.000 metros de altura. Por encima de los 2.500 m snm, la formación de suelo es escasa, con espacios dominados por amplios desiertos de roca y comunidades de plantas pequeñas (Roig Reference Roig1972), por lo que los ambientes son generalmente menos productivos, menos predecibles y consecuentemente “marginales” en relación con los localizados en lugares más bajos (Roig Reference Roig1972). Las precipitaciones ocurren durante el invierno (principalmente en forma de nieve) y van desde 300 mm en el piedemonte hasta 800 mm en los lugares más altos (Abraham Reference Abraham, Abraham and Rodríguez Martínez2000; Volkheimer Reference Volkheimer1978). Gran parte del paisaje andino exhibe topografía glacial (Corte Reference Corte1977), especialmente en aquellas áreas por encima de los 2.500 m snm. En estas elevaciones, los valles son estrechos con pendientes pronunciadas y con las partes superiores cubiertas por glaciares (Volkheimer Reference Volkheimer1978). La temperatura media anual es 0 °C a 3.000 m snm. El límite de la vida a esta latitud (34° S) se ubica en aproximadamente 3.700 m snm (Abraham Reference Abraham, Abraham and Rodríguez Martínez2000), a partir del cual los glaciares cubren la mayor parte de la superficie.
En términos generales, la riqueza animal tiende a disminuir con la altitud (Pianka Reference Pianka1982); sin embargo, varios otros factores limitan la diversidad faunística y, ocasionalmente, la curva de disminución de la riqueza podría ser no monotónica, especialmente en especies de pequeños mamíferos (Novillo y Ojeda Reference Novillo and Ojeda2014). En el caso del guanaco (Lama guanicoe), su distribución se vincula con la disponibilidad de pastizales (Puig y Videla Reference Puig, Videla and Puig1995). Como consecuencia, la diversidad faunística en las tierras altas de los Andes es generalmente muy baja y es característica de la fauna de grandes alturas (Roig Reference Roig1972).
Los Sitios Arqueológicos Considerados en este Trabajo
Para este trabajo se incluyeron sitios arqueológicos de alta montaña con estructuras habitacionales que cuentan con análisis de fauna. Estos son El Indígeno, Los Peuquenes, Laguna El Diamante S-4 y Risco de los Indios (Figuras 1 y 2).
(a) Los Peuquenes; (b) Laguna del Diamante S-4; (c) El Indígeno; (d) Risco de los Indios. (Color en la versión electrónica)

Con más de 130 estructuras habitacionales, El Indígeno (EI) se encuentra a 3.300 m snm, en la cuenca superior del Río Diamante. El sitio fue excavado en dos oportunidades y cuenta con fechados que van desde 1500 hasta 840 cal aP (Tabla 1). La presencia de materiales poshispánicos indica que el lugar continuó siendo reocupado incluso hasta tiempos históricos. El sitio se caracteriza por la presencia de numerosas vasijas completas y tiestos cerámicos, elementos de molienda, adornos personales y escasos restos de plantas domésticas (maíz y zapallo; Lagiglia Reference Lagiglia1997; Neme Reference Neme2007, Reference Neme2016). La muestra faunística analizada proviene de la excavación de aproximadamente 14 m2 de una estructura.
Fechas Radiocarbónicas Procedentes de los Cuatro Sitios Analizados.

a Edades calibradas a 2 sigma mediante el programa OxCal 4.3 (Bronk Ramsey Reference Bronk Ramsey2009), utilizando la curva ShCal13 (Hogg et al. Reference Hogg, Hua, Blackwell, Niu, Buck, Guilderson, Heaton, Palmer, Reimer, Reimer, Turney and Zimmerman2013).
b No fueron medidos directamente por el laboratorio, sino que fueron estimados con el factor de corrección propuesto por Stuiver y Polach (Reference Stuiver and Polach1977).
El sitio arqueológico de Los Peuquenes (LP) se ubica en las nacientes del Río Atuel, a 3.100 m snm. Posee un total de nueve estructuras semicirculares distribuidas en tres conjuntos, de las cuales se excavaron dos. Las dataciones obtenidas indican que el sitio fue ocupado desde 360 años 14C años aP (Tabla 1; Neme Reference Neme2007). Sin embargo, la fauna analizada corresponde a un conjunto fechado en aproximadamente 250 14C años aP. Los materiales arqueológicos encontrados incluyen elementos de molienda, puntas de proyectil y una gran cantidad de tiestos cerámicos procedentes de ambas vertientes cordilleranas. Los materiales faunísticos provienen de la estructura 1 (la más tardía), donde se excavaron 15 m2 (Neme Reference Neme2007).
Laguna el Diamante S-4 (LD S-4) se encuentra en la cuenca superior del Río Diamante, a 3.300 m snm. Es uno de los sitios arqueológicos encontrados en la localidad homónima, donde se hallaron un total de 60 estructuras habitacionales distribuidas en 20 agrupaciones (Durán et al. Reference Durán, Gustavo, Valeria and Gil2006). El sitio fue fechado entre aproximadamente 190 y 1100 14C años aP (Tabla 1). En el mismo se excavaron 3,5 m2 (Durán et al. Reference Durán, Gustavo, Valeria and Gil2006:100).
