El texto atiende las relaciones entre Hispanoamérica y el Oriente en un temprano período colonial y de una notable intensidad que no parece superarse hasta el siglo XVIII. La relación fue impulsada desde las Indias Occidentales a partir de una navegación flexible y de particulares desafiando la norma peninsular sobre un trato de navíos oficiales, regulado para Nueva España y prohibitivo para el resto de las Indias Occidentales. Se analiza el conflicto a partir de relaciones, cartas y del derecho legislativo que circuló en esos años. Posteriormente, se explica cómo esa suerte de revolución naviera particular dio lugar a la movilización o proyección de una canasta de bienes y metales entre el sudeste de Asia, China, Filipinas y las Indias Occidentales. Finalmente, el ensayo da cuenta cómo la (re) orientación transpacífica hispanoamericana fue denunciada por las instituciones peninsulares y sus representantes alertando sobre un quiebre de la relación “de dependencia” transatlántica.