Introducción
Hace más de 10.000 años, los agricultores han criado bovinos, ovejas y cabras de manera sostenible, manteniendo los animales adaptados a las condiciones locales. Hace 200 años, la situación comenzó a cambiar drásticamente, con el surgimiento del concepto raza. Todos los animales de la misma raza pasaron a ser seleccionados por características fenotípicas y el cruzamiento entre razas fue seriamente reducido. Hace algunas décadas, la presión de selección volvió a aumentar, con el fin de mejorar la productividad, pero sin suficiente énfasis en la conservación de la diversidad genética global.
La eficiencia de los métodos modernos de selección, al mismo tiempo que la producción aumentó, condujo a una dramática pérdida de variabilidad genética. Con el desarrollo de las llamadas razas industriales de alta productividad, la presión económica sobre los agricultores les llevó a abandonar la explotación de razas locales tradicionales, con tanta intensidad que algunas razas ya se han extinguido. Esto significa que los recursos genéticos animales están altamente amenazados. Por lo tanto, es importante establecer medidas para promover la gestión sostenible de los recursos genéticos: en primer lugar, la preservación de las razas en peligro de extinción, y en segundo lugar, utilizar programas de selección para restaurar la diversidad genética de las razas industriales y, finalmente, la protección de colaterales salvajes que pueden proporcionar, en el futuro, recursos genéticos útiles (Taberlet et al., Reference Taberlet, Valentini, Rezaei, Naderi, Pompanon, Negrini and Ajmone-Marsan2007).
Concretamente, no se sabe el origen del ganado llevado a América por los conquistadores. Probablemente descienden directamente del Bos taurus primigenius, domesticado en la zona pirenaica desde la época paleolítica. Ya que había una amplia distribución geográfica es el ancestro único de todo el bovino doméstico. Para el año 1178, y en el período 1580–1640, España y Portugal fueron un solo territorio. Así que, probablemente, los bovinos ibéricos son los ancestros de los bovinos criollos de las Américas, y su desplazamiento por las distintas regiones, han determinado un proceso de selección natural en poblaciones diferentes y adaptadas a las circunstancias locales (Primo, Reference Primo1993).
En Brasil, la primera entrada de ganado bovino de origen portugués se produjo entre 1533 y 1534, por orden de Da Ana Pimentel, esposa de Martim Alfonso de Sousa, donatario de la Capitanía de São Vicente (São Paulo), que tenía la orden de traer a está capitanía hereditaria, el primer lote de ganado bovino desde la Isla de Madeira. En 1535, Duarte Coelho llevó el segundo lote a la provincia de Pernambuco, y desde 1550, Tomé de Souza desembarcó bovinos provenientes de la Isla de Cabo Verde (Primo, Reference Primo2004).
Por lo tanto, los animales que dieron origen a las razas locales brasileñas fueron originarios de España y Portugal, y su traslado por las diferentes regiones llevó a un proceso de selección natural en distintas poblaciones adaptadas a las condiciones locales. Cada raza y población es producto de la evolución y adaptación a través de los siglos, con diferentes presiones de selección impuestas por el clima, enfermedades, la disponibilidad de alimento y los criterios determinados por el hombre. La formación de una raza es probablemente asociada a la pérdida de diversidad genética en las primeras etapas, así como la concentración y, ocasionalmente, la fijación de algunas características específicas (Mariante y Egito, Reference Mariante and Egito2002).
El ganado bovino es conocido en algunos estados como Pé-Duro (Piauí y Maranhão) o Curraleiro (Goiás y Tocantins); descendientes de las diferentes razas traídas por los colonos, fueron adaptándose poco a poco a los pastos de baja calidad, clima caliente y seco, así como otros factores adversos. El resultado de la selección natural fue la supervivencia de los animales (Figuras 1 y 2) adaptados a estas condiciones desfavorables del sertão de Brasil (Carvalho y Girão, Reference Carvalho and Girão1999). El término genérico del sertão comprende dos ecosistemas brasileños, el Cerrado (sabana tropical brasileña) y la Caatinga (zona de clima subdesértico). El Cerrado ocupa el área central de Brasil, con una superficie equivalente al 22% del territorio nacional, distribuido entre los estados de Minas Gerais, São Paulo, Bahía, Piauí, Maranhão y en la parte septentrional de la región norte. La Caatinga ocupa alrededor del 10% del territorio nacional; se extiende por los estados de Maranhão, Piauí, Ceará, Río Grande do Norte, Paraíba, Pernambuco, Sergipe, Alagoas, Bahía y el norte de Minas Gerais.