Por último, el sitio arqueológico de Risco de los Indios (RI) se encuentra a 2.400 m snm en la cuenca del Río Barroso, afluente del Río Diamante. Está compuesto por al menos 29 estructuras circulares, en una de ellas las cuales (la estructura 22) se realizó un sondeo de 1 m2. Los fechados obtenidos sitúan las ocupaciones de este sitio en aproximadamente 500 cal aP (Tabla 1; Morgan et al. Reference Morgan, Neme, Sugrañes, Salgan, Gil, Otaola, Giardina and Llano2017; Neme et al. Reference Neme, Morgan, Sugrañez, Salgán, Gil, Otaola, Giardina and Llano2016).
Los contextos arqueológicos de estos sitios han sido interpretados como pertenecientes a ocupaciones estacionales de cazadores-recolectores (Cornejo y Sanhueza Reference Cornejo and Sanhueza2011; Durán et al. Reference Durán, Gustavo, Valeria and Gil2006; Lagiglia Reference Lagiglia1997; Morgan et al. Reference Morgan, Neme, Sugrañes, Salgan, Gil, Otaola, Giardina and Llano2017; Neme Reference Neme2007, Reference Neme2016). La presencia de plantas domésticas en dos de los sitios mencionados (EI y RI) fue considerada como producto de la interacción de estas poblaciones con vecinos agricultores localizados en ambientes más bajos (Cornejo y Sanhueza Reference Cornejo and Sanhueza2011; Neme et al. Reference Neme, Morgan, Sugrañez, Salgán, Gil, Otaola, Giardina and Llano2016).
Funcionalidad de los Sitios de Altura del Sur de Mendoza
Los trabajos arqueológicos llevados adelante en distintos lugares del mundo han sugerido que los ecosistemas más altos fueron intensamente ocupados y explotados sólo cuando se intensificó radicalmente la explotación de recursos en localidades de menor altitud (Aldenderfer Reference Aldenderfer2006; Bettinger Reference Bettinger1991; Morgan et al. Reference Morgan, Fisher and Pomerleau2012; Zeanah Reference Zeanah, Madsen and Metcalfe2000). En estos contextos, la presión sobre recursos producto de un aumento demográfico en zonas bajas habría dado lugar a la necesidad de expandirse hacia regiones marginales localizadas en ambientes más altos, lo cual conlleva estrategias de forrajeo menos eficientes. En consecuencia, el uso de las áreas de mayor altitud habría sido infrecuente, oportunista y a menudo centrado en la caza de fauna mayor. La presencia en estos sitios de estructuras habitacionales, en algunos casos en grandes números y de dimensiones variables, trajo a discusión si la inversión en la construcción de este tipo de recintos podía ser explicada por la presencia de grupos pequeños que utilizaron estos espacios por lapsos de tiempo muy cortos y acotados. Estudios actualísticos recientes sugieren que la construcción de tales estructuras no habría implicado grandes costos adicionales de manera que condicionen el tiempo de estadía en los sitios elegidos (Morgan et al. Reference Morgan, Webb, Sprengeler, Black and George2018).
Estas discusiones, sumadas a otros roles que vinculan los sitios de altura con lugares de intercambio, generaron distintos escenarios que incluyen, por un lado, campamentos logísticos utilizados como sitios de caza y procesamiento primario de las presas para su posterior traslado hacia localizaciones más bajas y, por otro lado, bases residenciales con ocupaciones más prolongadas donde se realizaron múltiples actividades durante el verano (Lagiglia Reference Lagiglia1997:260–262).
Recientemente se ha sugerido que estos sitios pudieron pertenecer a grupos de pastores vinculados a las poblaciones del noroeste Argentino (Gasco Reference Gasco2018). Considerando que esta afirmación ha sido realizada con base en un estudio osteométrico sobre solo tres especímenes asignados a Lama glama y que la osteometría presenta limitaciones vinculadas con la metodología para discriminar entre distintas especies de camélidos (L'Heureux Reference L'Heureux, Gutiérrez, Nigris, Fernández, Giardina, Gil, Izeta, Neme and Yacobaccio2010; Yacobaccio Reference Yacobaccio, Gutiérrez, Nigris, Fernández, Giardina, Gil, Izeta, Neme and Yacobaccio2010), por el momento preferimos tomar con cautela esta hipótesis. Además en ningún caso los trabajos arqueológicos realizados en ambas vertientes de la cordillera consideran la presencia de grupos pastores en estas latitudes (Cornejo y Sanhueza Reference Cornejo and Sanhueza2003; Neme Reference Neme2007; Otaola et al. Reference Otaola, Wolverton, Giardina and Neme2015). Por el contrario, los investigadores mencionan que los ambientes cordilleranos de la vertiente occidental habrían sido ocupados por sociedades de cazadores-recolectores hasta momentos de contacto (Cornejo y Sanhueza Reference Cornejo and Sanhueza2011; Sanhueza et al. Reference Sanhueza, Vásquez and Falabella2003). Esos trabajos descartan la posibilidad de la existencia de grupos pastores en niveles altitudinales más bajos e inmediatamente adyacentes a los sitios incluidos en este trabajo. En la vertiente oriental, también se plantea una situación similar, asumiéndose que los amplios valles de las cuencas del Atuel y Diamante nunca habrían sido ocupados por grupos pastores o agricultores (Lagiglia Reference Lagiglia1997; Neme Reference Neme2007).
Por último, considerando que los asentamientos discutidos en el presente trabajo se emplazan en ambientes que son habitables solo durante los meses de verano (dado que es el único momento en el cual están libres de nieve), deberíamos encontrar evidencias de domesticación características del registro arqueológico de pastores en ambientes más bajos. Dichas evidencias de domesticación incluyen corrales, estructuras habitacionales semipermanentes y depósitos de guano de camélidos, entre otras (Mengoni Goñalons y Yacobaccio Reference Mengoni Goñalons, Yacobaccio, Zeder, Bradley, Emshwiller and Smith2006; Zeder Reference Zeder, Zeder, Bradley, Emshwiller and Smith2006). Hasta el momento, si bien algunas áreas cuentan con prospecciones intensivas, ninguno de estos indicadores ha sido identificado en sitios de la región. Solo se conoce este tipo de evidencias en la provincia de San Juan y, probablemente, en el norte de Mendoza, a cientos de kilómetros más al norte (Bárcena Reference Bárcena, Berberián and Nielsen2001; Gambier Reference Gambier1988).
Los Sitios de Altura como Campamentos Logísticos: Expectativas Arqueológicas
El uso de los sitios de las tierras altas como campamentos logísticos tendría como finalidad la caza del guanaco, abundante en estos ecosistemas de montaña durante el verano (Puig et al. Reference Puig, Rosia, Videla and Mendez2011). El traslado de las presas obtenidas en los sitios de altura hacia los campamentos residenciales emplazados en ambientes más bajos implica altos costos de transporte, lo cual limita el tipo de presas cazadas a aquellas de alto retorno energético (Bayham Reference Bayham, Cameron and Mershon-Spraker1986; Grayson Reference Grayson1991; James Reference James1990; Neme y Gil Reference Neme and Gil2008; Zeanah Reference Zeanah, Madsen and Metcalfe2000). Además, es esperable que las presas sean procesadas antes de ser trasladadas hacia los campamentos situados a menor altura, maximizando la energía transportada y minimizando los costos de transporte.
De esta manera se espera que el registro arqueológico refleje un transporte selectivo de porciones anatómicas de acuerdo con la utilidad de la carne y los costos de transporte. Es decir, en caso de que estos sitios hayan sido utilizados en el contexto de una estrategia de ocupación logística, los conjuntos zooarqueológicos de los sitios de altura discutidos en este trabajo deberían mostrar sólo aquellos elementos anatómicos de bajo rendimiento económico, ya que los elementos de alto retorno habrían sido transportados a los sitios residenciales de menor elevación. Se espera solamente el uso de fauna local, ya que las estadías son cortas y concentradas en la caza del guanaco. También es esperable una baja fragmentación de los especímenes óseos de guanaco para la obtención de nutrientes tales como la grasa y médula ósea (Tabla 2).
Variables, Expectativas e Índices Utilizados para Analizar las Alternativas Posibles de Uso de los Sitios de Altura.

Los Sitios de Altura como Bases Residenciales: Expectativas Arqueológicas
La estrategia alternativa sería aquella en la que estos sitios fueron utilizados como bases residenciales durante períodos prolongados en época estival. En este contexto, es esperable que los restos de fauna reflejen la diversidad animal de los ecosistemas de los Andes de altura. No sólo guanacos, sino también algunas otras especies no locales habrían sido oportunamente introducidas a los sitios como un reaseguro durante las estadías en estos ambientes, como dasipódidos y huevos de ñandú. Respecto al consumo del guanaco, se espera que todas las porciones anatómicas de las presas estén representadas, dada la ausencia de selección de partes. Además, en este contexto se espera una alta fragmentación de especímenes óseos de guanaco debido al aprovechamiento no solo de la carne, sino también de la grasa ósea y medular contenida en los huesos, obteniendo así la mayor cantidad de nutrientes posible. Se espera también la presencia ocasional de recursos provenientes de ambientes más bajos, como una forma de subsidiar el tiempo de estadía en estos emplazamientos y aumentar así la permanencia en los mismos. En la Tabla 2 se muestra una síntesis de las variables y los índices utilizados en este trabajo para analizar las expectativas, ya sea del uso logístico o residencial de estos sitios.
Materiales y Métodos
Los restos óseos fueron analizados siguiendo las metodologías descritas por Lyman (Reference Lyman, Purdue and Woodburn1991, Reference Lyman2008). Para la identificación taxonómica y anatómica se utilizaron las colecciones óseas de referencia depositadas en el Museo de Historia Natural de San Rafael, Mendoza, Argentina. La catalogación de los materiales fue realizada mediante códigos alfanuméricos de manera de no generar confusiones y asegurar la calidad de los datos (Driver Reference Driver1992; Wolverton Reference Wolverton2013).