Bovinos de la raza Curraleiro.

Bovino de la raza Curraleiro.
En América Latina, las razas bovinas locales fueron la base pecuaria durante casi cinco siglos y hoy se encuentran en el punto de ser totalmente absorbidas por las razas exóticas. La expectativa de que las razas introducidas resolviesen los problemas de producción y aquellos relacionados con la sanidad y nutrición de las poblaciones locales, los llevó a cruzarlos con las líneas exóticas sin una planificación sistemática de cruzamiento o mejoramiento genético. Este modelo productivo, que aun persiste en muchas regiones ha provocado el descenso o desaparición de diversas razas. En Brasil en el siglo XXI sólo existen cinco razas bovinas localmente adaptadas, cuatro de ellas encontrándose en riesgo de extinción (Curraleiro, Pantaneiro, Crioulo Lageano y Mocho Nacional) y una considerada ya de fomento (Caracu). Para evitar la extinción de la raza Curraleiro, un grupo de investigadores están desarrollando un programa de conservación y diversos estudios para obtener información sobre las características morfológicas, fisiológicas, inmunológicas, de comportamiento, genotípicas, fenotípicas y sanitarias, entre otras.
La etapa inicial de cualquier proyecto de conservación es la realización de un censo de la población, por lo tanto el objetivo del presente estudio fue cuantificar las ganaderías de bovino Curraleiro y, en los estados de Goiás y Tocantins, caracterizar el sistema productivo y perfil de los ganaderos.
Material y métodos
La encuesta de los bovinos Curraleiro comenzó con la Asociación Brasileña de Criadores de Curraleiro (ABCCurraleiro) en 1998 y se terminó en el año 2003. Del 2005 a 2008, la Escuela de Veterinaria de la Universidad Federal de Goiás (EV/UFG) promovió el incremento y expansión de esta encuesta, a través del contacto con los ganaderos por medio de llamadas telefónicas, envió de correos y visitas a las explotaciones.
La información que se evaluó a partir de los propietarios y explotaciones de ganado Curraleiro, en los estados de Goiás y Tocantins, fueron obtenidos por medio de la aplicación de un cuestionario semiestructurado, siguiendo la metodología propuesta por Thrusfield (Reference Thrusfield1995), realizada por miembros del grupo de investigación de la EV/UFG, con la colaboración del veterinario (Demerval da Silva Torres) perteneciente al órgano oficial de salud veterinaria, de la ciudad de Lizarda, Tocantins. Ocho encuestas fueron recogidas en el estado de Goiás y veinte en el estado de Tocantins (Figura 3). Para realizar el análisis de los resultados se aplicó una estadística descriptiva.
Municipios recorridos (marcas verdes) por el equipo de la UFG para la ubicación y recogida de información sobre las ganaderías de la raza Curraleiro.
La encuesta se dividió en cuatro segmentos. En la primera parte se encontraban los datos generales, que describían la localización de la propiedad e identificación del propietario. El segundo segmento fue la caracterización de la ganadería, que estaba constituido por 29 preguntas relacionadas con la gestión de la producción y la nutrición y sanidad de los bovinos. El tercer segmento, la caracterización de la propiedad, estuvo compuesto por 16 preguntas relacionados con el suelo, las características climáticas, la sanidad y la asistencia técnica. En el cuarto segmento, la caracterización de los ganaderos, se utilizó 22 preguntas relacionadas con el nivel de educación, los ingresos, el lugar de residencia, su opinión sobre la raza Curraleiro y el desarrollo de la industria ganadera.
Para determinar el nivel tecnológico de las ganaderías, se consideró la utilización de las siguientes técnicas de manejo:
1 – identificación de los animales;
2 – registro de los parámetros zootécnicos;
3 – utilización de sistemas intensivos de producción;
4 – suplemento alimenticio;
5 – mineralización;
6 – aplicación de vacunas obligatorias;
7 – control de endoparásitos;
8 – control de ectoparásitos;
9 – desinfección del ombligo en terneros;
10 – uso de la época de monta;
11 – manejo adecuado de cadáveres; y
12 – asistencia técnica.