Tafonomía e Índices de Utilidad
Además del grado de meteorización de los conjuntos (Behrensmeyer Reference Behrensmeyer1978), existen diferencias en la densidad mineral ósea que puede causar la destrucción de algunos huesos y la supervivencia de otros (Lyman Reference Lyman1984; Stahl Reference Stahl1999). Al mismo tiempo, algunos huesos, debido a su gran cantidad de grasa ósea en el tejido esponjoso o a la presencia de tendones en las extremidades, son más susceptibles a la “destrucción nutritiva” (Marean y Cleghorn Reference Marean and Cleghorn2003). Con el fin de mitigar el sesgo que los efectos de los procesos tafonómicos puedan generar, correlacionamos la densidad mineral ósea de los huesos de guanaco estimada por Stahl (Reference Stahl1999) y el número de especímenes identificados por taxón normalizado (%NNISP) en cada conjunto. Asimismo, las correlaciones entre los elementos esqueletales y el índice de utilidad de la carne se estimaron considerando sólo el conjunto de huesos con alto potencial de supervivencia (Marean y Cleghorn Reference Marean and Cleghorn2003). Si bien estas propuestas resultan de utilidad, las características de los conjuntos analizados invitan a otro tipo de enfoque, en el que se considere el nivel de fragmentación de las muestras para entender la intensidad de consumo de los guanacos (Wolverton Reference Wolverton2008).
Medidas del Uso de la Fauna
Una vez realizados los estudios de los materiales, se procedió a estimar distintos índices que contribuyen a entender la composición de la muestra: la riqueza taxonómica (NTAXA), el índice de homogeneidad de Simpson (1/D) y el índice de Artiodactyla (IA). El primero de estos señala la cantidad de taxones explotados (Grayson Reference Grayson1991, Reference Grayson2014; Lyman Reference Lyman2008). El tamaño del conjunto puede afectar los resultados de riqueza taxonómica en cualquier tipo de muestra, pero especialmente en zooarqueología (Kintigh Reference Kintingh, Leonard and Jones1989; Lyman Reference Lyman2008). Debemos entonces evaluar si la riqueza se ve afectada por este factor antes de utilizar los datos arqueofaunísticos. Para controlar este factor, correlacionamos el número de especímenes identificados (NISP) en cada conjunto con su NTAXA. El resultado fue r = 0,5, lo que señala que el tamaño de la muestra explica al menos el 50% de la cantidad de taxones por sitio. Esto significa que la cantidad de especies encontradas en cada sitio puede estar influenciada por el tamaño de las muestras. Por esta razón, utilizamos el índice de homogeneidad de Simpson (1/D), siguiendo la fórmula:

donde N es el número total de especímenes, n i representa el número de especímenes del taxón i y k es la cantidad de taxones identificados en el sitio. Este índice es menos sensible a la riqueza taxonómica que otros índices de diversidad (Lyman Reference Lyman2008:196). Los valores mayores representan una mayor uniformidad en un conjunto, mostrando una dieta más amplia y diversa.
El índice de Artiodactyla (IA) mide si las muestras están dominadas por guanacos, la única especie del taxón Artiodactyla que habita esta región. Este índice se calcula mediante la fórmula:

donde n A es el número de especímenes de Artiodactyla, n i representa el número de especímenes del taxón i y k es la cantidad de taxones (menos el Artiodactyla) identificados en el sitio.
Sumado a esto, evaluamos variables orientadas a entender el modo en que fueron procesados o consumidos los guanacos. La relación entre los elementos esqueletales encontrados en un sitio y su utilidad económica se ha considerado generalmente para analizar las estrategias de transporte de presas desde un sitio de matanza hacia las bases residenciales en contextos etnográficos (Binford Reference Binford1978; Borrero Reference Borrero, Davis and Reeves1990; Lupo Reference Lupo2001, Reference Lupo2007; O'Connell et al. Reference O'Connell, Hawkes and Jones1990). Se espera que las unidades anatómicas con mayor retorno económico sean transportadas a los campamentos residenciales y aquellas con menor utilidad económica queden en los sitios de caza y procesamiento con el fin de aliviar la carga. Si bien hay discusiones sobre este tema y variaciones en este modelo (Lupo Reference Lupo2001; Marean y Frey Reference Marean and Frey1997; Metcalfe y Jones Reference Metcalfe and Jones1988; Monahan Reference Monahan1998), aquí seguiremos la premisa de que las partes transportadas serán las de mayor rendimiento, mientras que las porciones anatómicas de bajo rendimiento permanecerán en el sitio de procesamiento.
Realizamos correlaciones de Spearman entre diferentes índices de utilidad económica y los elementos óseos de guanaco presentes en los sitios. Los índices utilizados son: el índice de utilidad de carne estimado para guanaco (Borrero Reference Borrero, Davis and Reeves1990); el índice de médula ósea para llama (Lama glama; Mengoni Goñalons Reference Mengoni Goñalons1996); y el índice de secado de carne (De Nigris y Mengoni Goñalons Reference De Nigris, Goñalons, Civalero, Fernández and Guráieb2004).
Resultados
Estructura y Composición Taxonómica
La muestra analizada ha sido publicada en otros trabajos en los que se abordó cada sitio individualmente o en el contexto regional (Durán et al. Reference Durán, Gustavo, Valeria and Gil2006; Neme Reference Neme2007; Neme y Gil Reference Neme and Gil2008; Neme et al. Reference Neme, Gil, Otaola and Giardina2015, Reference Neme, Morgan, Sugrañez, Salgán, Gil, Otaola, Giardina and Llano2016; Otaola et al. Reference Otaola, Wolverton, Giardina and Neme2015). Los materiales considerados en este trabajo consisten en un total de 31.337 especímenes óseos, de los cuales 1.811 (6%) pudieron ser determinados a algún nivel taxonómico. En la Tabla 3 se muestra el listado taxonómico y el número de especímenes de cada taxón por sitio arqueológico. Tres de los cuatro conjuntos analizados (EI, RI, LP) presentan valores muy bajos de riqueza taxonómica y diversidad, mostrando además un amplio predominio del guanaco (Tabla 3). Por su parte LD S-4 tiene valores de diversidad y NTAXA más altos y con menor proporción de guanaco. Sin embargo, aún en este sitio que presenta una mayor variedad de taxones consumidos, el IA es igual a 0,8. En este sitio, se ha registrado en los tres primeros niveles de excavación la presencia de huesos de ganado caprino. Dichos niveles fueron datados en 190 años aP y corresponderían a ocupaciones subactuales de puesteros (crianceros de cabras) que reutilizaron y aún reutilizan algunas de las estructuras. Por tal motivo los elementos identificados como caprinos no fueron incluidos en los análisis.
Composición Taxonómica de los Conjuntos Zooarqueológicos Expresada en NISP.

Sources: Giardina Reference Giardina2010; Neme Reference Neme2007; Neme y Gil Reference Neme and Gil2008; Neme et al. Reference Neme, Morgan, Sugrañez, Salgán, Gil, Otaola, Giardina and Llano2016.
* Material subactual no icluido en los índices
En todos los conjuntos los taxones presentes corresponden a especies cuya distribución incluye los ambientes de altura; tal es el caso de los guanacos y las aves migratorias. Sin embargo, se destaca la presencia de algunas placas dérmicas de armadillos —cuya distribución geográfica de estos taxones en la región no supera alturas de 2.000-1.800 m snm— recuperadas en los sitios LD S-4 (n = 11) y RI (n = 3) y cáscara de huevo de Rheidae en LD S-4.
Tafonomía
Los especímenes analizados presentan en su mayoría estadios de meteorización intermedia (2 y 3; Behrensmeyer Reference Behrensmeyer1978; Tabla Suplementaria 1). Más allá de los valores obtenidos, el grado de meteorización que presentan las muestras es alto en el contexto regional (Otaola Reference Otaola2013).
Consumo de Guanaco
Los valores de NISP computados para cada elemento o porción esqueletal de guanaco pueden observarse en la Tabla Suplementaria 2. Respecto a la preservación de los especímenes de esta presa, tal como mencionamos en el apartado de metodología, realizamos correlaciones entre las partes esqueletales presentes (representadas por el porcentaje mínimo de unidades anatómicas [%MAU]) y la densidad mineral ósea (Stahl Reference Stahl1999). A excepción de RI, que tiene una correlación relativamente alta entre la densidad mineral y los elementos óseos presentes en el sitio (r s = 0,47; p < 0,01), no hay una fuerte relación entre estas dos variables en los otros sitios analizados. Los resultados de los demás sitios fueron los siguientes: rs = 0,25 (p > 0,01) para el conjunto de LD S-4; rs = 0,14 (p > 0,01) para EI; y rs = 0,05 (p > 0,01) para LP.
En cuanto al consumo de los distintos tipos de nutrientes que ofrece el guanaco, únicamente se registra una correlación alta, negativa y estadísticamente significativa en el conjunto de RI, justamente el que podría estar condicionado por la preservación diferencial de los elementos óseos. En este caso, la correlación positiva entre partes esqueletales de guanaco presentes y su densidad mineral ósea no permite distinguir si los valores observados indican transporte selectivo o preservación diferencial. Se registra aquí un caso de equifinalidad, en donde lo observado puede estar representando tanto una decisión de transporte como un proceso tafonómico de destrucción diferencial (Lyman Reference Lyman1994:260). El resto de las correlaciones en las que se analizó la utilidad económica de los elementos no han mostrado resultados que indiquen una estrategia a favor o en contra del procesamiento de las partes anatómicas de mayor rendimiento (Tabla Suplementaria 3).
Si analizamos cómo están representados los distintos elementos anatómicos en los conjuntos, podemos ver que hay un predominio de elementos de bajo rendimiento económico como los huesos del cráneo y de los metapodios. También hay una buena representación de elementos de alto rendimiento económico como las porciones proximales de miembros delanteros y traseros (Tabla Suplementaria 2).
En relación con la fragmentación de los especímenes óseos de guanaco, medida en términos de la proporción entre NISP y número mínimo de elementos esqueléticos (MNE), obtuvimos los siguientes valores: LD S-4 = 1,5; RI = 1,17; EI = 1,2; y LP = 1,49. Además, es importante destacar que el porcentaje de especímenes sin fragmentar dentro de los conjuntos es muy bajo y se trata casi en su totalidad de huesos del autopodio, que no poseen grasa ósea ni medular. El índice de fragmentación en general es muy elevado, conduciendo a una considerable pérdida de identificabilidad, sobre todo en los sitios LD S-4 y LP (Tabla Suplementaria 4).
El Caso en Contexto Regional
Realizamos una comparación de los conjuntos zooarqueológicos discutidos en este trabajo con el resto de los conjuntos contemporáneos localizados a menor altura en el sur de la provincia de Mendoza, entre 34° y 37° S y entre 70° y 66° E. De esta forma se pretende visualizar si los patrones de uso de la fauna guardan algún tipo de relación con la localización de los sitios analizados, principalmente la variable altitud.