Las explotaciones que tenían de cero a cuatro técnicas de manejo fueron clasificadas con bajo nivel tecnológico, aquellas con cinco a ocho técnicas de manejo fueron consideraron de nivel tecnológico medio, y por encima de nueve técnicas de manejo con alto nivel tecnológico.
Resultados y discusión
Fueron identificadas y registradas 49 ganaderías, en cinco estados brasileños: Goiás, Tocantins, Bahía, Pará y Piauí (Figura 4). Se obtuvo información adicional de que los estados de Maranhão, Paraíba y Minas Gerais, aún poseen ganaderías de Curraleiro, pero estos todavía no han sido confirmados y contabilizados. El total efectivo identificado fue de 3.692 bovinos (Cuadro 1).
Censos de bovinos de raza Curraleiro por estados. Brasil, 2008.

Censo nacional de ganaderías de Curraleiro estratificado por estados y municipio, Brasil, 2008.
La FAO (Hodges, Reference Hodges1992) establece algunos parámetros para determinar el nivel de amenaza de una población, y uno de ellos es el número de hembras en reproducción. Siguiendo este criterio, puede considerarse a la raza Curraleiro como vulnerable a la extinción (1.000–5.000 hembras en reproducción). Sin embargo, se recomienda un análisis de la dinámica de la población, tasa reproductiva, nivel de endogamia, introducción del cruzamiento con otras razas, ubicación geográfica, características del sistema de producción y ganaderías involucradas en la conservación de recursos genéticos de animales domésticos. Estos parámetros no han sido aún evaluados, pero son fundamentales para la implantación de un programa de conservación en esta raza, así como para determinar las estrategias específicas para las diferentes regiones dónde están siendo criados los bovinos Curraleiros.
Teniendo en cuenta las 28 ganaderías donde se aplicaron las encuestas, 15 (53,6%) tenían un nivel tecnológico medio y 13 (46,4%) un bajo nivel tecnológico. La mayoría de las explotaciones no reunían cinco de las doce técnicas de manejo evaluadas: uso de la época de monta (n = 0), sistema intensivo de producción (n = 0), asistencia técnica (n = 2), suplemento alimenticio (n = 2) e identificación de los animales (n = 5).
Todos los ganaderos utilizaban un sistema de producción extensivo, la gran mayoría con pasto natural y en bosques del Cerrado (Figura 5). Este resultado es fácil de entender cuando se observa la información disponible en el censo agropecuario nacional. Las regiones dónde se están criando los Curraleiros disponen de grandes extensiones de pasto natural. El estado de Tocantins dispone de 34,6% de zonas agrícolas compuestas por pastos naturales y en la región de Jalapão (al este del estado) el porcentaje es mayor con el 55%. En el estado de Goiás este valor fue de 18,7%. En el nordeste del estado, en el municipio de Cavalcante el porcentaje de pastos naturales llega a 57% y en el municipio de Teresina de Goiás a 61,2% (Brasil, 1998).
Pastizales nativos típicos de la región de Jalapão, Estado de Tocantins.
El número medio de animales por ganadería en Goiás fue de 77,5, mientras que en Tocantins fue de 66,5. Estos resultados estuvieron por debajo de la media descrita en 153,7 y 142,2 para los estados de Goiás y Tocantins, respectivamente (Brasil, 2006). La baja densidad fue más evidente en las ganaderías de la región Jalapão (Tocantins), dónde fueron identificadas 12 fincas (42,8% del total muestreado). Estas ganaderías eran pequeñas (entre 10 a 30 animales) y algunas criaban a los Curraleiros en una misma área de pastoreo sin división de las mismas. La baja densidad de bovinos encontrada en este estudio concuerda con el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) (Brasil, 2006), que informa que el número de animales en la región de Jalapão es bajo, representando solo el 4,8% del total del ganado bovino del estado de Tocantins. Probablemente este hecho se asocia con las condiciones menos favorables para la explotación de los animales, por causa de un suelo muy arenoso y escasa vegetación, resultado de la sequía. Adicionalmente, algunos ganaderos tienen la práctica de realizar pequeños incendios controlados, que se producen durante la estación lluviosa y tienen como objetivo proporcionar pastos verdes a los animales (Figura 6), y que acelera la degradación del suelo.
Pastos de la región de Jalapão, Tocantins (A – área quemada; B – área de rebrote).
Los sistemas extensivos de producción de carne de vacuno ecológico tienen un atractivo indiscutible, ya que cuando su uso es adecuado tienden a equilibrar la oferta y la utilización de los recursos naturales, logrando el equilibrio entre la producción y conservación, lo que permite la convivencia de estos animales con la flora y fauna autóctona. El sistema de pastoralismo aplicado en regiones de vegetación nativa, puede ser eficaz en la prevención de incendios, desempeñando un papel importante para mantener la población en las zonas rurales, donde las actividades económicas están limitadas por la distancia y la falta de infraestructura. Esta actividad puede ser una alternativa en el fortalecimiento del turismo rural y otros servicios que mantienen el sector primario (Bellido et al., Reference Bellido, Escribano, Mesías, Rodríguez de Ledesma and Pulido2001, Nogales y Baena, Reference Nogales and Baena2007).
El sistema silvopastoril con razas locales podría ser desarrollado en Brasil, por la menor exigencia de estos animales de pastos de alta calidad, junto con un pastoreo controlado y la carga animal baja; sería una herramienta para disminuir la biomasa, que es el principal combustible para los incendios, y un modelo adecuado capaz de mitigar los posibles impactos negativos de esta actividad en el suelo y la flora local. El desarrollo de la investigación con este enfoque es esencial, considerando la legislación brasileña actual, según la cual, criar cualquier animal doméstico en los Parques Nacionales, Reservas del Estado y Patrimonio Natural está estrictamente prohibido.
No existe manejo nutricional en las ganaderías de Goiás. En Tocantins está práctica fue observada en dos ganaderías (7,1%) durante la sequía, mediante el uso de la caña o yuca triturada. La administración de suplemento mineral ocurrió en 26 ganaderías (92,9%), siendo suministrada continuamente, pero la mayoría de ellos no se ajustan a criterios técnicos (Figura 7). La producción de bovino de ciclo completo, fue observada en 51,7% de las ganaderías, el 44,8% realizaban solamente cría, y apenas una propiedad realizaba el ciclo combinado de recría y engorde (3,5%). El engorde de los animales castrados para la comercialización de la carne se presenta en dos ganaderías de Goiás (25%) y diez ganaderías de Tocantins (52,6%); sin embargo, estos animales a menudo son sacrificados para el consumo local.
Comedero para el suministro de sal mineral al ganado, Lizarda, Tocantins.
El sistema de producción del ganado Curraleiro, incluso hoy en día, es característico del estado de Goiás desde la época de los 60. Borges (Reference Borges2000) informo que la mayoría de explotaciones de ganado vacuno era organizada de forma precaria, con baja inversión y los animales criados en un sistema de explotación superextensivo. Casi no existían cercas que dividían las ganaderías y pastos, ya que la adquisición del alambre era difícil. Hubo falta de sal para la alimentación del ganado, principalmente en la región norte del estado, donde el producto era poco común en las ganaderías. El capital necesario para desarrollar la actividad pastoril era mínimo. Las construcciones eran fincas rústicas y los métodos de producción rutinarios. El ganado que prevalecía en Goiás era conocido como Curraleiro o Pé-Duro, una raza muy rústica, adaptada a la explotación extensiva en el Cerrado, donde el pastizal natural favorecía la reducción de costos de esta actividad.
Algunas ganaderías seleccionaban animales muy pequeños, para venderlos como mini-bueyes ó mini-vacas, un nicho de mercado muy rentable, pero presenta una selección negativa y degeneración genética de estos animales.
La venta de novillos y reproductores era muy pequeña y sólo se producía en el 36,6% de las explotaciones de Curraleiro. Este hecho se asocia a un problema serio, el aumento de la consanguinidad con la perdida de variabilidad genética, que puede ser confirmado por la información de que el 70% de las explotaciones hacen reposición de reproductores con animales de la propia ganadería o de la región (30%). De acuerdo con Egito (Reference Egito2007), la raza Curraleiro, en comparación con otras razas autóctonas brasileñas, fue la que mostró valores más altos en los valores F y menores niveles de heterocigosis en un estudio molecular. La reducción significativa de la heterocigosis en esta población refleja que el apareamiento no se produce al azar, donde la relación entre macho y hembras es pequeña. La proporción de alelos compartidos entre los animales estudiados fue de 34,37%, siendo inferior apenas en los observados en la raza Caracu (38,39%), en la cual los trabajos de mejoramiento genético son frecuentes y pueden conducir a la acumulación ó fijación de determinados alelos.