Para ello consideramos aquellos sitios con cronologías de los últimos 2.000 años y analizamos la proporción de guanacos en sitios localizados a menor elevación. Las variables en relación con el consumo de guanaco (representación de partes esqueletales en función de los índices de rendimiento) no fueron analizadas en todos los sitios debido a que el NISP de este taxón es demasiado bajo en la mayoría de los sitios de tierras bajas. Se consideraron los mismos análisis sobre el tamaño de muestra para todos los conjuntos de la región, los cuales no mostraron correlación entre NISP y NTAXA (R 2 = 0,27). Esto muestra poca incidencia del tamaño de la muestra en los valores de NTAXA. Cuando se correlaciona la proporción de guanacos en los conjuntos contra la elevación, los resultados muestran una correlación positiva elevada y significativa (R 2 = 0,65; p = 0,005), lo que sugiere una importancia creciente de esta presa a medida que los sitios se localizan a mayor altitud (Figura 3).
Índice de Artiodactyla en relación con la altitud. Se grafican 22 conjuntos con fechados posteriores a 2000 cal aP (Neme Reference Neme2007; Neme y Gil Reference Neme and Gil2008; Neme et al. Reference Neme, Morgan, Sugrañez, Salgán, Gil, Otaola, Giardina and Llano2016; Otaola et al. Reference Otaola, Wolverton, Giardina and Neme2015). Los círculos negros corresponden a los conjuntos de El Indígeno, Laguna del Diamante S-4, Risco de los Indios y Los Peuquenes.

Discusión
Los sitios localizados en la alta cordillera del sur de Mendoza representan una adaptación tardía de cazadores-recolectores a este tipo de ambientes marginales, mostrando un registro zooarqueológico distinto al de aquellos situados a menor altitud. Los procesos tafonómicos que intervienen en la formación de estos conjuntos han sido analizados en profundidad y considerados en detalle. Esto nos permite identificar aquellos aspectos del registro que deben ser considerados de manera independiente del comportamiento humano del pasado. Sin embargo, esto no imposibilitó analizar la funcionalidad de los sitios, dado que utilizamos una serie de evidencias que en su conjunto nos permiten apoyar una de las hipótesis planteadas. Los análisis tafonómicos mostraron que en el caso del sitio de Risco de los Indios el conjunto zooarqueológico puede estar sesgado por la destrucción diferencial de los especímenes óseos. Más allá de esto, las observaciones tafonómicas realizadas sugieren una alta confiabilidad de las muestras en el resto de los sitios analizados, con bajas correlaciones entre densidad mineral ósea, MNE y niveles de meteorización moderada. El hecho de que todas las correlaciones entre el %MAU de guanaco y densidad mineral ósea hayan dado resultados positivos y que todas las correlaciones entre el índice de carne y %MAU sean negativas puede deberse a que existe correlación negativa entre la densidad mineral ósea y la utilidad de los elementos de guanaco (Lyman Reference Lyman1994:259, Figura 7.11). Es por este motivo que los análisis de los índices de utilidad económica se midieron utilizando los elementos con alto potencial de supervivencia y fueron acompañados por otros análisis, como la fragmentación intencional de los especímenes óseos para la obtención de grasa y médula ósea y el análisis tafonómico de otros agentes que puedan haber intervenido en la formación de los conjuntos faunísticos.
Una de las características más importantes que presentan estos sitios de altura es una fuerte dependencia sobre la caza del guanaco, lo cual queda reflejado en el alto valor (en torno a 0,9) del índice de Artiodactyla de estos sitios; mientras que en zonas de piedemonte y tierras bajas los valores de este índice varían entre 0,8 y 0 (Otaola et al. Reference Otaola, Wolverton, Giardina and Neme2015). Los trabajos previos sobre estos sitios de altura coinciden en que se trata de campamentos de caza destinados a explotar las poblaciones de guanaco que ocupan estos ambientes marginales durante los meses estivales y que ocasionalmente se habrían realizado otras actividades tales como intercambio, aprovisionamiento de materias primas, etcétera (Durán et al. Reference Durán, Gustavo, Valeria and Gil2006; Lagiglia Reference Lagiglia1997; Neme Reference Neme2007). En distintos trabajos se han planteado formas alternativas acerca de cómo fueron explotados estos ambientes de altura. Éstas implican expectativas muy diferentes en relación con los taxones utilizados, el tiempo de estadía en estos sitios de altura y el número y diversidad (en términos de sexo y edad) de los ocupantes de las estructuras mencionadas (Lagiglia Reference Lagiglia1997; Neme Reference Neme2016).
A partir del empleo del modelo de lugar central se generaron expectativas acerca del grado de procesamiento y el tiempo de estadía de los grupos que ocuparon los ambientes de altura. Se partió del supuesto de que los cazadores-recolectores tienden a minimizar el costo de transporte de grandes presas, incrementando el procesamiento en el campo como una forma de reducir el peso transportado (Binford Reference Binford1978; Fisher y Goshen Reference Fisher and Goshen2018; Zeanah Reference Zeanah, Madsen and Metcalfe2000). En este artículo se presentaron alternativas sobre el uso de los sitios de altura en estas latitudes. Una de ellas planteaba que eran utilizados por partidas logísticas de cazadores dedicados a la obtención de guanacos para aprovisionar de carne a los sitios residenciales localizados en ambientes más bajos. El uso logístico de las áreas más altas se caracterizaría por altos niveles de transporte selectivo de las partes de guanaco. En este contexto los campamentos de grupos logísticos habrían sido ocupaciones de corta duración (uno o pocos días), en los que las presas obtenidas eran procesadas y las porciones anatómicas de mayor rendimiento eran llevadas a los campamentos base localizados a menor altitud.