Este resultado es bastante preocupante y exige una modificación en el manejo reproductivo. Wiggans et al. (Reference Wiggans, Vanraden and Zuurbier1995) verificaron en bovinos una disminución de las características productivas, asociada con el aumento de la endogamia. Este resultado concuerda con las directrices de los programas de conservación de recursos genéticos animales, donde se da prioridad a mantener la máxima diversidad genética de cada especie, inclusive previendo imprevistos para el desarrollo de sistemas de producción sostenible, ya que las características que pueden ser necesarias en el futuro son indeterminadas (Egito et al., Reference Egito, Mariante and Albuquerque2002).
La información sobre los parámetros de producción y reproducción fueron observacionales, y por tanto inexactas. Segundo Barbosa y Vilela (Reference Barbosa and Vilela2006), la falta de registros precisos de estos parámetros dificulta evaluar el potencial productivo y económico de la producción pecuaria.
La reproducción se realizaba con monta natural, permaneciendo juntos machos y hembras durante todo el año. La primera cubrición se producía entre 2 y 2,5 años de edad y el primer parto entre los 3 y 3,5 años. Por la información de los propietarios y empleados que manejaban los animales ‘es poco posible que la vaca no se quede preñada, excepto en el año que hay falta de pasto’. En condiciones adecuadas paren una vez al año terneros con pesos entre 17 y 21 Kg. La desinfección del ombligo se practica en el 50% de las ganaderías. Las vacas producían suficiente leche para la lactancia (2 a 4 litros/día), y en algunas ganaderías utilizaban la leche de las más productivas para el consumo local y también para la producción de derivados. El peso estimado al sacrificio fue 300 a 330 kilos con una edad media de 3,5 a 4 años, reportando buenos rendimientos a la canal. Los valores informados por los ganaderos son similares a los descritos por Barbosa y Vilela (Reference Barbosa and Vilela2006), para sistemas de producción con poca aplicación de tecnología.
Es común la venta de bueyes para la tracción de vehículos, una tradición viva en las fiestas religiosas y eventos culturales del estado de Goiás. Según Maia y Coelho (Reference Maia and Coelho2006), la Fiesta del Divino, en el municipio de Trindade, Goiás, reúne cientos de carretas de bueyes que acompañan las romerías de peregrinos procedentes de diferentes regiones del estado, llevando sus pertenencias y alimentos. Muchos peregrinos informan que las carretas también son utilizadas en pequeñas propiedades para transportar leña y el maíz cosechado en los campos.
A pesar de no haber rentabilidad con el ganado Curraleiro, los ganaderos han expresado su entusiasmo con la raza que obtuvo un grado de satisfacción de 9,4 a 9,6 (escala 0–10), destacando como principales ventajas la rusticidad y los bajos costos de producción de estos animales. Cuando los comparamos con otras razas bovinas criadas por estos ganaderos, éstos ganaron más de ocho puntos sobre las características, tales como: resistencia, temperamento dócil, poca necesidad de cuidados, productividad y bajos costes de mantenimiento. Estas cualidades innatas de los Curraleiros, han dirigido el trabajo de los investigadores a verificar con exactitud dichas características y sus aplicaciones prácticas en el desarrollo pecuario. El potencial de está raza ha sido conocido durante mucho tiempo, Vianna (Reference Vianna1927) afirmaba que los Curraleiros tienen cualidades que deben ser desarrolladas y mejoradas, destacando su resistencia, fácil manejo, calidad de la carne y leche rica en grasa. Aunque su producción fuese pequeña el manejo zootécnico podría mejorarse.
Los criadores de ganado Curraleiro están extremadamente relacionados con el ambiente rural: sólo el 30% han realizado estudios superiores, 44% viven en las ganaderías y el 51,9% viven exclusivamente de la actividad agrícola. Considerando el tiempo de dedicación en esta actividad, el 70,3% son ganaderos por más de 20 años y la gran mayoría poseen bovinos Curraleiro, también por más de 20 años. Cuándo se les preguntó sobre las razones que les hizo criar estos animales, respondieron en unanimidad, es la tradición, el sabor y calidad de la carne. Es evidente el carácter cultural y familiar, como la creencia que la actividad permanecerá en las generaciones futuras.