En este escenario las especies presentes en el registro arqueológico son una función del costo de transporte asociado a la explotación logística de ambientes elevados desde sitios distantes localizados a menor altura. El alto costo de transporte a largas distancias implicado en lugares con topografía variable y menores niveles de oxígeno conduciría a los grupos humanos a cazar solamente presas de gran tamaño que justifiquen el traslado hacia esos parches de recursos aislados en vegas y valles dentro de los Andes.
En la segunda alternativa se sostiene que los sitios localizados a gran altura habrían sido utilizados estacionalmente como bases residenciales de grupos familiares, con estadías prolongadas de varios días (e incluso semanas) y un uso intensivo de estos ambientes. En este caso, los conjuntos arqueofaunísticos en sitios de tierras altas estarían reflejando la diversidad biológica local.
La suma de las evidencias alcanzadas es concordante con las expectativas planteadas para el modelo de uso residencial de estos sitios. Los conjuntos zooarqueológicos de los cuatro sitios de altura presentados en este trabajo muestran una baja diversidad taxonómica y un foco en la caza del guanaco. También se pudo identificar un aprovechamiento de otras especies de disponibilidad local, como las aves migratorias, aunque en proporciones sensiblemente menores. Sólo dos de los sitios (LD S-4 y RI) muestran además evidencias de uso muy ocasional de recursos faunísticos no locales (armadillos) obtenidos en alturas inferiores a los 2.000 m snm (Neme Reference Neme2007; Neme et al. Reference Neme, Morgan, Sugrañez, Salgán, Gil, Otaola, Giardina and Llano2016). Los conjuntos faunísticos de los otros dos sitios (EI y LP) solo tienen especies locales y aves migratorias que habitan las lagunas de alta montaña, señalando también el consumo de otros taxones además del guanaco.
El análisis de los elementos óseos de guanaco señala que en ninguno de los sitios habría un aprovechamiento exclusivo de las partes de mayor rendimiento económico, dado que los resultados de las correlaciones entre índice de utilidad y partes esqueletales presentes muestran valores cercanos a 0 (Tabla Suplementaria 3). No se observa una estrategia que contemple el aprovechamiento de una parte en particular del guanaco. No hay una selección de porciones anatómicas que indique el transporte de las partes de utilidad alta desde los sitios de altura a localidades de menor altitud, lo que sugiere que los guanacos fueron cazados cerca de los sitios y consumidos en estos lugares. Asimismo, los conjuntos óseos están muy fragmentados, lo que sugiere un procesamiento intensivo de las carcasas en los sitios, además de las evidencias claras de procesos postdepositacionales, como la alta meteorización. Es decir, estas evidencias no serían concordantes con la selección de partes de la presa para ser trasladadas a bases residenciales más bajas con circuitos de movilidad logísticos y estadías de corto plazo.
Sumado a esto, los perfiles esqueletarios de guanacos de los conjuntos localizados a menor altitud tampoco indican una selección de partes esqueletales. Para discutir esto, se utilizó la información publicada de cuatro sitios arqueológicos en los cuales se analizó la correlación entre el MAU% de guanaco y la densidad mineral ósea y entre el MAU% de guanaco y la utilidad económica (Neme Reference Neme2007; Neme y Gil Reference Neme, Gil, Gil and Neme2002). En esos trabajos, al igual que lo observado para la fauna de sitios de altura, no se encontró ninguna correlación estadísticamente significativa que pudiera indicar la selección de partes anatómicas. Esto refuerza la idea sostenida aquí, en la cual los sitios de altura no habrían sido utilizados para la extracción y posterior transporte de partes anatómicas de alto rendimiento, dado que no se ve una sobrerrepresentación de partes de alta utilidad en los conjuntos localizados en ambientes más bajos.
En discusiones recientes (Rademaker et al. Reference Rademaker, Hodgins, Moore, Zarrillo, Miller, Bromley, Leach, Reid, Álvarez and Sandweiss2014, Reference Rademaker, Hodgins, Moore, Zarrillo, Miller, Bromley, Leach, Reid, Álvarez and Sandweiss2016) se argumenta acerca de la posibilidad de que el fileteo de carne (vinculado al uso logístico) puede imitar el patrón óseo característico de un sitio residencial, en el que todas las partes anatómicas deben estar presentes. Sin embargo, en este sitio arqueológico el resto del registro material también estaría apoyando la idea de un uso residencial con ocupaciones prolongadas en el lugar. Esto se ve reflejado en la diversidad de instrumentos líticos recuperados en las estructuras (Lagiglia Reference Lagiglia1997; Neme Reference Neme2016; Neme et al. Reference Neme, Morgan, Sugrañez, Salgán, Gil, Otaola, Giardina and Llano2016) así como en la densidad y diversidad de formas y estilos cerámicos y en la fuerte presencia de elementos de molienda dentro de las estructuras, más allá de la presencia de las estructuras en sí mismas.