El Curraleiro, al ser un Bos taurus, tiene una carne sabrosa, suave y con un contenido de grasa adecuado. Además, su robustez y mayor resistencia a ciertas enfermedades y parásitos, minimizan el uso de insumos químicos como los medicamentos y acaricidas, lo que permite el uso de la raza en sistemas de producción ecológica (Carvalho, Reference Carvalho1997). Estas características pueden ser aprovechadas como un diferencial en el mercado que ha crecido considerablemente: como es el consumo de productos saludables como el ecológico. Actualmente, el mercado consumidor de carne de vacuno en el mundo se enfoca en un nuevo patrón de demanda, poniendo énfasis en la calidad y seguridad alimentaria, más allá de la percepción de los problemas ambientales derivados del sistema de producción tradicional y la exigencias de sistemas de producción que son al mismo tiempo socialmente justos, económicamente viables y ambientalmente sostenibles (Ramos Filho, Reference Filho2006).
En comparación con el sistema de producción desarrollado en el suroeste de la región mediterránea de España (dehesas), se pueden observar algunas similitudes en el número de animales, la extensión de las explotaciones, la carga animal y la calidad de los suelos y pastos. Por el contrario, estas explotaciones españolas presentan mayores tasas de mortalidad y un alto nivel de comercialización y rentabilidad. El modelo utilizado en las dehesas cumple estratégicamente con los requisitos del mercado europeo, que valora más los productos ecológicos libres de aditivos, y que da prioridad a la conservación de la biodiversidad, el bienestar animal, la calidad y seguridad alimentaria (Bellido et al., Reference Bellido, Escribano, Mesías, Rodríguez de Ledesma and Pulido2001; Perea et al., Reference Perea, García, Acero, Valerio and Rodríguez2007). El establecimiento de un modelo adaptado a las condiciones del Cerrado podría ser una alternativa viable para la conservación del ecosistema como del bovino Curraleiro.
Costa et al. (Reference Costa, Real and Poeta2008) analizaron los indicadores de sostenibilidad económica, ambiental y social de los sistemas agrícolas que utilizan el bovino Maronés, una raza autóctona criada en la región de Vila Real, Portugal. Algunos indicadores económicos son difíciles de evaluar en explotaciones de Curraleiro, porque los animales no poseen un valor de mercado y raramente son comercializados; además, los productores no están dispuestos a dar información contable y financiera a quienes los consulten. En cambio, los indicadores ambientales y sociales evaluados, como los sistemas de producción son muy similares a los obtenidos en Portugal. Las diferencias se encuentran en la extensión de la propiedad y el valor del producto comercializado debido a los subsidios del gobierno. En la crianza de la raza Maronesa predominan las explotaciones minifundistas, la certificación de la carne aporta un valor añadido al producto final, y el apoyo financiero otorgado por el gobierno ayuda en gran medida la sostenibilidad económica del sistema productivo.
La política agrícola de Unión Europea se ha centrado principalmente en medidas que promueven sistemas de explotación sostenibles, menos intensivos, con el objetivo de proteger el medio ambiente y preservar el ecosistema rural. Las subvenciones y el apoyo financiero a los ganaderos de razas autóctonas les da la posibilidad de comercializar productos de alta calidad y denominación de origen, y han promovido un aumento del interés en criar estas especies autóctonas, debido principalmente a sus características adaptativas a las condiciones ambientales de cada región (Matos, Reference Matos2000). Esto puede ser un punto de partida para las negociaciones entre los ganaderos de razas locales y gobierno brasileño, creando mecanismos de compensación que estimulen el crecimiento de estás poblaciones.
Conclusiones
El censo de los bovinos Curraleiros es bajo y la raza debe ser considerada en peligro de extinción. Los sistemas de producción aplicados en estas ganaderías se caracterizan por tener un nivel medio de tecnología, con bajos costos de producción, poco retorno económico y riesgo de endogamia. Como existe un gran interés entre los ganaderos en preservar la raza, la investigación y difusión de las tecnologías, pueden ser una herramienta importante en la utilización del potencial de este recurso genético y establecer modelos sostenibles que se han aplicado con relativo éxito en otros países.
Agradecimientos
• La Asociación Brasileña de Criadores de Curraleiro (ABCCurraleiro) y los ganaderos por la valiosa información proporcionada;
• El Ministerio de Integración Nacional, por la financiación para este trabajo;
• El Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (CNPq) por la concesión de una beca de doctorado.