Conclusiones
Los modelos de optimización de recursos predicen que cuando la distancia (o costo de transporte) desde el lugar central hacia los sitios logísticos se incrementa, el procesamiento de las presas será mayor. Por ende, como se mencionó en la hipótesis de uso logístico, frente a sitios arqueológicos de difícil acceso como los examinados en este trabajo, se esperaba la presencia exclusiva de presas de alto rendimiento (guanacos), que solo estén representadas aquellas partes de bajo rendimiento descartadas en los emplazamientos de altura y que los índices de fractura en los huesos sean bajos.
Si bien los análisis realizados en los cuatros sitios mostraron una frecuencia alta de camélidos, tal como se esperaba en la mencionada hipótesis, la presencia de taxones procedentes de niveles altitudinales más bajos sugiere que estos, al igual que las plantas silvestres y domésticas, pudieron haber sido utilizados para prolongar los tiempos de estadía en estos ambientes (Neme et al. Reference Neme, Morgan, Sugrañez, Salgán, Gil, Otaola, Giardina and Llano2016; Scharft Reference Scharf2009). Estos resultados no parecen estar asociados a sitios de caza logísticos de estadías cortas, sino a las diferencias ecológicas que implican una baja diversidad faunística por encima de los 2.500 metros y la alta frecuencia de camélidos (Neme et al. Reference Neme, Morgan, Sugrañez, Salgán, Gil, Otaola, Giardina and Llano2016; Otaola et al. Reference Otaola, Wolverton, Giardina and Neme2015; Wolverton et al. Reference Wolverton, Otaola, Neme, Giardina and Gil2015). Las muestras tienen, por un lado, una correlación positiva entre la densidad mineral ósea y las partes presentes y, por el otro lado, presencia de elementos con alto y con bajo valor económico. En consecuencia, no puede defenderse la idea de un transporte selectivo, tal como sería esperable en el uso de sitios logísticos. Finalmente, los índices de fractura en los huesos de guanaco son muy altos, similares a los de toda la región, lo que indica un procesamiento intensivo de las presas in situ, sugiriendo períodos de estadía prolongados en los sitios (Binford Reference Binford1978). Todo esto hace suponer que no se trata de grupos logísticos pequeños que ocupaban el lugar durante estadías cortas, sino que, por el contrario, son campamentos residenciales de estadías estivales prolongadas.
Ahora bien, si los costos de traslado hacia las localizaciones de altura son altos, ¿cómo podemos explicar el traslado hacia estos emplazamientos de grupos grandes, durante períodos largos de tiempo? Algunos trabajos (Madsen et al. Reference Madsen, Scott, Loosle, Madsen and Metcalf2000; Zeanah Reference Zeanah, Madsen and Metcalfe2000) han mostrado que cuando las distancias hacia los emplazamientos centrales localizados en los valles más bajos son grandes (o los tramos son difíciles de transitar), es más óptimo quedarse en las localizaciones altas y aisladas por más tiempo, extrayendo la mayor cantidad de energía del parche de recursos elegido (Madsen et al. Reference Madsen, Scott, Loosle, Madsen and Metcalf2000). En estos casos, las estadías son más prolongadas debido a que es muy costoso regresar y buscar nuevos espacios para explotar.
En distintas partes del mundo, el uso de estos lugares marginales está relacionado a una menor disponibilidad de ambientes en niveles altitudinales más bajos (Fisher y Goshen Reference Fisher and Goshen2018; Grayson Reference Grayson1991; Zeanah Reference Zeanah, Madsen and Metcalfe2000). Un proceso similar ha sido defendido para el sur de Mendoza, en el cual se ha sugerido que el desbalance entre población y recursos podría haber sido el motor para la ocupación de éste y otros ambientes marginales de la región alrededor de 2000 aP (Neme Reference Neme2016; Neme y Gil Reference Neme and Gil2008).
De acuerdo con los resultados obtenidos, los conjuntos faunísticos reflejarían un uso residencial y estacional, donde toda o la mayor parte de las bandas se trasladaban a estos lugares, posiblemente desde ambas vertientes de la cordillera. Entonces, la explotación humana de esos lugares estaría más relacionada con campamentos de estancias más largas y con una explotación intensiva de los recursos locales que con los sitios logísticos de matanza y procesamiento primario.
Agradecimientos
Este trabajo cuenta con el apoyo de CONICET y la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica; proyectos PICT 2015-3707 y 2016-2667.
Declaración de Disponibilidad de Datos
Los datos publicados aquí se encuentran disponibles en el Museo de Historia Natural de San Rafael (Av. Balloffet s/n, Parque Mariano Moreno, San Rafael, Mendoza, Argentina).
Material Suplementario
Para acceder a los materiales suplementarios que acompañan este artículo visitar https://doi.org/10.1017/laq.2019.100.
Tabla Suplementaria 1. Valores de Meteorización Expresados en Porcentajes.
Tabla Suplementaria 2. Valores de NISP de Guanacos Registrados en cada Sitio.
Tabla Suplementaria 3. Correlación de Spearman (rho) para cada Conjunto entre Índices de Utilidad Económica, Densidad Mineral Ósea y NNISP.
Tabla Suplementaria 4. Índices de Fragmentación para Guanaco.



